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Política Partidos políticos
Santiago Gutiérrez (archivo, octubre de 2025). · Foto: Rodrigo Viera Amaral

Santiago Gutiérrez (archivo, octubre de 2025).

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Santiago Gutiérrez impulsa un nuevo sector en el Partido Nacional para capitalizar el “cambio de época y representar algo nuevo”

Sobre las bases programáticas, el dirigente nacionalista dijo que la actualidad “deja atrás algunos viejos ismos” y que en la última elección a los movimientos históricos “no les fue bien electoralmente”

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Desde sus inicios en la política, el dirigente nacionalista Santiago Gutiérrez perteneció al sector Movimiento Por la Patria, encabezado por Jorge Gandini. Sin embargo, cuando finalizó el último ciclo electoral decidió conformar un espacio propio: “Entendíamos que en la situación del partido –del sistema político en general, en el que obviamente estamos cambiando de época– había espacio, teníamos ganas y creemos que tenemos potencial para capitalizar ese cambio de época y representar algo nuevo y distinto dentro del Partido Nacional” (PN), dijo a La mañana de la diaria, en la diaria Radio.

Gutiérrez, integrante de la Secretaría de Asuntos Internacionales del directorio del PN, indicó que a tres años y medio de las próximas elecciones es momento de “conversar, hacer mucha ruta, visitar el país” y dialogar con “compañeros y compañeras de todo el país” con los que tiene “la cercanía de que pensamos y sentimos que ya tenemos potencial propio”, muchos con “peso específico en votos”. Mencionó a Aparicio Saravia [Padern], Martín Moraes, Juan Caram y Agustina Umpiérrez.

De todas formas, consideró que todavía “no es el tiempo de los nombres” ni “del orden de las listas” y precisó que requiere una “similitud de pensamientos” que lleve a “caminos similares para ese diagnóstico”. Igual dijo que algunos tienen “responsabilidades de gestión” y “casi todos integran distintos sectores hoy en día que son derivados del ciclo electoral pasado”. “Queremos salir a la búsqueda de poder conformar un nuevo movimiento nacional que ayude a ganar al PN de vuelta y que integre el próximo gobierno”, definió.

Consultado por aspectos programáticos, dijo que son conscientes del cambio de época y eso “deja atrás algunos viejos ismos”. Reparó en que en las últimas elecciones “no les fue bien electoralmente” a los movimientos políticos que tenían como una de sus banderas corrientes históricas, lo que refleja que los blancos “en su mayoría están dispuestos a votar distintas cosas, independientemente de que su origen sea wilsonista o herrerista”.

“Tenemos que ser hijos de nuestro tiempo, no del tiempo de Wilson y no del tiempo de Herrera”, afirmó. Aunque está en la “raíz”, es necesario “marcar un tiempo nuevo o, por lo menos, ser coherentes y conscientes de que este es un tiempo nuevo”, en el que “no tiene sentido” emplear “soluciones de los 70 para 2030”, porque “el país no es el mismo”.

En síntesis, tiene que haber “ganas de cambiar el país principalmente” y el nuevo espacio parte de la base de que Uruguay “necesita grandes reformas” en aspectos económicos y laborales, además de “liberar regulaciones, burocracia y protección corporativista que tienen muchos sectores de la economía para que haya más recursos”. Respecto de si presentarán una candidatura presidencial o acompañarán una posible candidatura de Luis Lacalle Pou, dijo que el tema aún “no está arriba de la mesa”, pero quieren “que Luis sea candidato”.

Por otro lado, sobre la propuesta de Javier García de “dejarse de embromar” y “votar unidos” a la Coalición Republicana en 2029, señaló que no comparte la idea. Dudó respecto de si hubieran tenido la misma cantidad de votos en el caso de haber sido un lema único y dijo que la interna sería “de partidos distintos”, no de sectores, al tiempo que en octubre “pasás de tener tres candidatos a tener uno”, lo que implica “un tercio del tiempo de todo”.

Tildó la propuesta de García de “cortoplacista”, porque las identidades del PN y el Partido Colorado, en función de la historia, no se pueden “lavar con nada”. También subrayó lo “peligroso” de que “la gente no se sienta representada” y opinó que “es muy importante que la gente se sienta parte de algo”, porque los partidos deben “representar” y no limitarse a ser “el contrario” a otra agrupación.

Preocupa que “el uruguayo promedio no esté conforme con su sistema político”

Las encuestas reflejan saldos negativos en la evaluación del gobierno, pero, según Factum en mayo, el 46% está en desacuerdo con la actuación de la oposición. Gutiérrez respondió que le preocupa que “el uruguayo promedio no esté conforme con su sistema político” y “sobre todo que gobernando un año y medio la evaluación sobre el presidente o el ejercicio del gobierno” esté “tan en jaque”.

Según Gutiérrez, no se debe “resignar a que Uruguay es caro”, ya que el país tiene las condiciones para dar “tres saltos de calidad”. Llamó a “dejar de castigar el éxito, empezar a hablar mucho más de progreso, de cómo agrandar la torta, de cómo generar más, de cómo tener más productividad y de ser más competitivos”, mientras que la retórica política apunta a elaborar políticas sociales con “determinados fondos que se van a gastar de una manera” que se controla “bastante poco” y la fórmula “no está dando muchos resultados”.

Identificó una “batería de reformas pendientes” y apuntó hacia “la cantidad de protecciones y regulaciones que tiene Uruguay para distintos rubros de la economía”. Entre ellas, destacó la necesidad de una “distribución secundaria de los combustibles”, porque como las empresas “no compiten, los precios son mucho más caros”. Sobre las empresas públicas, subrayó la necesidad de reformar aspectos como la elección de sus dirigentes.

Relacionado con la asignación única para la infancia y la adolescencia prevista en la Rendición de Cuentas, remarcó que un niño “tiene que comer tres o cuatro comidas al día” y se expresó de acuerdo con “ese tipo de asistencia”. Sin embargo, opinó que las políticas deben estar diseñadas para que “tengan un objetivo central” y “coherencia” con lo que la sociedad entiende “como derechos y obligaciones”, por lo que es una “gran señal” la certeza de que los recursos se utilizarán “para que los gurises tengan la vida un poquito más fácil”, pero también, subrayó, “que los queremos educar”.