El informe de los vínculos contractuales del Estado, presentado por la Oficina Nacional de Servicio Civil (ONSC) como anexo a la Rendición de Cuentas de 2019 que el gobierno envió al Parlamento, volvió a desnudar cómo las intendencias continúan priorizando el mecanismo de la designación directa para contratar personal, ya sea como funcionarios públicos o mediante otros tipos de vínculos contractuales.

De hecho, en 2019 la designación directa fue empleada por 28,8% de las altas en los gobiernos departamentales, mientras que en el Poder Ejecutivo, el mecanismo se utilizó apenas 2,5%, y en los organismos del artículo 220 de la Constitución (Poder Judicial, y entes y servicios descentralizados), 3,8%. A nivel de todo el Estado, las designaciones directas significaron 6% de las formas de contrataciones de personal, muy por detrás de las listas de aspirantes (43,3%), los concursos de oposición y méritos (22,7%) o de antecedentes y méritos (17,6%).

De las 19 intendencias del país, la que más ha utilizado este mecanismo en el último año ha sido la de Treinta y Tres. Este gobierno departamental realizó 230 contrataciones mediante designación directa, de las cuales 213 fueron “zafrales y eventuales”.

En 2018, esta intendencia había sido la segunda en utilizar más este mecanismo, con 126 ingresos por esta vía. La justificación de la comuna fue exactamente la misma que ensayó el año pasado: el numeral 5° del artículo 275 de la Constitución, que habilita al intendente a “nombrar los empleados de su dependencia, corregirlos y suspenderlos”. El actual intendente de la comuna, Elías Fuentes, se excusó de opinar al respecto, aduciendo que había asumido hace pocos meses el cargo.

La segunda intendencia que más implementó esta modalidad de contratación fue la de Soriano, con 225 altas en 2019 por esta vía. También los funcionarios zafrales y eventuales dominaron la nómina, con 159 incorporaciones, pero además hubo 30 designaciones directas para contratos permanentes de funcionarios públicos.

El secretario general de la comuna, Germán Cavallero, explicó que su administración necesita satisfacer las necesidades de sus departamentos de Cultura y Deporte, “que cubren todo el territorio departamental con una diversidad de actividades” y “precisan profesores eventuales, que se suelen tomar en marzo y dar de baja en diciembre”, por lo cual muchas veces se opta por este mecanismo de contratación. “Si no, dejaríamos de atender a 15.000 personas en estas actividades”, aseguró el jerarca.

Cavallero sostuvo que las “altas” de funcionarios “están en consonancia con las bajas”, enfatizando que en total hubo 490 altas y 498 bajas en la comuna en 2019. Según dijo, apelar a otro mecanismo de contratación no sería viable en muchos de los casos: “¿Cómo hago para contratar a la señora que enseña macramé en una localidad como Perseverano, que viven 180 personas? Podría hacer lo que hacen otros intendentes: le dan dinero para que una comisión de turismo o una ONG la contrate en negro. Pero ¿no es mejor que esté dando el curso con previsión y seguro?”.

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La tercera intendencia que más utilizó el mecanismo fue la de Durazno, con 101 contrataciones directas, todos con “contratos permanentes”, y la cuarta la de Artigas, con 95. En este último caso, 91 de estas incorporaciones fueron en la categoría “zafrales y eventuales”.

Esta última intendencia también había presentado un elevado número de altas por el mecanismo en 2018 (115), y en ese momento el otrora intendente y ahora candidato a la reelección, Pablo Caram, sostuvo que recurría a este mecanismo para “no crear falsas expectativas”, por ejemplo “llamando a un sorteo para diez cargos y que se presenten 3.000 personas”. En diálogo con la diaria, el secretario general de la comuna, Emiliano Soravilla, explicó que los ingresos allí se suelen hacer por designación directa, una práctica que es “común en las intendencias”, y aseguró que en un proyecto que la comuna llevará adelante para generar 200 puestos de trabajo para paliar la crisis generada por la covid-19, los cupos se definirán por sorteo.

Cargos de confianza

El informe, elaborado por la ONSC, también observa cómo los cargos de confianza aumentan en las intendencias. Los cargos de confianza suponen 1,14% de los funcionarios públicos en los gobiernos departamentales, mientras que representan apenas 0,22% del total de vínculos contractuales con el Estado.

Las intendencias con más cargos de confianza son las de Maldonado (100), Canelones (71) y Soriano (44). En el caso de la comuna fernandina, el ahora diputado y ex secretario general Diego Echeverría explicaba el año pasado que esos cargos eran los “necesarios para manejar un Maldonado cada vez más grande y complejo”. El actual director de Recursos Humanos de esa Intendencia, Miguel Abella, aseguró que las ocho alcaldías se llevan unos 18 cargos de confianza, mientras que el resto de esos cargos son los que necesita la Intendencia para funcionar. Aseguró que la pasada administración, del Frente Amplio, tenía aún más cargos de confianza; en 2014 esa misma intendencia registraba 79 cargos de ese escalafón.

Vínculos contractuales con el Estado aumentaron 0,65% en 2019

En tanto, el informe de la ONSC informa que los vínculos laborales con el Estado aumentaron 0,65% en 2019 respecto del año anterior. En este último año hubo 301.454 vínculos, mientras que en 2018 había 299.490. Del total de vínculos del año pasado, 96,3% son funcionarios públicos, 38% están presupuestados, 29% son docentes, 10,1% son funcionarios policiales y 8,8% son militares, de carrera o subalternos.