El secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, y el prosecretario de Presidencia, Rodrigo Ferrés, declararon este martes ante la fiscal de Flagrancia de 12º turno, Gabriela Fossati, por la causa que investiga el caso del excustodio presidencial Alejandro Astesiano, acusado de liderar una banda que falsificaba documentación para entregar pasaportes uruguayos a ciudadanos rusos.

Entre las causas por las que se imputó a Astesiano, preso en la cárcel de Punta de Rieles, se encuentran tráfico de influencias, suposición de estado civil y asociación para delinquir, y una de las líneas que investiga la fiscal Fossati tiene que ver con la resolución firmada por Delgado el 11 de junio de 2021 para permitir el ingreso excepcional de la pareja formada por Andrey Kashtanov y Olesia Dzhumelia, que habían tramitado documentación con Astesiano.

A la salida de la Fiscalía, Delgado ofreció una rueda de prensa en la que señaló que “nunca” recibió a nadie ni “ninguna empresa” a pedido de Astesiano, y entendió que “el gobierno se está comiendo en este sentido un garrón bien importante” por alguien que “estaría usando mal eventuales influencias que tendría, y en este caso tiene que venir con todo el peso de la ley”.

Delgado también se refirió a lo publicado por la diaria este martes sobre el pedido de la empresa estadounidense Vertical Skies, que “habría -lo pongo en condicional- contratado a Astesiano para un eventual seguimiento de dos legisladores”. Para Delgado, de comprobarse esta situación, “no es grave, esto es gravísimo”.

“Sean legisladores, sean gremialistas, sean empresarios o sean ciudadanos, es gravísimo; si esto llegara a comprobarse, yo creo que toda la fuerza de la ley tiene que caer sobre esta persona, porque acá tiene que ver con algo que es inviolable, con la calidad de la democracia, algo que en Uruguay no pasa y espero que nunca pase”, agregó Delgado.

El jerarca comentó que desde el gobierno tendrán “siempre” la intención de colaborar en “todo lo que sea necesario con la Justicia, en este caso la Fiscalía”. “Somos los principales interesados en que esto se aclare cuanto antes”, añadió, además de entender que existió “un proceso paralelo, oscuro, a espaldas del presidente”, que deja “un sabor amargo”.

“De confirmarse seguramente va a tener graves consecuencias penales para él y para otros funcionarios si estuvieran implicados”, continuó Delgado, y agregó que “siempre lo jurídico va a estar por encima de lo político”, y alentó a que “si algunos tienen otras suspicacias, que les pongan nombre y apellido y lo lleven a la Justicia”.

Ferrés: “Vamos a seguir colaborando”

Rodrigo Ferrés , a la salida de Fiscalía

Rodrigo Ferrés , a la salida de Fiscalía

Foto: Ernesto Ryan

Por su parte, Ferrés señaló, a la salida de la Fiscalía, que “fue un muy buen intercambio” y se está apoyando desde Presidencia “toda la investigación en todo lo que podamos”, aunque prefirió no entrar en detalles ya que “son temas reservados de la causa”.

“Fue una larga conversación donde todo lo que he podido colaborar con ella [la fiscal Fossati] lo he hecho, y además vamos a seguir colaborando y vamos a seguir en contacto”, continuó Ferrés, y dijo no tener “idea” del espionaje a legisladores frenteamplistas.

Reacciones desde la coalición

Durante una conferencia de prensa, el ministro del Interior, Luis Alberto Heber, sostuvo que los “trascendidos de prensa” están “siendo motivo de investigación en el ministerio” y que en la cartera no tienen “nada para comentar al respecto hasta no tener una investigación concluida”, de la que “seguramente” se informará a “la población”.

El senador del Partido Nacional Jorge Gandini manifestó en Twitter su “solidaridad” con el Frente Amplio y en particular con los senadores Mario Bergara y Charles Carrera “por ser objeto de hechos repudiables, que no pueden ocurrir en democracia”. Además, indicó que está “de acuerdo con investigar y llegar hasta el hueso y con acciones parlamentarias en defensa de los fueros”.