Este martes, el periodista Gabriel Pereyra informó en Radio Sarandí que en los últimos días llegó una comunicación del Departamento de Estado de Estados Unidos dirigida a la cancillería y al Ministerio de Defensa Nacional y le advirtió al gobierno uruguayo que si no deja de contratar médicos cubanos para el Hospital de Ojos, que funciona en el ex Hospital Saint Bois, Uruguay será incluido en una especie de “lista negra” de países que contratan mano de obra esclava. Esto implica, acotó Pereyra, que Estados Unidos suspenderá la ayuda militar a Uruguay. Al gobierno de Donald Trump le molesta, y así se lo hizo saber a Uruguay, que estos profesionales sean enviados del gobierno cubano.
Consultado sobre esta información este martes en una rueda de prensa, tras su comparecencia en la Comisión de Presupuesto integrada con la de Hacienda, que estudia el proyecto de ley de Rendición de Cuentas, el canciller Mario Lubetkin dijo que no recibieron “ninguna comunicación oficial de Estados Unidos sobre este tema en lo específico”, aunque reconoció que “este es uno de los tantos temas sobre los que estamos dialogando”.
Lubetkin enfatizó que la experiencia de los médicos oculistas cubanos en Uruguay ha sido “extraordinaria”. “Les han dado vista a mucha, mucha gente, fuera de cualquier connotación política y de pensamiento. Las experiencias que son positivas las queremos y las vamos a preservar, naturalmente, en un marco de acuerdo y de diálogo con todos los actores y con nuestros países contraparte, para que todos estemos cómodos”, afirmó el canciller.
Agregó que se dialoga sobre este y otros temas con Estados Unidos porque “en la política exterior el diálogo es algo permanente, para ir encontrando y allanando camino cuando hay preocupaciones”. “Simplemente, como en otros temas, como cuando hablamos de los deportados”, “también en esto hay un aspecto bien importante [y es] que este grupo de profesionales ha hecho cosas muy buenas, y las cosas muy buenas las tenemos que preservar y las vamos a preservar”, aseguró.
Con respecto a las conversaciones con Estados Unidos sobre un eventual acuerdo por deportaciones, Lubetkin señaló: “Seguimos hablando, pero están claros cuáles son nuestros elementos y nuestras claves de principio”, relacionadas con “los derechos humanos, la asesoría de las Naciones Unidas, la política que nosotros tenemos sobre emigrados”. “Estos son los parámetros; lo que podamos resolver, resolveremos, y lo que no podamos, no lo resolveremos”, resumió.
En otro orden, sobre las disposiciones de la Rendición de Cuentas relacionadas con la cancillería y la reducción de gastos, el canciller afirmó que se actuará “con la máxima austeridad posible, sin bloquear ninguna de las acciones que en política exterior estamos realizando”, y se buscará implementar “un conjunto de medidas para, con menos, tratar de hacer lo mismo o más”. “Nosotros no nos queremos limitar simplemente a reducir o a tener austeridad, sino a hacer una reforma, que es lo que estamos tratando de hacer en el ministerio, para reproyectar y modernizar este ministerio, para que con menos se haga mucho más”, insistió. Acotó que con este objetivo se firmó un acuerdo con Antel para que la empresa pública apoye a la cartera en un proceso de digitalización e innovación.
