La semana comenzó con la ocupación del Centro Regional de Profesores (CERP) del Litoral, en Salto, por parte de la Asociación de Estudiantes del centro (ASEC).
La medida fue resuelta en rechazo a la Resolución 3009/25 del Codicen, aprobada en octubre del año pasado, que establece un mecanismo excepcional para reconocer titulaciones universitarias y disciplinares, permitiendo el acceso a la docencia mediante un proceso de acreditación que flexibiliza los requisitos tradicionales de formación docente.
Los estudiantes sostienen que la resolución desvaloriza la formación impartida en los institutos de formación docente y genera un perjuicio tanto para los futuros egresados como para la calidad educativa. Además, remarcan que el conflicto no apunta contra los profesionales universitarios que hoy trabajan en la enseñanza, sino contra el mecanismo elegido para otorgarles la titulación docente sin transitar una carrera equivalente a la que cursan quienes optan por el profesorado.
Evangelina Correa, estudiante de cuarto año de Geografía, explicó a la diaria que “la resolución permite que profesionales como abogados, ingenieros, arquitectos o psicólogos, que ya ejercen la docencia desde hace ocho años o más, puedan obtener la titulación docente tras realizar cursos de pedagogía y didáctica durante seis meses”.
Según afirmó, la formación docente implica mucho más que dominar una disciplina. “Nosotros aprendemos a dar clases durante cuatro años, con prácticas, psicología, pedagogía y didáctica. No solamente enseñamos una materia, también acompañamos procesos de aprendizaje y trabajamos con estudiantes de distintas realidades”.
Correa insistió en que enseñar supone comprender los procesos de desarrollo de los estudiantes y adaptar las estrategias pedagógicas a cada contexto. “No alcanza con saber mucho de una materia, hay que saber cómo transmitir ese conocimiento, cómo acompañar a un adolescente y cómo intervenir cuando aparecen situaciones sociales o emocionales dentro del aula”, sostuvo.
Pablo Sanchís, estudiante de tercer año de Maestro Técnico, sostuvo a nuestro medio que “la profesión docente se construye a lo largo de toda la carrera y no puede equipararse con una capacitación breve”.
Explicó que los estudiantes realizan tres años de prácticas supervisadas en centros educativos, donde aprenden a enfrentar diferentes contextos sociales, aplicar estrategias de enseñanza y comprender los procesos de aprendizaje de niños y adolescentes. “Todas esas experiencias son las que realmente forman a un docente y no pueden sustituirse con un curso de pocos meses”.
Añadió que durante las prácticas los futuros profesores trabajan “con grupos muy diversos, donde conviven estudiantes de distintos niveles socioeconómicos, trayectorias educativas y realidades familiares”. En ese escenario, dijo, “la formación pedagógica resulta indispensable para generar procesos de aprendizaje efectivos y atender las necesidades de cada grupo”.
Domingo Galluzzo, estudiante de segundo año de Historia, manifestó que “uno de los principales efectos de la resolución será sobre los futuros concursos y elección de horas”.
Indicó que quienes obtengan la acreditación contarán con un título universitario previo y mayor antigüedad docente, por lo que acumularán más méritos en los escalafones. “Los recién egresados de profesorado vamos a quedar relegados al momento de acceder a cargos”, advirtió.
Los estudiantes consideran que esa situación generará una competencia desigual entre quienes dedicaron cuatro años exclusivamente a la formación docente y quienes accederán a la titulación mediante un régimen excepcional. A su entender, ello puede “desalentar el ingreso a las carreras de formación docente y profundizar la disminución de matrícula que ya registran varios institutos del país”.
Los estudiantes indican que la medida responde a una decisión política vinculada a la reducción de costos en la educación pública. Correa señaló que “resulta más económico acreditar a profesionales mediante cursos cortos que sostener la formación docente presencial, especialmente en el interior del país, donde existen grupos reducidos de estudiantes”.
Además, cuestionó que la resolución haya sido aprobada sin consulta previa a docentes, estudiantes ni centros de formación. “Nos enteramos varios meses después de que la resolución había sido aprobada. Son decisiones que afectan directamente a quienes nos estamos formando y, sin embargo, nunca fuimos convocados a participar de la discusión”, afirmó.
Sin ocupación pero con otras medidas de lucha
Finalmente los estudiantes decidieron levantar la ocupación del CERP, desde ASEC informaron que comunicarán novedades a través de sus redes sociales y no descartan nuevas medidas de lucha.
Los estudiantes señalaron además que el conflicto no se limita a Salto, ya que también fueron ocupados el Instituto de Profesores Artigas y varios institutos de formación docente (IFD) de distintos departamentos, en el marco de una movilización nacional contra la resolución.
Asimismo, indicaron que las nueva medida busca abrir un espacio de diálogo con las autoridades educativas y generar un debate público sobre el valor de la formación docente. Sostienen que la calidad de la educación depende no solo del conocimiento disciplinar, sino también de la preparación pedagógica, la práctica en las aulas y la construcción de herramientas que permitan atender la diversidad de los estudiantes.
