Con una sesión que no duró más de media hora, este jueves de mañana empezó a trabajar la comisión preinvestigadora por Cardama de la cámara baja que impulsó el diputado blanco Juan Martín Rodríguez. La comisión tendrá hasta este viernes para elaborar un informe, o dos, sobre si hay mérito para conformar la investigadora, y luego debe votarse en el plenario de Diputados.

Después de asistir a la preinvestigadora, Rodríguez dijo en rueda de prensa que en la comisión, además de hacer “un relato y una serie de reflexiones” sobre los motivos de la solicitud de conformación de la investigadora, aportó 13 anexos, algunos de ellos, “notas de prensa de diferentes medios, nacionales e internacionales”. También aportó documentos sobre “decisiones de diferentes organismos”, como el Ministerio de Defensa Nacional, así como también la versión taquigráfica de la interpelación a la titular de esa cartera, Sandra Lazo, del 10 de diciembre, “donde se destacan elementos muy importantes a los efectos de conformar y justificar la investigación”.

En la solicitud de la investigadora, Rodríguez consignó que pretende que sea “sobre los hechos, actos y eventuales conductas irregulares relacionados con la rescisión del contrato para adquirir las patrullas océanicas anunciado el pasado viernes, y que, “para mejor comprensión del proceso”, propone que la fecha a investigar sea “desde 2005 hasta el anuncio de la rescisión”.

En la rueda dijo que si bien tanto el objeto de la investigación como el plazo lo determinará el plenario de la cámara, en caso de que se apruebe, en la preinvestigadora aclaró que la fecha exacta desde la que plantea el análisis es el 25 de agosto de 2004, “que es la fecha en la que la Armada Nacional expresó la necesidad de contar con patrulleras oceánicas para el contralor de nuestro mar territorial”.

A su vez, en el Senado está trabajando una preinvestigadora por el mismo tema, impulsada por el oficialismo. Rodríguez se refirió a “cómo puede interpretar la población que convivan –porque eso se puede dar– dos comisiones investigadoras” sobre el mismo tema “y la crítica que puede recibirse de la población”. “Yo prefiero mil veces que me critiquen por querer ser transparente, por querer investigar y echar luz, a que me critiquen por ocultar y no investigar. Entonces, lo importante ahora es destacar el ánimo de investigar, y eso trasciende a todos los partidos políticos, de la oposición y del gobierno”, sostuvo.

Por último, consultado sobre si tiene sospechas de alguna irregularidad específica, Rodríguez dijo que si tuviese “la sospecha o los elementos, no sería en el ámbito legislativo” que debería presentarlos. “Eventualmente, si tenemos identificadas conductas delictivas, que ya no son solamente eventuales irregularidades, tendríamos que operar de otra manera. Lo que hay que hacer es investigar, y si de la investigación surgen elementos que impliquen otras acciones posteriores, en ese momento se tomarán las decisiones. No es ahora, porque es poner la carreta delante de los bueyes”, finalizó.

Parecido no es lo mismo

Por su parte, el diputado del Frente Amplio (FA) Joaquín Garlo, integrante de la preinvestigadora, luego de la sesión dijo en rueda de prensa que el oficialismo todavía no ha adoptado una posición ante la denuncia formulada por Rodríguez, y que la bancada del FA se reunirá en las próximas horas para adoptar una postura. De todos modos, Garlo subrayó que el objeto de la denuncia “solamente se refiere a la rescisión del contrato entre el Estado y Cardama, a diferencia de la denuncia presentada por el FA en la Cámara de Senadores, que refiere a todo el contrato, desde que empezaron las negociaciones hasta la rescisión”. “Eso llama un poco la atención, teniendo en cuenta que la oposición planteaba que era necesario investigar todo. No es lo que se denunció en la Cámara de Diputados”, insistió.

Por último, consultado sobre la eventualidad de que se formen dos investigadoras sobre el tema, Garlo dijo que “hay distintas posturas al respecto en todos los partidos”, ya que en las últimas horas escuchó a legisladores nacionalistas decir “que es un despropósito”. “El bicameralismo lo permite, por supuesto, pero hay que pensar en la optimización de los recursos, en las cuestiones presupuestales, en el trabajo del Parlamento y en las señales de credibilidad y de confianza institucional que la ciudadanía le exige a su sistema político”, finalizó.