El certamen de matemáticas MetaMate, impulsado por docentes de la Universidad Tecnológica (UTEC) y la Universidad de la República del Cenur Noreste sede Rivera, celebró el cierre de su primera edición con la entrega de reconocimientos a participantes, docentes y monitores en la sede de UTEC Rivera.
A diferencia de las competencias tradicionales, la iniciativa fue concebida como un proceso de aprendizaje colaborativo orientado a promover el razonamiento, la resolución de problemas y el acercamiento de los jóvenes a la oferta educativa universitaria del norte del país.
Rafael Burlón, docente de Matemática en las carreras de Ingeniería en Logística e Ingeniería en Control y Automática de UTEC, explicó que “esta primera edición se diseñó como una experiencia piloto con un grupo acotado de participantes. El objetivo principal de esta etapa inicial fue evaluar el funcionamiento de la propuesta y proyectar su crecimiento”, tras un proceso de trabajo que comenzó con la formación de estudiantes universitarios como monitores y continuó con talleres preparatorios junto a docentes y liceales.
Uno de los pilares del certamen MetaMate es demostrar que la resolución de problemas matemáticos trasciende la mera aplicación de fórmulas o la repetición de procedimientos, exigiendo interpretar situaciones, analizar alternativas, argumentar y diseñar estrategias.
Desde la perspectiva docente, Nahuel Peña, profesor de Matemática que acompañó a la delegación del Liceo Nº 5 de Rivera, destacó el impacto formativo de este enfoque en las capacidades analíticas de los jóvenes. “Si somos capaces de razonar, cuestionar, dudar y proponer soluciones a un problema, específicamente estudiando matemática, esa habilidad se puede extender a diferentes aspectos referidos a la vida cotidiana de todas las personas”, afirmó.
Por su parte, los estudiantes valoraron la oportunidad de enfrentarse a desafíos distintos a los del aula convencional. Nicole Rosas, alumna del Liceo Nº 1 Celia Pomoli, señaló que decidió sumarse para explorar nuevas metodologías de trabajo. “Nunca había estado en alguna competencia así, y además era de matemática, que me parece interesante, porque se puede ver bastantes perspectivas o maneras de resolver un mismo ejercicio”, explicó.
Tutoría entre pares para acortar el tramo hacia la universidad
El certamen contó con la participación activa de estudiantes de UTEC y Udelar en el rol de monitores, encargados de guiar a los participantes de bachillerato en la búsqueda de sus propias soluciones.
Entre los monitores, Amanda Pérez, estudiante de la Licenciatura en Ingeniería de Datos e Inteligencia Artificial de UTEC, resaltó la dinámica de acompañamiento desarrollada durante la actividad. “Sobre todo nuestro rol es supervisar y estar en contacto lo más posible para poder siempre ayudar al estudiante a pensar y a reflexionar sobre los problemas y las propuestas que se proponen en el certamen”, indicó. Asimismo, Pérez manifestó que la experiencia le permitió reconectarse con su propia trayectoria en el bachillerato desde un nuevo rol de tutoría universitaria.
La jornada de cierre en la sede universitaria contempló la entrega de reconocimientos a las participaciones más destacadas, así como diplomas a la totalidad de los estudiantes, docentes y monitores involucrados en la propuesta.
Derribar fronteras en el sistema educativo
La actividad contó con la presencia del inspector nacional de Matemática de Educación Secundaria, Fabián Fontoura, quien en el cierre del encuentro reconoció el esfuerzo docente e interinstitucional, señalando que “representa una oportunidad histórica donde se aprovecha uno de los hitos más importantes económicos y sociales del departamento, y lo digo como nativo de la ciudad de Rivera”.
Asimismo, Fontoura reconoció que “organizar un evento de esta envergadura no es sencillo porque implica seleccionar problemas, resolverlos, proponerlos y corregirlos, e incentivar todo el tiempo a la participación, lo que merece un especial reconocimiento al equipo organizador y a los estudiantes universitarios que colaboraron en la tarea”.
Destacó también que los estudiantes disfrutaron, participaron y alcanzaron la instancia de reconocimiento final; “resolver problemas en la matemática es un espacio para el disfrute, una oportunidad de aprendizaje no solo de los contenidos matemáticos, que son el legado de generaciones anteriores que construyeron y desarrollaron esa ciencia desde el intelecto, sino también un desafío personal, un proceso de frustraciones y de alcanzar el éxito y el resultado tan esperado”, relató.
Por su parte, María Laura Lavaggi, consejera del Cenur Noreste e invitada para la ceremonia de cierre, celebró la idea de MetaMate señalando que desde las instituciones suele trabajarse de forma cerrada e interna “y el sistema educativo en realidad tiene que ser todo lo contrario, siendo necesarias más instancias de este estilo para romper esas fronteras de las distintas instituciones del sistema educativo y que hagan que quienes trabajan en los diferentes lugares se conozcan, colaboren, y que el estudiantado de educación media estreche lazos con los estudiantes universitarios; estos momentos son los que ayudan”, concluyó.
Diego García, estudiante de Ingeniería en Logística, destacó “la evolución que demostraron en el transcurso del proyecto, recordando los primeros talleres donde pasaban 20 minutos y las hojas permanecían en blanco o con poco desarrollo; en contraste con la última instancia, cuando las preguntas comenzaban a surgir, te acercabas al estudiante y ya había un desarrollo más grande, se animaban a ir probando estrategias diferentes”.
En tanto, Luis de los Santos, estudiante de Ingeniería en Control y Automática, agradeció a los monitores, docentes y organizadores que aportaron instalaciones y herramientas para concretar esta experiencia, así como “a los estudiantes de educación media, parte central de estas experiencias”.
Para De los Santos, la visibilidad que esto aporta a las carreras es fundamental para atraer la atención de futuros estudiantes universitarios. Desde su lugar, confesó: “siento envidia de los adolescentes que participaron, por ser tan jóvenes y estar comenzando o por comenzar otra etapa de la vida, y tienen la oportunidad de aproximarse a las matemáticas sin miedos, con ganas y con la cabeza abierta”.
