El regreso de las intervenciones otológicas y la proyección del primer implante coclear en Rivera marcan un hito importante en la medicina regional. Lo que comenzó hace años como una respuesta urgente para descongestionar listas de espera y suplir la falta de anestesistas en el norte del país, hoy se consolida como uno de los programas de extensión universitaria más transformadores del Hospital de Clínicas y la Cátedra de Otorrinolaringología de la Facultad de Medicina, según relató a la diaria Ricardo Caito Araújo, otorrinolaringólogo y responsable, junto a la dirección del Hospital de Rivera, de la organización de las jornadas médicas.
Araújo recordó que bajo la dirección de Andrés Toriani surgió la ambiciosa idea de transformar al Hospital Departamental de Rivera en un hospital universitario. En ese contexto, Rivardo D’Álbora, entonces docente grado 4 de Otorrinolaringología, impulsó la descentralización del servicio hacia el interior. Lo que inició con intervenciones básicas de amígdalas y adenoides, hoy ha dado un salto cualitativo hacia la cirugía compleja de la sordera.
En la última jornada médica realizada en el centro hospitalario fronterizo, un equipo de alto nivel liderado por el reconocido cirujano otólogo Ricardo Percovich, pionero en la implementación de técnicas quirúrgicas endoscópicas de mínima invasión, intervino a ocho pacientes con patologías otológicas complejas.
Acompañado por dos asistentes especializados en oído y ocho residentes de la especialidad, el equipo abordó casos severos de hipoacusia, otoesclerosis e infecciones crónicas de larga data. Dos casos quedaron pendientes para ser coordinados en una próxima fecha.
“Estas jornadas no solo resuelven patologías complejas que antes exigían el traslado a la capital, sino que forman a las nuevas generaciones de cirujanos en el territorio”, destacó el Araújo.
Diagnóstico oportuno y el rol de la especialista
El proceso de recuperación de la audición no empieza ni termina en el quirófano. Uno de los mayores avances para la salud pública en Rivera ha sido la incorporación periódica de especialistas para el diagnóstico y seguimiento posquirúrgico, un cuello de botella que históricamente obligaba a decenas de familias a viajar a Montevideo.
En Uruguay, el tamizaje auditivo universal obligatorio para recién nacidos está regulado por el Decreto 389/008 del Poder Ejecutivo. Esta normativa incorporó de forma obligatoria y gratuita el estudio de la Hipoacusia Neonatal Universal dentro del Programa Nacional de Pesquisa Neonatal. Todas las instituciones de asistencia médica, tanto públicas como privadas de todo el país donde se produzcan nacimientos, están obligadas a realizar el control.
El estudio consiste en una prueba de Emisiones Otoacústicas (EOA), que es sencilla, rápida y no invasiva. Se efectúa a todos los bebés a término a partir de las 36 horas de vida y antes del alta hospitalaria (o a más tardar dentro de los 7 días posteriores al alta). El resultado de la prueba debe quedar debidamente asentado en el Carné del Niño/a.
Si el resultado es normal y no existen antecedentes de riesgo, se le otorga el alta. Si se detecta alguna alteración o existen factores de riesgo (tales como ictericia, Apgar bajo, permanencia en CTI o antecedentes familiares de sordera), se realiza un seguimiento al recién nacido y se le aplica el estudio de Potenciales Evocados. En el caso de no registrar alteraciones inmediatas, se esperan seis meses para una nueva evaluación, dado que algunas patologías surgen más tarde, explicó Araújo.
Desde hace cinco años, la profesora y fonoaudióloga Julia Mónaco viaja regularmente a Rivera. Su labor es crucial, ya que es la profesional responsable de realizar los Potenciales Evocados Auditivos de Tronco Encefálico (estudio de alta precisión) en la localidad, así como de llevar a cabo el encendido y la calibración de los implantes cocleares.
Esta cobertura local representa un alivio directo para las familias riverenses, evitando gastos de traslado, pérdida de días laborables y la incomodidad de viajar con lactantes de pocos días de vida.
Historia de vida: el impacto social de volver a escuchar
El valor de estas intervenciones trasciende lo estrictamente médico; transforma proyectos de vida. Un caso emblemático citado por Araújo es el de una maestra de 36 años a quien se le realizó un implante coclear que utilizó con éxito durante una década.
Gracias al dispositivo, pasó de una situación de dependencia social a ser una profesional activa, plena y aportante a la sociedad. Sin embargo, ante la imposibilidad de viajar a la capital de manera regular para sus controles periódicos, el dispositivo sufrió un deterioro que hoy requiere su sustitución.
Según adelantó otorrinolaringólogo, la reintervención de esta docente no será una cirugía más, ya que se perfila para ser la primera cirugía de implante coclear realizada íntegramente en Rivera a un paciente adulto (años atrás, en el departamento se colocaron cinco implantes antes de que la práctica fuera centralizada en Montevideo). Su concreción local tendrá un profundo significado simbólico para la medicina regional.
Mirada al futuro con nuevas jornadas para 2027
A pesar de que en la última jornada de cirugía pediátrica se atendió a cerca de medio centenar de niños, la demanda en el norte del país continúa siendo alta. Frente a esta realidad, el equipo médico ya proyecta la realización de nuevas jornadas quirúrgicas otorrino-pediátricas para marzo de 2027, reafirmando el compromiso de la extensión universitaria con la equidad en el acceso a la salud.
