Este jueves, la Secretaría Nacional de Drogas (SND) lanzó la campaña de bien público “Evidencias familiares”, que busca combatir la naturalización del consumo problemático de alcohol en nuestro país, con énfasis en el efecto de su presencia en los espacios comunes y las prácticas cotidianas.
En una conferencia de prensa celebrada con motivo del lanzamiento de la campaña, el secretario general de la Junta Nacional de Drogas, Juan Triaca, advirtió que el alcohol es “la sustancia de mayor prevalencia de consumo no solamente en nuestro país, sino en el mundo entero”, y consideró que eso “encierra una paradoja”, ya que “es de la que en general menos se habla”. “Algo teníamos que hacer frente a cifras contundentes”, sostuvo, para explicar que 373.000 personas en nuestro país consumen alcohol de manera problemática. “Es un dato fuerte y que nos obliga a redoblar todo lo que podamos para tratar de torcer esto”, aseveró.
El jerarca matizó que dicha cifra no es completamente certera, ya que no contempla localidades con poblaciones inferiores a las 10.000 personas, y reparó que las acciones que se requieren son diferentes según las realidades de las personas afectadas, e identificó “tres poblaciones con riesgo diferente”: una compuesta por quienes atraviesan episodios de intoxicación, que estimó en 185.000 personas y dijo que está integrada de manera predominante por los adolescentes, otra para la que “hay habitualidad”, conformada por alrededor de 82.000 personas, y, en último lugar, un número cercano a las 100.000 personas que son dependientes de la sustancia.
También destacó que, a diferencia de otras, es una sustancia cuya composición se encuentra regulada, por lo que el problema no pasa por allí, sino por el vínculo que las personas guardan con ella, algo que también se vincula con sus trayectorias de vida. Igualmente, apuntó a la necesidad de trabajar con las poblaciones más jóvenes: “No tenemos que eludir la responsabilidad que tenemos como adultos de que hay algo que estamos haciendo muy mal”, sostuvo al respecto, y convocó a trabajar “en cómo cuidamos y cómo podemos estar más cerca” de dicha población.
Por su parte, la coordinadora del área de Prevención de la SND, Victoria González, dijo que el objetivo de la campaña pasa por “concientizar de que tenemos un problema con esta sustancia”. De todas maneras, advirtió que eso no “mueve la aguja”, sino que “entra en juego con otro montón de cosas”, y convocó a las diferentes instituciones del Estado a coordinar en la materia. “Necesitamos socios estratégicos que entiendan que esto es un problema país y podamos con distintas estrategias trabajar desde lo que le toca a cada uno”, añadió.
La jerarca apuntó también a la necesidad de trabajar en los roles que los adultos ejercen en el consumo problemático entre los jóvenes y, con motivo de la campaña, que busca “hacer visible aquello que es tan cotidiano que dejamos de verlo”, se refirió al hogar “como un lugar privilegiado”. Así, resumió las obligaciones que se presentan como el “acompañar, saber comunicar, pero también poner un límite con cariño”, algo que “es parte de la cosa”. En tanto, el subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, expresó la preocupación que motiva la problemática para la cartera que integra, en tanto “hace a la salud pública” y “transversaliza todos los sectores sociales [y] todos los territorios”,
El subsecretario sostuvo que el consumo de sustancias, sin importar sus características, viene “en aumento” y apuntó al consumo de alcohol como “puerta de entrada” a otras sustancias. Acotó que es allí que “se entroniza el grueso de la problemática del consumo problemático”, lo que “se engarza directamente con los temas de salud mental”.
“Hay una naturalización del consumo de alcohol [...] que empieza justamente en los hogares, y empieza en la conducta que tenemos los adultos para con los más jóvenes y el resto de la familia”, consideró, y llamó a “sacarse la careta de la hipocresía”, de manera de “sabernos todos responsables en mayor o menor medida y, por lo tanto, pasar de mirar para el costado [a] comprometerse con esto, que es clave, de manera directa e indirecta”.
En ese sentido, consideró que la campaña está “bien diseñada”, puesto que “va al centro de la problemática” e “invita a todos a desarmar la cultura hegemónica que hay en torno al tema”. “Nos prepara mejor como sociedad para poder abordar los debates que tenemos que dar como sociedad, a propósito de la regulación de la sustancia, que es lo que viene a posteriori”, evaluó.
