Este lunes, la oposición de Lavalleja recibió al intendente, Daniel Ximénez, para abordar la reestructura que lleva adelante el jerarca y el cese de 130 trabajadores zafrales de la intendencia, en un momento en el que el departamento “no aguanta más despidos”, dijo la edila blanca Carol Aviaga a Panorama informativo, de la diaria Radio. La edila aseguró que Ximénez tiene un “ensañamiento con la familia municipal” por creer que son “punteros” blancos.
Aviaga aseguró que en la sesión del lunes el Partido Nacional (PN) le planteó al jefe departamental la posibilidad de apoyarlo como bancada para acceder a una partida de endeudamiento con el Banco República a un plazo más largo si abandonaba la idea de los despidos, pero no consideró esa posibilidad en el marco de un motivo “decididamente político”, aseguró.
La legisladora departamental señaló que durante las administraciones nacionalistas se mantuvieron la estructura y los servicios, “y no se echó a nadie”, incluso en la pandemia del coronavirus. “La intendencia no es una empresa, la intendencia es una institución de obra y servicio social al vecino. Hoy, con la baja de todas estas personas, se ha tocado el escalafón obrero, se ha tocado el escalafón de servicios”, apuntó.
Aviaga dijo que la intención de Ximénez es “ir hacia el modelo de Montevideo y de Canelones”, caracterizado por “la tercerización y la privatización de los servicios básicos”. Además, criticó que el jerarca no haya recortado los cargos de confianza –que situó en 25, junto con “algún otro camuflado”, y señaló que cuestan cinco millones de pesos por mes– y la eliminación de “más de 130 cargos presupuestales que estaban vacantes” por jubilaciones o fallecimientos, lo que limitó la carrera del funcionariado.
Sobre la instancia en la Junta Departamental, aseguró que Ximénez presentó “gráficas que son tendenciosas” y “mintió” frente a los ediles. Con base en los contratos directos de la gestión, explicó lo que calificó como “el club de los 100”: “Echa y deja sin trabajo a los escalafones más vulnerables, más débiles de la cadena y que más necesitan, y después contrata de forma directa a un ingeniero naval, a un politólogo o a una archivóloga”, ejemplificó.
Aviaga, además, afirmó que la Intendencia de Lavalleja “no está endeudada a día de hoy” ni lo estuvo anteriormente. “Lo que hay es un aumento de cargos políticos, un aumento de contratos directos –más de 100–, un plan regresivo de derechos laborales de todos los funcionarios, hasta los presupuestados, hay una precarización laboral, una eliminación de cargos obreros, y lo que se retrae son los servicios y la gente lo está viendo”, cerró.
“No podemos contratar más gente”
Ximénez, que también conversó con Panorama informativo en la mañana de este martes, defendió su gestión y dijo que los dichos de Aviaga lo hicieron reflexionar con respecto a “por qué el PN, después de 35 años, perdió la intendencia de Lavalleja”, en un hito que parecía “impensable”. El frenteamplista dijo que la gente “se cansó de las mentiras”, porque el PN se ha manejado “ocultando información y mintiendo descaradamente” durante “muchos años”.
Según Ximénez, en el marco de la “política perversa” blanca, a pesar de que se dieran cambios de mando entre jerarcas de un mismo partido, “si eras de una fracción era automáticamente para afuera cuando asumían”. Lo anterior estaba acompañado por un clima “hostil” en las áreas de trabajo, donde “los mandos medios no tomaban decisiones” y el secretario general junto con el intendente tenían que tomar las decisiones. En esa línea, valoró que hay un “daño estructural institucional brutal que va a llevar tiempo revertir”, que incluye “cosas del siglo pasado y también del siglo XIX”.
Sobre la comparecencia, se remitió a las cifras del informe que su gestión preparó para la instancia. En primer lugar, señaló que “coincide el déficit [registrado a partir de 2024] de la intendencia y la contratación discrecional de los recursos humanos”, una política “que instaló el PN durante décadas”, mediante la que, durante el año electoral, contrataban trabajadores con un criterio “puramente electoral”, pero “después que pasaban las elecciones caía el número de contratados y el número de funcionarios para poder mejorar las finanzas”.
Ximénez indicó que desde el PN “mintieron” diciendo que la pandemia generó un gasto excesivo, puesto que los números “mejoraron porque la intendencia literalmente estuvo cerrada”. Sobre los funcionarios, aseveró que es “brutal” ver los picos de ingreso de trabajo zafral –en 2010 y 2020, por ejemplo, con 1.569 y 1.183, respectivamente–, que “rompe los ojos para el tamaño que tiene la intendencia”. “El promedio es un aumento del 40% en el período electoral. El pico más grande lo tuvimos un mes antes de la elección, donde se contrataron 729 personas”, agregó.
Sobre las contrataciones directas, desmintió el “relato falso” de Aviaga y dijo que se mantuvo la estructura que venía del gobierno anterior en el organigrama de los cargos de confianza. Lo que sí nombraron, reconoció, fueron “cargos Q”, que estaban contemplados, y “siete cargos, por designación directa, para adjuntos de los municipios para alcaldes y las alcaldesas en el interior”, pero esto finalmente “se bajó porque el PN no lo votó”.
Consultado respecto de si se contratarán más funcionarios para suplir a los zafrales cesados, respondió: “No podemos contratar más gente porque ayer mostramos que nos dejaron una intendencia fundida, superpoblada en recursos humanos”.
