En una conferencia de prensa en el Palacio de los Bandeirantes ‒la sede del Ejecutivo paulista‒, el gobernador del estado de San Pablo, João Doria, anunció este miércoles que, a partir de la medianoche del sábado y por dos semanas, regirá en todo el estado la fase roja, la más restrictiva de la cuarentena, para evitar el aumento de casos y muertes por coronavirus.

El anuncio fue hecho un día después de que el estado registrara 468 muertes en las últimas 24 horas, un número récord desde el comienzo de la pandemia. En total, en todo San Pablo algo más de 60.000 personas murieron portando la enfermedad, poco menos de la cuarta parte del total de decesos en el país, que ronda los 258.000.

Según expresó Doria, perteneciente al centroderechista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el estado enfrentará en los próximos días los días más duros de la pandemia, y en ese marco criticó con dureza al gobierno federal que encabeza Jair Bolsonaro.

“Esta es la triste realidad de un país que es liderado por un negacionista, un país que no tiene Ministerio de Salud, un país que no tiene coordinación para un programa de salud pública en la peor crisis sanitaria de los últimos 100 años”, expresó Doria, según consignó el diario O Estado de São Paulo.

En su discurso, el gobernador paulista destacó que, si no se toman medidas, la tragedia puede ser “mucho peor”. “No podemos imaginar que esto es parte de la normalidad; esto no es normal, no es habitual, no es un resfriado; esto es una tragedia, y una tragedia que puede ser aún peor si no tomamos acción. No podemos trivializar la muerte”, agregó.

Según dijo Doria, San Pablo y todo el país están al borde de un colapso sanitario, lo que requiere medidas urgentes y colectivas, y “por eso todo el estado de San Pablo entrará en la fase roja a partir de la medianoche del sábado”.

La fase roja autoriza el funcionamiento de comercios esenciales como tiendas de ventas de alimentos, panaderías y farmacias, así como escuelas e iglesias, que fueron incluidas en la lista de servicios esenciales mediante decretos estatales. Los cines, gimnasios, bares y restaurantes permanecerán cerrados y sólo podrán funcionar aquellos que realicen envíos a domicilio.

“Las escuelas públicas estatales y municipales y las escuelas privadas permanecerán abiertas y atenderán a los estudiantes. Exactamente como estaba planeado”, dijo el gobernador respecto de esta medida que generó cierta polémica, ya que gremios docentes planteaban que se paralizara la actividad en función de la gravedad de la situación.

En su comparecencia ante los medios, Doria también criticó al gobierno de Bolsonaro por la demora que lleva la campaña de vacunación contra la covid-19 en el país.

“Podríamos haber estado vacunando a los brasileños desde noviembre con varias vacunas, como la del Instituto Butantan y otras vacunas. La demora se debió a la negligencia, la inoperancia y el negacionismo”, dijo.

La extrema gravedad de la situación causada por el coronavirus en Brasil está generando alarmas no sólo en el país, sino también en la comunidad científica de todo el mundo. En este sentido, este miércoles el diario inglés The Guardian publicó una entrevista a Miguel Nicolelis, un connotado médico y científico brasileño, quien pidió al mundo que ponga atención a lo que está pasando en su país y criticó con dureza la postura de Bolsonaro ante el avance incontrolable de la pandemia.

“Las políticas que su gobierno no está poniendo en práctica ponen en riesgo el combate a la pandemia en todo el mundo”, afirmó Nicolelis, y reiteró algo que ya había dicho en entrevistas recientes, que Brasil “se convirtió en un laboratorio a cielo abierto para que el virus pueda proliferar y eventualmente para la creación de mutaciones más letales”. “Esto tiene que ver con todo el mundo, es global”, advirtió el científico.

Nicolelis dijo que el mundo debe manifestarse con vehemencia sobre los riesgos que el gobierno de Bolsonaro representa para la lucha contra la pandemia y afirmó que actualmente Brasil tiene el peor escenario en la lucha contra el coronavirus en todo el mundo. Al respecto, Nicolelis se preguntó: “¿De qué sirve resolver la pandemia en Europa o en Estados Unidos si Brasil continúa siendo un terreno fértil para este virus?”.