Este miércoles a las 10.00 el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, se reunirá con equipos técnicos –de su propia cartera y de otros organismos del Estado– para estudiar la situación hídrica del país y evaluar una posible declaración de emergencia agropecuaria. Algunos de los que formarán parte de la reunión son representantes del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet).
Este martes, en el marco del Gran Premio Ramírez, Fratti dijo en rueda de prensa que se trata de “una reunión interna” para analizar eventuales “medidas”, así como también para determinar la “región” en la que podrían ser necesarias. “Primero juntar los datos y después tomar a conciencia las medidas que sean pertinentes”, apuntó. “Hasta ahora la impresión que tenemos es que hay un círculo rojo entre el límite de Maldonado, Lavalleja y el oeste de Canelones”, agregó.
La calificación de la situación actual en la zona sur –y más específicamente en la zona sur-este– como una “crisis hídrica” es compartida tanto por la Federación Rural y la Asociación Rural como por la Asociación Nacional de Productores de Leche y las Cooperativas Agrarias Federadas. Estas gremiales mantienen expectativas de las medidas que pueda llegar a tomar el gobierno a partir de una eventual declaración de emergencia agropecuaria.
El foco de esta decisión del gobierno, según dijo a la diaria el presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, debería estar en evitar que los productores con más limitaciones económicas tengan que “descapitalizarse para sortear estos problemas”. El presidente de Asociación Rural, Rafael Ferber, dijo la diaria que existe la necesidad de atender a aquellos productores que “no pueden solucionar por sí solos” las limitaciones que desde distintos lugares genera la falta de agua.
Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Álvaro Quintans, dijo a la diaria que de aquí en adelante los productores lecheros deberán llevar adelante una serie de “desembolsos” que, en el actual contexto hídrico, pueden llevar a la “iliquidez del sector”.
El presidente de las Cooperativas Agrarias Federadas, Pablo Perdomo, dijo a la diaria que mantuvo comunicaciones con autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) por esta situación, en las cuales trasladó su preocupación y puso sobre la mesa el rol de colaboración que en este marco podrían tener las cooperativas.
Cómo afecta la falta de agua
Ferber señaló que el actual déficit hídrico se da en “un momento clave en la preñez de las vacas”, en el que, si no hay “buenas condiciones”, tanto a nivel de pastura como de aguas, cae la tasa. Asimismo, apuntó que si no hay “buena calidad de agua”, los productores se ven obligados a “malvender” sus animales, dificultando la posibilidad de “volver a capitalizarse” una vez que se supere la situación.
Normey, en tanto, señaló que, más allá de la coyuntura, la ganadería “ha sobrellevado bastante bien” la situación, dado que las condiciones desde el pasado verano han sido favorables para el sector. No obstante, el presidente de la Federación Rural señaló que la cuestión sí se complica a nivel agrícola, donde con un “área récord” de plantación de maíz ya se están reportando grandes dificultades. Y esta situación, según aseguró, no es distinta a la de otros cultivos.
“A los maíces de primera que florecieron en diciembre les pegó mucho”, afirmó Quintans en la misma línea. “Todo lo que es la cuenca lechera de Florida, San José y Canelones ha comenzado a ensilar”, comentó el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, en referencia a las dificultades que se vienen generando con el maíz plantado para el forraje lechero.
A lo dicho por el resto de las gremiales, Perdomo agregó que existen dificultades a nivel “hortofrutícola y de las viñas”. El presidente de las Cooperativas Agrarias Federadas aseguró que, al igual que en el rubro agrícola, en la zona del país afectada por el déficit hídrico “los cultivos están aguantando”. “Si llueve ahora, quizás las pérdidas no sean grandes, pero estamos casi en el límite”, remarcó.
Las posibles medidas
Desde las Cooperativas Agrarias Federadas, dentro de las comunicaciones que se mantuvieron con el MGAP, se planteó como una de las posibles medidas a implementar el “corrimiento de los pagos”, por ejemplo, de las obligaciones con el Banco de Previsión Social (BPS). Otra de las posibilidades que se manejan, y en la que también se vería involucrado el Congreso de Intendentes, tiene que ver con favorecer la “flexibilidad” en el pago de la contribución rural.
Al margen de lo tributario, Perdomo destacó la importancia de generar medidas de “financiamiento” para el destete del ganado, dadas las condiciones desfavorables –a nivel de pasturas y agua– para las vacas paridas. Para el destete, Perdomo se refirió a “la posibilidad” de generar un mejor acceso a la ración, donde las cooperativas que se dedican a esto puedan “dar una mano”.
Ferber también resaltó la importancia de “disponer de raciones” y planteó tener en cuenta la posibilidad de que puedan “correrse” los “vencimientos de la contribución inmobiliaria y de BPS”. Normey, en tanto, coincidió en que estos corrimientos pueden significar “alivios” para algunos productores.
“Ese tipo de medidas no son subsidios a los productores, sino que más bien son alivios momentáneos para que el productor pueda pagar cuando el campo retome su ritmo productivo”, puntualizó Normey.
El problema con el Fondo Agropecuario
Días atrás, consultado acerca de la posibilidad de declarar la emergencia agropecuaria, Fratti dijo que el Fondo Agropecuario -una de las principales herramientas a utilizar en estos casos- “está sin un solo peso”. “No quedó un peso del período pasado y, si se activa, hay que hablar con el Ministerio de Economía”, advirtió el ministro en diálogo con Telenoche.
“A todos no nos cayó bien el tema del anuncio del ministro de que no hay plata”, señaló Perdomo al respecto. “Los productores no somos culpables de la sequía; nos parece que los dichos no fueron felices”, remarcó. En la misma línea, señaló que el actual gobierno “no entró ayer” y sostuvo que “se sabía que los fondos habían sido utilizados” en el último período de sequía. “No ayuda a que empáticamente podamos trabajar en estos temas”, agregó.
“Cuando estamos hablando de emergencia es porque amerita un cambio de prioridades en la asignación de recursos”, afirmó Normey, dando por descontado que el gobierno debe asignar los recursos necesarios al Fondo Agropecuario. “Sabemos que el fondo de emergencia está vacío y eso puede llegar a ser una complicación, pero no puede ser una excusa”, manifestó el presidente de la Federación Rural.
Normey dijo que desde la gremial agropecuaria se han propuesto varias “fuentes de recursos” que no han sido atendidas a lo largo del tiempo. “Vemos que cuando hay necesidad de financiar [al Instituto Nacional de] Colonización para la compra de tierra aparecen los recursos rápidamente, y que cuando el Fondo de Inspección Sanitaria recauda 35 millones de dólares por año, pasan a Renta Generales”, puntualizó.
“Entendemos que [el gobierno] lo va a solucionar, porque sino vamos a tener problemas mucho más graves; si una emergencia no se puede atender, y mientras tanto se gastan fondos para otras cosas, tenemos un problema de prioridades”, afirmó, por su parte, Ferber.
El análisis técnico
Una de las participantes de la reunión que se desarrollará este miércoles, y que encabezará Fratti, es Guadalupe Tiscornia, coordinadora de la Unidad de Sistemas de Información y Transformación Digital del INIA. Una de las tareas en las participa Tiscornia es el reporte mensual de “contenido de agua en el suelo” de las distintas zonas del país. En ese sentido, la especialista dijo a la diaria que en este momento Uruguay está “dividido en dos”: el área del norte “está muy bien” en contenido de agua, mientras que la zona sur cerró diciembre “con valores por debajo de lo normal”.
Tiscornia explicó que el cálculo con el que se trabaja tiene que ver con “el agua que está disponible en relación al tipo de suelo”, dado que esto es lo que determina los niveles de aprovechamiento de las plantas, no así la medición bruta de lluvias. En ese sentido, la especialista explicó que la vegetación “empieza a sentir estrés por debajo del 50% o 40% del agua disponible en el suelo”.
Con ese parámetro sobre la mesa, la técnica de INIA explicó que la zona norte del país está “por arriba del 50% o 60%” de la disponibilidad de agua, con áreas que llegan inclusive a niveles de 70%. Por el contrario, la zona sur cerró el año pasado “con valores de contenido de agua entre 20% y 30 %”. Y apuntó que en la zona sur-este los niveles pueden oscilar entre el 10% y el 20% de agua disponible contenida en el suelo.
“La situación para algunos productores es complicada, pero no es la situación que vivimos en 2022 o 2023”, puntualizó Tiscornia. En aquel entonces, recordó, se venía de “tres años de una situación bastante complicada de contenidos de agua en el suelo”.
Sobre cómo salir de la situación actual, la especialista dijo que la solución no depende de la “cantidad de lluvia”, sino de su “distribución” en el tiempo. “Capaz una lluvia muy importante no tiene mucho impacto, porque la mayoría del agua va a escurrir y a nivel del suelo no llega a absorber mucho”, apuntó a modo ejemplo. En cambio, “si vienen varios días en los que llueve entre 10 y 30 milímetros, [esto] puede llegar a cambiar la situación mucho”, señaló.