El presidente del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa), Jaime Saavedra, habló este miércoles con la prensa, días después de que en el centro que tiene el organismo en Bulevar Artigas y Cufré, en Montevideo, se registrasen dos motines en menos de 15 días.
A causa de estos incidentes, que en ambos casos incluyeron la toma de funcionarios del organismo como rehenes, las autoridades del Inisa resolvieron clausurar de forma inmediata el denominado Espacio de Tratamiento Transitorio Integral (ETTI), una de las tres unidades del centro, destinada a varones mayores de 15 años con medidas máximas de seguridad. Los adolescentes que estaban recluidos en el ETTI fueron trasladados al centro del Inisa en la avenida José Belloni.
Según declaraciones recogidas por Subrayado, Saavedra anunció este miércoles que el directorio del Inisa tiene previsto cerrar de manera definitiva el resto de las dependencias del centro, ubicado a escasos metros de Nuevo Centro Shopping. “Nosotros vamos a cerrar el Cufré; si todo sigue caminando como está caminando hasta ahora, creo que lo vamos a poder hacer este año”, afirmó.
El jerarca definió el centro como “un lugar completamente inadecuado para la ejecución de las medidas socioeducativas” y, al mismo tiempo, apuntó que se trata de “un lugar que tiene un alto valor inmobiliario”. “Solo de catastro ronda los ocho millones de dólares”, mencionó.
Asimismo, Saavedra anunció que el directorio del Inisa enviará a la Fiscalía General de la Nación los resultados de la investigación administrativa –todavía en curso– sobre las circunstancias del segundo motín.
El presidente del Inisa hizo dos consideraciones al respecto. En primer lugar, dijo “que hay un conjunto de adolescentes que se han vuelto a comportar de una manera absolutamente fuera de lugar y merecen la sanción que la Justicia disponga; nosotros estamos trabajando para proporcionarle a la Justicia toda la información que nos pide”.
Dicho esto, Saavedra añadió: “El segundo aspecto que nos preocupa a nosotros también son algunos hechos que este presidente y este directorio tienen el íntimo convencimiento de que son un error funcional gravísimo, o un hecho que merece ser investigado”. Aseguró que las autoridades del Inisa irán “para adelante” en este tema y entregarán a la Justicia “todos los testimonios” que se recaben en el marco de la investigación administrativa.
En el último motín, que tuvo lugar en la noche del jueves 26 de marzo, participaron 14 adolescentes, que retuvieron a cinco funcionarios del organismo, encerrándolos en una celda. No hubo personas lesionadas. A su vez, siete de los adolescentes amotinados consiguieron salir a la vía pública, pero fueron capturados instantes después.
“Nosotros lo que les pedimos a las autoridades es que haya una investigación a fondo de cómo se inician los hechos, de cómo los jóvenes salen de la celda”, expresó al respecto días atrás Víctor Mango, dirigente del sindicato del Inisa.
Previamente, el sábado 14 de marzo, en el mismo centro del Inisa, dos adolescentes tomaron de rehenes a dos funcionarias del organismo, en el marco de un motín que también terminó sin personas lesionadas.
Con relación a la plantilla de funcionarios del Inisa y la postura del sindicato, Saavedra rechazó que haya una carencia de personal. “No faltan funcionarios en general; hoy tenemos 1.600 funcionarios para atender a menos de 300 chiquilines”, manifestó.