A días de la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, evento programado para el próximo sábado 17 de enero en Asunción, Paraguay, distintas organizaciones empresariales y sindicales de Uruguay van marcando sus posturas sobre el alcance del tratado en la economía nacional.

El martes, por ejemplo, la Confederación de Sindicatos Industriales mantuvo una reunión en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores con la vicecanciller, Valeria Csukasi, en la que, según señaló a la diaria el dirigente sindical Danilo Dárdano, el gobierno se comprometió a “seguir teniendo reuniones periódicas” con los trabajadores para “quitar dudas” y también “recibir aportes”.

Del mismo modo, un informe elaborado por el Instituto Nacional de la Leche (Inale) concluyó que “no se anticipan mejoras significativas para el sector lácteo uruguayo” a partir de la implementación del acuerdo entre los dos bloques regionales. Mercedes Baraibar, técnica del Inale, indicó a la diaria que existe la posibilidad de que Uruguay pierda pisada en el mercado brasileño por el ingreso de algunos productos lácteos de la Unión Europea, que son subsidiados.

Este miércoles, en tanto, la Federación Rural expresó a través de un comunicado que la concreción del tratado entre ambos bloques regionales supone “un paso relevante para la inserción internacional” de Uruguay, así como también para la “modernización” del Mercosur, “en un contexto global que exige competitividad, sostenibilidad y apertura inteligente”. “Creemos firmemente que este acuerdo es bueno para todo el Uruguay, porque abre oportunidades de desarrollo que trascienden al sector agropecuario y alcanzan a toda la economía nacional”, manifestó la gremial agropecuaria.

Según la Federación Rural, “el sector agropecuario uruguayo llega a esta instancia con fortalezas consolidadas”, como la “trazabilidad total”, los “sistemas pastoriles de baja huella ambiental”, el “bienestar animal reconocido” y “una institucionalidad que brinda garantías a los mercados más exigentes”.

“El acuerdo abre oportunidades para ampliar mercados, atraer inversiones, incorporar tecnología y fortalecer cadenas de valor que generan empleo y desarrollo en el interior del país. Para que estas oportunidades se materialicen será fundamental avanzar en una implementación equilibrada, con reglas claras y previsibles, y con una coordinación efectiva entre gobiernos, instituciones y productores”, resaltó la gremial agropecuaria.

Por último, la Federación Rural expresó su disposición a colaborar, desde el punto de vista técnico, en el actual proceso, “aportando conocimiento, datos y experiencia territorial”. Uruguay, se sostiene en el comunicado, “debe sostener una vocación firme de apertura al mundo, basada en la calidad de su producción y en la confiabilidad de sus instituciones”. “Este acuerdo es una herramienta para potenciar ese camino”, subrayó la Federación Rural.

Unión de Exportadores: el acuerdo “significa una mejora”

Desde el colectivo Redes-Amigos de la Tierra, a su vez, se ha advertido que la puesta en marcha del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea consolidará la actual “relación asimétrica” que existe entre los dos bloques regionales. Con la Unión Europea como “bloque desarrollado” y con el Mercosur como “bloque del Sur global”.

Desde la Unión de Exportadores, en cambio, se valoran positivamente los eventuales efectos que tendrá el tratado para Uruguay. “Vemos que alcanzar este acuerdo es sumamente positivo para la exportación de Uruguay, porque para crecer en la exportación necesitamos más mercados y un mejor acceso a mercados”, expresó la secretaria ejecutiva de la gremial, Margarita Varela, este miércoles en radio Carve.

Varela señaló que, en caso de ratificarse –dado que todavía resta que los parlamentos de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay sancionen el tratado, al igual que el Parlamento Europeo–, el acuerdo implicará la conformación de un mercado de 700 millones de consumidores, con una “mejora en las condiciones en las que llegan nuestros productos”.

Con relación a los posibles impactos negativos, Varela señaló que si bien está previsto que se libere “una gran parte del comercio inmediatamente que entra en vigor” el tratado, al mismo tiempo, hay determinados productos que “se desgravan en plazos mucho más largos”.

Asimismo, Varela señaló que “el propio acuerdo establece mecanismos de salvaguardia, que son defensa de la producción local cuando hay un tal crecimiento de las importaciones que provoca un daño en la producción local; [por lo que] hay herramientas para compensar esa situación”.

La secretaria ejecutiva de la Unión de Exportadores apuntó, además, que “para los productos [uruguayos] que hoy ya se exportan a la Unión Europea, que es nuestro tercer destino de exportación, significa una mejora –más rápida o un poco más paulatina–, pero significa una mejora”.