Días atrás, el gobierno uruguayo confirmó la noticia de una asignación de 40 millones de pesos para la Universidad de la República (Udelar), destinados a financiar obras edilicias en el Cenur Litoral Norte, sede Salto.
Los fondos permitirán avanzar en la construcción de un nuevo anexo de 1.500 metros cuadrados, una obra que busca responder a la creciente demanda de espacios para la enseñanza y la generación de conocimiento.
En entrevista con el programa Dialogando con la Universidad, de Radio La Regional, el director de la sede Salto del Cenur Litoral Norte, Juan Romero, destacó el proceso de tres años que permitió concretar el financiamiento. Según explicó, en ese camino participaron distintos actores y se sumaron esfuerzos para que el proyecto pudiera avanzar.
Romero recordó que el planteo de la necesidad de un nuevo edificio comenzó durante la gestión de Rodney Colina al frente de la Comisión Coordinadora del Interior (CCI). Señaló que la decisión de priorizar a Salto fue política y se tomó en el plenario de la CCI, teniendo en cuenta los recursos disponibles y las necesidades de las distintas sedes universitarias del interior.
“Con los pocos recursos con los que se cuenta, se dijo que había que priorizar a Salto, porque ya se había atendido a Maldonado, también al noreste y otras sedes del Cenur, y Salto pacientemente aguardó”, relató.
A partir de esa decisión comenzó a trabajar la comisión de edificios y posteriormente se sumó la mesa de coordinadores. Con el aval de la directiva, se elaboró una propuesta para definir qué se necesitaba construir en el nuevo edificio, que luego fue analizada por la dirección de la sede.
“Las necesidades seguían siendo urgentes”, sostuvo Romero. Por ese motivo, la situación fue planteada ante la nueva delegación uruguaya en la Comisión Técnica Mixta de la Represa de Salto Grande. Después de varias reuniones, en las que se expusieron las necesidades de la sede y el impacto que la Universidad tiene para Salto y la región, llegó la confirmación de que existía disposición para aportar los recursos que faltaban.
A partir de entonces, explicó Romero, se diseñó una estrategia para encaminar el aporte dentro de Salto Grande y evitar interpretaciones erróneas, dado que se trata de fondos públicos. Al mismo tiempo, se trabajó en la forma de presentar el proyecto ante el Poder Ejecutivo en el marco de una coyuntura marcada por la discusión de la Rendición de Cuentas.
Con la aprobación de los 40 millones de pesos, ahora comienza una nueva etapa. “Habrá que recorrer los caminos administrativos correspondientes, pero existe tranquilidad porque habrá un nuevo anexo”, señaló Romero.
El proceso que se inicia comprende las etapas arquitectónica, administrativa y, posteriormente, el llamado a licitación y la contratación de la empresa que resulte adjudicataria. Para el director de la sede, la obra representa también un punto de partida para continuar ampliando la presencia universitaria en el territorio.
“Ahora comienza una etapa de desafíos nuevos, como, por ejemplo, seguir ampliando esta casa de estudios. Para eso vamos a seguir trabajando para que haya más y mejor universidad pública en el territorio, laica, cogobernada y defensora de la libertad de pensamiento y de cátedra”, afirmó.
Los nuevos espacios, agregó, permitirán atender una demanda que no se limita al crecimiento de la matrícula estudiantil, sino que también alcanza a las actividades de investigación y generación de conocimiento.
“Acá no solo se forman profesionales, sino también personas, ciudadanos que pretendemos que sean responsables, comprometidos, que les den respuestas a las necesidades que tenemos como territorio y como país”, concluyó.
