“Esta es la séptima vez que comparecemos desde que iniciamos la gestión del ministerio”, señaló en primer lugar el titular del Ministerio del Interior, Carlos Negro, al empezar en la tarde de este jueves su primera exposición, en el marco de la interpelación que transcurre en el Senado, a cargo del senador colorado Pedro Bordaberry. Negro consignó que ya asistió a varias comisiones, en ambas cámaras, y, a fines de enero, compareció ante la Comisión Permanente, en donde respondió “muchas de las cuestiones” que se le plantearon en esta jornada.
Negro tuvo una primera hora de exposición, luego de que Bordaberry hablara la misma cantidad de tiempo. El ministro dijo que la seguridad “no es un tema más”, ya que “desde hace por lo menos 20 años constituye la principal preocupación de la ciudadanía”, y por ello es también uno de los temas “donde más fácilmente proliferan respuestas efectistas, demagógicas, propuestas simplistas o, incluso, lo más peligroso, aspiraciones autoritarias”.
“Entendemos que la seguridad pública se construye con una estrategia sostenida en el tiempo, basada en evidencia, con indicadores claros y transparentes, que fortalezcan el Estado de derecho; con políticas que combinan firmeza, inteligencia, coordinación y legitimidad democrática, que sean capaces de enfrentar la criminalidad sin sacrificar libertades, y que trascienden los ciclos de gobierno”, expresó.
El ministro subrayó desde el inicio que la seguridad pública “debe ser asumida como una verdadera causa nacional”, lo que significa “que ningún partido y ningún gobierno por sí solos puedan ofrecer una respuesta suficiente y sostenida a un desafío de esta magnitud”. “Significa también que todos y todas, desde el gobierno y la oposición, tenemos una contribución responsable y constructiva para hacer. No hacerlo, en cambio, resulta favorecer a la narcocriminalidad y al crimen organizado”, acotó.
“Los homicidios cayeron significativamente”
Luego, como Bordaberry lo había hecho antes, Negro se centró en los números. Dijo que Uruguay experimentó un incremento sostenido en los indicadores de la criminalidad “desde, al menos, el inicio de la transición democrática”. Apuntó que, entre 1990 y 2024, “las tasas de homicidios por cada 100.000 habitantes se duplicaron”; puntualizó que en el último gobierno colorado (de Jorge Batlle, 2000-2005) los hurtos “se despegaron, de 53.651 a 98.409, es decir, 83%”. “Las rapiñas, en ese mismo período de gobierno colorado, también crecieron en forma muy importante: de 5.265 treparon a 7.000 (33%)”, agregó.
Negro señaló que el crecimiento de los guarismos delictivos representa “una pesada carga para el país”, y dijo que en 2024, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), “el 42% de los uruguayos declaraba sentirse inseguro en su barrio”. “Vale decir que durante la administración anterior la cantidad de uruguayos que se sentían inseguros era similar a la actual o mayor, y, por tanto, peor”, resaltó.
En cuanto a la violencia doméstica, sexual y basada en género, el jerarca dijo que en 2024 se registraron 22 casos de femicidio, y un tercio de esos casos presentaba denuncias previas, “lo que subraya las fallas en los mecanismos de protección”. “Los delitos sexuales también mostraron un incremento sostenido, la tasa pasó de 36,2 casos cada 100.000 habitantes, en 2013, a 63,6 en 2024. La alta prevalencia, la reiteración de casos y las deficiencias en la respuesta institucional subrayaban necesidad de políticas públicas integrales, sostenidas y basadas en evidencia”, señaló el jerarca.
En cambio, señaló que en los delitos contra la propiedad se muestra “una trayectoria descendente en el último quinquenio; entre 2018 y 2024 bajaron 44%, alcanzando su mínimo histórico desde 2013”. Sobre los hurtos, apuntó que “también se observa una tendencia descendente desde 2018”, ya que “la tasa nacional cayó 25% entre ese año y 2024”.
“Pero, las estafas, por el contrario, presentaron un aumento sostenido y significativo. Entre 2013 y 2024 la tasa de denuncias se multiplicó por cinco, con un crecimiento especialmente acelerado a partir de 2019 y hasta 2024 inclusive, donde trepó a las 31.000 denuncias de estafa”, añadió.
Dicho esto, Negro mostró la primera diapositiva de la tarde elaborada por el Ministerio del Interior: una comparación de los datos de seguridad del último año de gestión del gobierno anterior, de Luis Lacalle Pou, de marzo de 2024 a febrero de 2025 inclusive, con los del primer año del actual gobierno, de marzo de 2025 a febrero de 2026 inclusive.
“Los resultados nos demuestran que no solo se contuvo el delito, sino que se mejoraron sustancialmente los guarismos en prácticamente todos los indicadores que ahora se publican”, destacó. Negro subrayó que, en esa comparación, “los homicidios cayeron significativamente, 6,7%”, y señaló que en Montevideo los homicidios cayeron “aún más significativamente”, porque hubo 34 homicidios menos en el último año (de 234 a 200), lo que implica un descenso de 14,5%.
Otros números que resaltó en los dos años comparados fueron la baja de los femicidios, 42% (de 20 a 14), mientras que las denuncias de rapiñas se redujeron 8,2%. “Las estafas y los fraudes informáticos, que, recordemos, venían en un crecimiento constante, durante décadas, cayeron casi 16%, contra una suba sostenida de los últimos cinco años anteriores”, señaló.
Negro djio que, según el INE, “que, como ustedes saben, no pertenece al Ministerio del Interior”, y que mide delitos a través de su encuesta de victimización, “dice que la percepción de seguridad sube durante esta gestión, alcanzando 60%, frente a 40% de inseguridad”. “Pero que quede muy claro: lejos estamos de reparar en ese 60% que se siente seguro. Por el contrario, nos preocupa el 40% que aún no se siente tranquilo”, acotó.
Nuevos números, el plan de seguridad y más policías
Negro aprovechó la oportunidad para mostrar los indicadores de violencia y criminalidad del primer trimestre de 2026, comparados con el mismo período de 2025, que todavía no fueron publicados. El jerarca dijo que se trata “de un trimestre muy particular”, porque es en verano cuando “se registran los mayores niveles de violencia”. “Sin perjuicio de ello, asistimos a una nueva baja, esta vez, de todos los delitos”, acotó.
En ese período comparado, los homicidios bajaron 9,2% (de 98 a 89). Dijo que “es una tendencia muy importante”, y que se puede “definir como histórica desde la salida de la pandemia hasta ahora”. Los homicidios de mujeres por violencia basada en género se redujeron 85,7% (de 7 a 1) y los delitos sexuales bajaron 8,5% (de 804 a 736). A su vez, los abigeatos bajaron 28,4% (de 204 a 146).
Más adelante, Negro se refirio al Plan Nacional de Seguridad Pública, que fue presentado por el gobierno el 26 de marzo. Señaló que desde el inicio de esta administración vienen impulsando “distintas medidas, que responden a prioridades estratégicas, que hoy quedan recogidas, articuladas y ordenadas dentro del plan”.
“Eso también importa subrayarlo: el plan no esperó pasivamente su publicación final para comenzar a existir en la práctica. Varias de sus prioridades ya empezaron a traducirse en decisiones, acciones e iniciativas concretas, que ahora encuentran en el documento escrito su marco teórico, y en los territorios, sus primeros resultados”, subrayó.
El jerarca destacó que es “un plan en movimiento”, porque “una política de esta naturaleza necesita corregirse, actualizarse y adaptarse”. Y esto último, agregó, no es “una señal de debilidad, sino de responsabilidad institucional”. “Al mismo tiempo, este plan se apoya en una acumulación positiva, como así lo expresó el presidente de la República [Yamandú Orsi], es decir, lo que funciona debe permanecer, corregirse si es necesario, y proyectarse, aunque se haya iniciado en las administraciones anteriores. Una política seria de seguridad pública no empieza de cero cada cinco años”, insistió.
Mencionó que el comisario general José Azambuya, director de la Policía Nacional, así como también el asesor Diego Sanjurjo, ambos presentes en la interpelación, fueron “actores de confianza de la administración anterior, y hoy se constituyen en prueba privilegiada, y, si se quiere, inédita, de que este gobierno conoce y reconoce la calidad de lo que antes se ha hecho”.
Por último, en su primera y larga intervención de la tarde, Negro dijo que planean fortalecer el rol de las comisarías, y una de las acciones en curso para alcanzarlo es que están “incorporando 2.000 nuevos policías para reforzar la capacidad operativa –llegando a 2.331 nuevos funcionarios para marzo de 2027, entre 1.300 vacantes existentes”– de cuando asumió este gobierno, “500 cargos nuevos y más de 656 recuperados por la aceleración de los ingresos frente a las bajas”.