La semana pasada, en algunos barrios de Montevideo, usuarios de redes sociales detectaron y denunciaron turbiedad y mal olor en el agua suministrada por OSE. El jueves 23 de enero, la empresa pública informó, en un comunicado, que “luego de las intensas lluvias registradas en la cuenca del río Santa Lucía, se detectó la presencia de materia orgánica proveniente de sedimentos por encima de los valores habituales en el agua bruta que se potabiliza en la planta de Aguas Corrientes”, lo cual podía “generar episodios puntuales de color y sabor fuera de lo habitual en el agua distribuida”. De todas formas, aclararon que la situación no implica “afectación alguna para la salud”.

Esta semana, continuaron los reclamos en redes sociales por el estado del agua, y el miércoles, el presidente de OSE, Pablo Ferreri, aseguró en diálogo con Telemundo que “los parámetros sanitarios están dentro de la norma”. A su vez, señaló que la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua contrató a la Facultad de Química para hacer “análisis independientes”, que tuvieron como resultado “los valores establecidos por las normas sanitarias”. “Eso transmite tranquilidad de que estamos con agua que se puede consumir”, afirmó.

En el ámbito político, las respuestas no resultaron satisfactorias para los diputados colorados Felipe Schipani y Walter Cervini. El primero solicitó este jueves que OSE exonere del pago de enero a las personas afectadas por el estado del agua, y el segundo realizó un pedido de informes a OSE, a través del Ministerio de Ambiente, este viernes, ya que, según afirmó en su cuenta de X, las características del agua no cumplen con la norma UNIT (Instituto Uruguayo de Normas Técnicas) 833/2008, en cuanto a que el agua potable “debe tener ausencia de olor y sabor extraño”.

Cervini dijo a la diaria que “evidentemente” el hecho de que el agua tenga ese estado “despierta la preocupación” y “a uno le hace generar distintas hipótesis, y más cuando lo habla con gente que conoce mucho del tema”. En ese sentido, sostuvo que, “para no hacer especulaciones que puedan generar alarma”, prefirió hacer el pedido para analizar la información, y “a partir de esas mediciones oficiales” que presente OSE, “ver si alguna especulación o sospecha que se pueda dar con respecto al color y el sabor pueden tener asidero, o si solamente fue ese episodio aislado que manifestaron las autoridades de OSE, o si requiere algún tratamiento especial”.

Las preguntas realizadas por Cervini están vinculadas a los procesos de desinfección en la planta de Aguas Corrientes, las mediciones de cloro libre en las redes de distribución, la concentración de trihalometanos, la dosificación de cloro, el hierro y el manganeso en las redes, si el agua distribuida en estos días cumplió con la Norma 833/2008 mencionada en cuanto a la calidad, y también las causas para que el agua tenga ese estado y qué medidas se planea tomar en caso de que se prolongue la situación.

Para Cervini, la gestión de OSE “no ha sido buena” y consideró que las autoridades “no prepararon bien lo que se venía”. Consultado sobre si se podría haber prevenido, dijo que por esa razón busca conocer “las mediciones, para saber si efectivamente estos episodios que se están viendo en el agua corresponden específicamente a lo que informó OSE o si puede haber algún otro factor”.

“Indudablemente, cuando tengamos las mediciones vamos a saber eso de mejor forma y saber si se gestionó bien, y también cómo se está manejando la planta de Aguas Corrientes y cómo está planificado ese trabajo hacia adelante, teniendo en cuenta estos episodios y la manera de procesar el agua”, sostuvo.