La universidad británica de Oxford retomó el sábado los ensayos clínicos de su vacuna contra el coronavirus desarrollada junto a la farmacéutica AstraZeneca. La fase tres de esta vacuna había sido suspendida el martes, cuando uno de los voluntarios desarrolló una enfermedad, que no fue revelada, por lo que fue internado. Oxford dijo en un comunicado que se “esperaba” que algunos participantes “no se sintieran bien” tras recibir la dosis, pero que es seguro que se continuará con las pruebas.