Finalmente, este jueves el gobierno presentó el Plan Nacional de Seguridad Pública, en una conferencia de prensa encabezada por el presidente Yamandú Orsi, el Ministerio del Interior (MI), Carlos Negro, y el director de la Policía Nacional, José Azambuya. Pocas horas después de presentado el plan, empezaron a conocerse las reacciones en la oposición, que en su gran mayoría fueron negativas.
“La montaña parió un ratón, es la nada misma”, dijo a la diaria el diputado blanco y exsubsecretario del MI Pablo Abdala, quien subrayó que en la estrategia presentada por el gobierno “no hay nada de nuevo”. “El ministro no planteó una sola idea, ni medida ni propuesta que no haya reiterado ya a lo largo de todo este año de gestión. Todo lo que dijo en la conferencia de prensa, un poco más, un poco menos, lo anunció o lo reiteró el 28 de enero cuando yo lo llamé a sala en la Comisión Permanente”, afirmó.
Abdala dijo que “todos” tenían una “enorme expectativa” de que Negro los sorprendiera “con una propuesta superadora, con un plan novedoso”; sin embargo, “después de tanta expectativa, la sensación es de frustración y decepción”. El diputado dijo que “el único dato novedoso” es la creación de la fiscalía penitenciaria, algo que “sí es una medida”, pero “habrá que ver, desde el punto de vista presupuestal, en un contexto de restricciones como el que tenemos hoy, si están los recursos”. En definitiva, para Abdala la presentación del plan “confirma que el ministro está agotando aceleradamente el crédito, si no es que lo ha terminado de agotar ya”.
A su vez, el presidente del directorio del Partido Nacional (PN), Álvaro Delgado, escribió en su cuenta: X: “No teníamos expectativas y aun así nos decepcionaron. Muchos titulares y pocas medidas concretas. Además de llegar tarde, el plan se queda corto. Lo vamos a analizar en profundidad en la próxima sesión del Directorio del PN, porque la seguridad es la principal preocupación de los uruguayos”.
En tanto, el senador y secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, también manifestó en rueda de prensa que “la montaña parió un ratón”. “Me cuesta encontrar algo nuevo; son todas cosas que se vienen haciendo; habla de profundizar, de llegar a más, pero no hay grandes novedades”, sostuvo. Además, subrayó que “acá no se están creando nuevos cargos policiales; la promesa de los 2.000 policías no está”.
Por su parte, el senador colorado Pedro Bordaberry, líder del sector Vamos Uruguay, escribió en su cuenta de X que el plan “identifica” los problemas, “pero no los enfrenta”. “Uruguay no está fallando por falta de diagnóstico: está fallando por falta de decisión. Mientras el documento habla de coordinación y gobernanza, el crimen organizado avanza, ocupa territorios y opera desde las cárceles. En el plan no hay metas, no hay plazos, no hay responsables. Y cuando en seguridad no hay responsables, no hay ejecución ni resultados”, sostuvo.
Manini Ríos: “Sería lo más fácil para nosotros tirar pedradas”
Este jueves de tarde, luego de la presentación del plan, Negro convocó a los presidentes de los partidos políticos para entregarles el documento. Al encuentro solo asistieron Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio, y Guido Manini Ríos, líder de Cabildo Abierto (CA). “La reunión fue positiva”, dijo Manini Ríos en rueda de prensa luego de la reunión. “Sería lo más fácil para nosotros pasarnos a la vereda de enfrente a tirar pedradas, criticar y exigir renuncias; para cualquier oposición eso es lo más fácil. [Pero] entendemos que este problema es demasiado importante para el común de los uruguayos y tenemos que aportar todo lo que podamos para que se alcancen soluciones”, dijo Manini Ríos.
El líder cabildante subrayó que Negro le comentó que varias de las ideas de CA fueron consideradas para el plan, como la construcción de dos cárceles de máxima seguridad y “el blindaje de fronteras”. Por último, se refirió a las críticas que se hicieron desde la oposición: “Honestamente, no sé cómo tuvieron tiempo para analizarlo en tan pocas horas. Pero nosotros lo vamos a estudiar y vamos a tratar de aportar. Acá lo que está en juego es la seguridad de la gente, no podemos hacer de esto un coto de caza electoral”, finalizó.