Desde las 10.00 de este miércoles, la Cámara de Senadores discute la aprobación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, que fue suscrito por ambos bloques regionales el 17 de enero en Asunción. El miembro informante, el senador del Frente Amplio (FA) Daniel Caggiani, lo calificó sencillamente como “el más grande acuerdo comercial que ha firmado Uruguay en toda su historia de 200 años”. “Hoy es un día histórico para Uruguay”, resaltó.

Se prevé que el tratado sea aprobado este miércoles en la cámara alta por una amplía mayoría, con votos de todos los partidos políticos. El legislador del oficialismo puntualizó que únicamente se dará sanción al Acuerdo Interino de Comercio (ITA, por sus siglas en inglés); no se puso en consideración el acuerdo de asociación entre las dos partes, que no ingresará al Parlamento uruguayo hasta que lo firmen los países europeos.

Caggiani señaló que, una vez que el tratado entre en vigencia, “la Unión Europea va a conceder preferencias arancelarias al 92% del comercio del Mercosur y del universo arancelario en diez años”, mientras que “el Mercosur, en los primeros diez años, va a conceder preferencias arancelarias al 72% de la producción de la Unión Europea”. De este modo, se trata de “conciliar las asimetrías de desarrollo relativo que tienen ambas regiones”, señaló el senador del FA.

Tal como lo planteó el canciller Mario Lubetkin días atrás, en la comisión especial que tuvo a estudio el tratado, Caggiani destacó que el acuerdo permitirá “crear una zona comercial de más de 750 millones de habitantes, que va a representar nada más y nada menos que el 20% del producto interno bruto del mundo”. Señaló, además, que en la negociación del tratado hubo “una verdadera política de Estado”, con “25 años de acumulación de diferentes gobiernos con diferente signo político”. “Cuando los uruguayos y las uruguayas tenemos un esfuerzo mancomunado en pos de Uruguay, existen buenos resultados para todos los uruguayos”, expresó.

En cuanto a los eventuales efectos que tendrá el acuerdo en Uruguay, el legislador frenteamplista apuntó que actualmente la Unión Europea es el tercer socio comercial de Uruguay y el principal origen de la inversión extranjera directa en el país. A su vez, es “el segundo destino donde más pagamos aranceles”, alrededor de 70 de millones de dólares. “Nuestro segundo en pago de aranceles se va a ver beneficiado por este acuerdo, y creo que eso también es una muy buena noticia”, porque “de igual a igual le competimos a cualquiera”, afirmó.

Caggiani señaló que el acuerdo establece “tres cuotas muy importantes” para el Mercosur que son “muy importantes” para la economía uruguaya: 99.000 toneladas para la carne bovina, 60.000 toneladas para el arroz y 45.000 toneladas para la miel. Todavía está pendiente, a la interna del Mercosur, de qué forma se van a distribuir estos volúmenes.

De todos modos, el senador del FA dijo que, “si uno hace una estimación a vuelo de pájaro, estamos hablando de que podemos tener una reducción arancelaria de casi 100 millones de dólares solamente para el ingreso de la carne”. “Entre lo que nosotros dejamos de percibir y lo que nosotros vamos a percibir como mejora arancelaria hay una ganancia de casi un 50%”, agregó.

Por otra parte, Caggiani advirtió que con el tratado “también se abren desafíos”. En ese sentido, mencionó al sector lácteo; en particular, la producción de leche en polvo y de quesos. “45% de la leche en polvo de nuestra principal empresa exportadora nacional, que es Conaprole, se exporta al mercado brasileño, y eso va a ser un desafío importante”, apuntó, en referencia al potencial ingreso de productos europeos subsidiados a Brasil que competirán con las empresas uruguayas.

Con todo, manifestó: “Bienvenidos esos desafíos en virtud de que son necesarios para mejorar la competitividad de nuestra producción y, sobre todo, tratar de dinamizar nuestros mercados de exportación”.

Al término de su intervención, Caggiani subrayó que se trata del “acuerdo más importante en materia comercial que va a estar aprobando el Parlamento nacional a lo largo de toda su historia”. Con este tratado, sostuvo, “se nos abren oportunidades y desafíos que, si el conjunto de los uruguayos y uruguayas tiramos para el mismo lado, nos van a permitir dar un salto en la calidad y en el desarrollo productivo de nuestro país, y, sobre todo, en la mejora de las condiciones de vida”.