El senador del Frente Amplio (FA) Óscar Andrade estuvo en Panorama informativo de la diaria Radio y abordó la discusión entre el PIT-CNT y el gobierno que se disparó luego de que la administración definiera no considerar la recomendación del Diálogo Social para establecer un organismo público que gestione las cuentas de ahorro individual. Al respecto, dijo que el reclamo de la central sindical era “obvio” y “previsible”, dado que el problema está en que “el acuerdo se rompe”. Andrade consideró que el gobierno “no coloca esto arriba de la mesa no por mala intención, sino porque no tuvo condiciones políticas” asociadas a las reacciones de los mercados de capitales.
No obstante, consideró que “tratar de disminuir esa tensión es muy importante”: “Yo no creo que haya posibilidad de un proyecto estratégico del FA que sea enfrentando a los trabajadores ni que los trabajadores tengan posibilidad de poder avanzar mucho en su reivindicación y programa enfrentado a una expresión política” como el FA. Si bien aclaró que no existe el “FA-PIT”, sí “hay una confluencia de miradas”.
Las tensiones resultan “medio inevitables” y, aunque “no son nuevas”, Andrade entiende que los conflictos entre el FA y su base social se pagan “más alto” que un gobierno de derecha. No obstante, descartó que exista un vínculo roto y cree que se recompondrá porque “para un proyecto popular, el nivel de protagonismo de la sociedad en las transformaciones es sustantivo”, ya que la participación ciudadana “es constitutiva”.
Tras el paro general parcial del PIT-CNT este martes, Andrade abordó el planteo para avanzar en una estrategia nacional de desarrollo. Dijo que implica una serie de definiciones nacionales y regionales para generar acuerdos e identificar las “claves y desafíos” para la década. En el plano impositivo, cuestionó que el Partido Nacional y el Partido Colorado no hayan acompañado el impuesto mínimo global porque es “muy complejo” para sus votantes entender que prefieren que las multinacionales paguen ese gravamen en su país de origen.
“Es muy necesario que las izquierdas no descartemos ninguna herramienta para la lucha contra la desigualdad”, dijo sobre la iniciativa para gravar al 1% más rico. Consideró que es un error descartarla de la “caja de herramientas de lo tributario” y llamó a “seguir madurando y convenciendo de por qué este tributo o por qué el IVA personalizado, o por qué revisar las exoneraciones”. Además, criticó que “el 1% más rico tributa mucho menos de su ingreso que lo que tributa una trabajadora doméstica” y se preguntó por qué se acepta “pasivamente que los sectores más potentes tengan que tributar tan poco”.
Decisiones que “contravienen al FA en general” se “pagan a precio”
Andrade también habló sobre el diálogo entre el gobierno uruguayo y el estadounidense para recibir a personas deportadas por la administración de Donald Trump, tema que tensó las relaciones entre el gobierno y la fuerza política puesto que esta última lo rechaza.
Para Andrade, es importante que el debate sea previo y “no sobre hechos consumados”, ya que si hubiera que “responder sobre un resultado, la herida sería una herida muy difícil de superar”. Asimismo, es “muy importante que el FA tome una posición clara” y cree que el tiempo de gestión ya demostró que “tomar decisiones que contravienen al FA en general” –como el genocidio en Gaza que el gobierno no catalogó como tal– se “paga a precio”.
“Esto de todo el FA en una posición y el gobierno en otra se paga a precio, pero además creo que está mal. Vos sos el gobierno de todo el mundo, pero te elige un partido”, señaló. Agregó que no hay “ningún espacio político” para “avanzar en acciones que puedan sugerir que estamos subordinados a la política internacional racista y de persecución de [Donald] Trump”.
Refirmó la necesidad de que “se tenga claro cuál es la opinión del FA”, ya que la “condición política para avanzar en un acuerdo de estas características es nula porque el daño sería gigante” e implicaría una “enorme sorpresa”. “El peor momento para pensar en construir un acuerdo de estas características”, agregó.
A su vez, dijo que existe una “lógica colonial de subordinación” y, si la discusión por los deportados se utiliza como moneda de cambio por la aplicación de aranceles, sería “un esquema de discusión impresentable”. Indicó que, ante una “agresión muy violenta al derecho internacional”, en el FA “conviven posiciones” con respecto a si es preciso denunciarlo o “pasar por debajo del radar”: Uruguay “no debe dejar de condenar con mucha claridad cada vez que se violenta el orden internacional”.
Proyecto de Bordaberry sobre viajes de legisladores: “No sé si es lo mejor la no representación del país”
El FA presentó iniciativas legislativas para regular los viáticos y acotar el subsidio de exfuncionarios públicos. Andrade señaló que lo propuesto es una “tímida señal”, pero “razonable” y agregó que “es evidente que no hay una conducta igual” con los viáticos, dado que hay legisladores que devuelven y otros que no.
A lo anterior se sumó un proyecto del colorado Pedro Bordaberry para prohibir viajes de legisladores pagados por el Estado. Para el senador oficialista, que “se deje de representar al país” es “más complejo” porque el Estado financia los viajes al Parlamento Latinoamericano y al Parlamento del Mercosur: “No sé si es lo mejor la no representación del país. Esa es una discusión diferente. Sí me parece que es razonable que haya un mecanismo donde no sea opcional el rendir viáticos”, cerró.
