El jueves la Cámara de Representantes aprobó el acuerdo provisorio del Mercosur con la Unión Europea (UE) y dio la sanción parlamentaria definitiva. Este viernes, con la firma del presidente de la República y los 14 ministros, el Poder Ejecutivo lo convirtió en ley. El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, brindó una rueda de prensa luego de culminado el proceso interno para informar que, en la misma jornada, el personal de cancillería remitió los documentos a Bruselas y a Asunción. Paralelamente, valoró el hecho de que en las primeras horas del día se haya activado por parte del bloque europeo la cláusula provisoria del acuerdo.

El próximo paso –que permitirá activar de forma definitiva lo acordado a nivel comercial– se dará cuando en Bruselas se acepte la documentación enviada. Lubetkin detalló que una vez que el bloque europeo dé el visto bueno, la nueva disposición arancelaria entrará en vigencia “el primer día del segundo mes” siguiente. En ese sentido, el canciller mostró su expectativa de que la documentación se apruebe en marzo y, por tanto, en mayo ya pueda comenzar la exportación de “algunos productos” sin aranceles.

En concreto, el ministro hizo referencia a la carne por cuota Hilton, madera, aceites y lana. Asimismo, indicó que el país podrá empezar a recibir “frutas de contraestación”. Adelantó que luego de esa primera fase “se van a ir liberando los productos” en el cuarto año, en el séptimo año y en el décimo año, en lo que es “un proceso gradual”.

Lo que falta

Lubetkin comentó que la “provisoriedad” del acuerdo va a continuar “hasta tanto el Tribunal de Justicia [de la Unión Europea] falle y se reactive la discusión en el Parlamento Europeo”. Por lo pronto, el canciller aseguró que esta fase comercial que se podría visualizar en mayo “va a quitar muchos miedos al ciudadano europeo” que podrá determinar que el acuerdo “nos favorece a todos”.

Asimismo, el canciller adelantó que dentro del Mercosur “la discusión de las cuotas comenzará en los primeros días del mes de marzo”. Concretamente, Lubetkin detalló que eso se cristalizará a través de una reunión de los técnicos de los países del bloque que tendrá lugar en Asunción. “Siempre nos pusimos de acuerdo, nos vamos a poner de acuerdo en esto también”, auguró el jerarca al respecto.

Más allá de la parte provisoria del acuerdo, que comprende la fase comercial, el canciller recordó que resta avanzar en el EMPA (Acuerdo de Asociación Política y Cooperación). A diferencia del proceso provisorio, el jerarca remarcó que esta otra entrada en vigencia –que significa la puesta en marcha de todo el acuerdo– “exige la aprobación de los 27 parlamentos” europeos “uno por uno”. “Eso llevará mucho tiempo”, adelantó.

Lubetkin definió esta otra parte del acuerdo como “política, social y de cooperación” y aseguró que Uruguay “por supuesto” puede ser pionero en avanzar al igual que lo hizo en la fase provisoria. No obstante, remarcó que debe “llegar la documentación” proveniente del lado europeo.

“Ojalá que junto con todo el esfuerzo que estamos haciendo en lo comercial, lo cultural, lo social, lo político, también tengamos señales de la otra parte e ir para allá, para construir lo que pensamos que es este acuerdo”, subrayó el responsable de Relaciones Exteriores en referencia a lo que entiende debe ser “el nacimiento de una nueva comunidad de 750 millones de personas que tienen similitudes culturales y que tienen similitudes históricas”.

Los desafíos

Adelantándose algunos meses, Lubetkin señaló que “quizás en este proceso haya algunas cosas que no las hagamos de la mejor manera”, como consecuencia de que “no tenemos experiencia en esto”. Sin embargo, recordó que “tampoco la UE tiene experiencia”, dado que “nunca hizo un acuerdo de este tipo”. En ese marcó, aseguró que en el futuro habrá “juegos de interpretaciones que van a exigir paciencia y articulación”.

A nivel interno, el canciller planteó que con el “respaldo del sector privado” hay que tratar de “aprovechar todas las oportunidades”. También indicó que desde el sector público se pondrá “todo el respaldo” para que el país crezca “rápidamente” desde este acuerdo. “Significa lo que hablamos siempre: más fuentes de trabajo y más crecimiento económico”, resumió, dejando claro que, de todas formas, será un proceso “gradual”.

Por último, detalló que una vez que se reciba el informe solicitado al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre la afectación del acuerdo a los distintos sectores productivos, será momento de “dialogar con cada uno de los sectores”, ya sean empresariales, sindicales o académicos, para que “den una buena mano” en decisiones futuras.

Las repercusiones de la aprobación

El jueves el Parlamento uruguayo se convirtió en el primero en aprobar el acuerdo provisorio. Según Lubetkin, eso despertó comunicaciones tanto de vecinos del Mercosur como de la UE. Detalló que existió un intercambio de mensajes entre el presidente de la República, Yamandú Orsi, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. A su vez, estaba previsto un llamado que no se pudo concretar este viernes por razones de agenda, pero que se proyecta para los “primeros días de la próxima semana”.

“Les puedo asegurar, mirando los impactos en los medios de comunicación de Europa y del Mercosur en las últimas horas, que se habló de Uruguay como pocas veces se habrá hablado”, comentó también el canciller sobre lo significativo de ubicarse como el primer país en aprobar el acuerdo. “Creo que es importante porque eso es prestigio para nuestro país”, agregó.