En la fecha límite, sobre el mediodía de este jueves, la Intendencia de Montevideo (IM) entregó el presupuesto para los próximos cinco años en la Junta Departamental (JDM), el cual comenzará a tratarse en la Comisión Integrada de Hacienda y Presupuesto una vez concluido el receso del verano.

“Es el presupuesto que da sustento al desarrollo de las políticas que nos hemos comprometido a llevar adelante durante la campaña y que refleja las prioridades que la gente marcó”, afirmó el intendente Mario Bergara en una rueda de prensa luego de la presentación en la JDM. Además del proyecto presupuestal, la comuna capitalina presentó la planificación estratégica de los ocho municipios, así como de cada uno de los departamentos de la IM para el próximo quinquenio. Allí se marcan los objetivos definidos, los indicadores de cumplimiento y las metas anuales y quinquenales, sobre las que “vamos a estar rindiendo cuentas todos los años”, apuntó el intendente.

Bergara dijo que es un presupuesto “balanceado” entre los ingresos y los gastos, que tiene en cuenta el “carácter de responsabilidad del manejo financiero”. “El equipo da las certezas de que va a haber un manejo financiero responsable y acorde con lo que los montevideanos y montevideanas necesitan”, afirmó. La formulación presupuestal está en el entorno de los 800 millones de dólares; las áreas que concentran una mayor cantidad de recursos -más de la mitad del presupuesto- son desarrollo ambiental y movilidad.

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Foto: Rodrigo Viera Amaral

De acuerdo a la exposición de motivos del presupuesto, a la que accedió la diaria, el ejecutivo departamental definió nueve objetivos estratégicos como “marco de referencia para la definición de prioridades, planes, programas y asignaciones presupuestales”. La comuna capitalina apunta a “fortalecer el sentido de pertenencia”, la “cohesión social” y “la reducción de desigualdades”; consolidar “un desarrollo territorial y ambientalmente responsable”; abordar la movilidad “desde una perspectiva integral, metropolitana, accesible y multimodal”; “fomentar una economía diversa, innovadora y generadora de oportunidades”; desplegar políticas políticas culturales y deportivas con perspectiva de “inclusión, descentralización, ejercicio de derechos”; profundizar la democracia participativa; posicionar al departamento como referente regional e internacional “en políticas públicas sostenibles con enfoque de derechos”; y promover “una administración moderna, eficiente, planificada, transparente y basada en evidencia”.

A su vez, en la planificación estratégica, la IM incluyó la creación de tres nuevas unidades de gestión: un departamento de Coordinación Institucional, una división para el Área Metropolitana y una división de Compras. Con el primero se pretende “mejorar la articulación entre los distintos departamentos dentro de la intendencia”, así como con los otros niveles de gobierno y con la JDM; con la división para la zona metropolitana se procura abordar líneas de trabajo que trasciendan los límites departamentales, principalmente en materia de movilidad y transporte, desarrollo económico, gestión de residuos, protección de los recursos hídricos y ordenamiento territorial; con la división de Compras, en tanto, se aspira a atender “la relevancia y el volumen de procesos de compras, licitaciones y adquisiciones que lleva adelante la intendencia”.

“Es un presupuesto que perfectamente puede ser acompañado por ediles de todos los partidos”

La IM también prevé presentar ante la JDM cinco planes que requieren recursos extrapresupuestales, vinculados a proyectos de limpieza, saneamiento, veredas y calles. También se incluye un programa especial para la Ciudad Vieja para el financiamiento de “una serie de inversiones concretas que revitalicen y potencien las dimensiones residencial, de espacio público, cultural y patrimonial de la zona”.

Bergara indicó que estos recursos extrapresupuestales, para los que se precisa una mayoría especial en la JDM -que el oficialismo no tiene-, podrían obtenerse a través de créditos de organismos internacionales o mediante fondos de fideicomiso. “Esas cosas van a estar sobre la mesa. La intendencia tiene una situación en términos de endeudamiento muy holgada, el peso del endeudamiento en la parte financiera de la intendencia es bajo, por lo tanto, hay un margen muy razonable para incorporar estos financiamientos”, afirmó el intendente; y abogó por “trabajar con los ediles de todos los partidos para mostrar que esos financiamientos van a ser para las cosas en las que todos dijimos que debíamos hacer, independientemente de quién ganara”. “Nosotros creemos que es un presupuesto que perfectamente puede ser acompañado por ediles de todos los partidos”, recalcó.

Por su parte, el presidente de la JDM, el edil frenteamplista Gonzalo Sánchez, sostuvo que, en el vínculo entre el oficialismo y la oposición, en este momento hay “una situación mucho más favorable a la que estaba en la administración anterior”. Según Sánchez, existe un “diálogo bastante fluido” con la oposición, por lo que, a su entender, el oficialismo tendrá “el apoyo para poder aprobar esos fideicomisos y trabajar a futuro con eso”.

Sánchez estimó que el tratamiento en la comisión finalizará a mediados de marzo. Sobre el 20 de ese mes, el proyecto presupuestal se votaría en sala y, una vez aprobado, pasará al Tribunal de Cuentas. Finalmente, en los primeros días de abril el proyecto podría ser sancionado de manera definitiva en la JDM.

Bergara estimó que el déficit de 2025 será “sustantivamente menor” al de 2024

En la exposición de motivos del presupuesto se marcan los “resultados anuales deficitarios” que tuvo la IM en los últimos años, particularmente en 2024, cuando el déficit alcanzó los 3.640 millones de pesos. En ese sentido, se señala que desde octubre rigen “medidas de ordenamiento financiero”, con las cuales se pretende ahorrar cerca de 20 millones de dólares en seis meses.

Aunque el balance del año pasado todavía no ha concluido, el intendente vaticinó que 2025 finalizó “con un nivel de déficit sustantivamente menor” en comparación a 2024. En el presupuesto se proyecta para el período 2026-2030 “resultados corrientes superavitarios, sentando las bases para una gestión financiera sostenible y compatible con los compromisos asumidos por la Intendencia de Montevideo”.

La estructura de gastos proyectada, 45,3% del presupuesto corresponde a “retribuciones personales, considerando la estructura salarial al 30 de setiembre de 2025 y las asignaciones para financiar la gestión de recursos humanos”; 40,3% son gastos de funcionamiento y 14,4% son inversiones presupuestales. En el caso de los ingresos, la IM estima un “incremento leve”, explicado principalmente por “un crecimiento moderado, con relativa estabilidad en los precios de la economía, y un mayor rol del consumo de los hogares y del gasto público” a nivel nacional.

Bergara puntualizó que el presupuesto no incluye “cambios en materia tributaria”, aunque sí se apunta a “tener una mejor gestión en la fiscalización”. En la exposición de motivos se sostiene que “se fortalecerá el relacionamiento con la ciudadanía en materia tributaria, incorporando un sistema de gestión que permita realizar intervenciones tempranas para combatir la morosidad” y se diseñará “un nuevo plan de procuración basado en múltiples indicadores”.

Con respecto a las multas de tránsito en particular, Bergara señaló que “los niveles de morosidad son muy elevados”, algo que adjudicó a la separación del pago de las infracciones con el pago de la patente de rodados -un cambio introducido en el gobierno anterior-, que “pesa mucho en Montevideo, Canelones, Maldonado”. En ese sentido, el jefe departamental informó que “hay una formulación que se aprobó en la ley de presupuesto nacional”, promovida por el Congreso de Intendentes, para volver a la normativa anterior. “Ahora se está en la implementación de eso en el marco de la Comisión del Sucive [Sistema Único de Cobro de Ingresos Vehiculares]”, apuntó.