A fines de 2026 el Departamento Único de Pediatría de Florida cumplirá una década. La complementación entre la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y la prestadora privada Comef, que cubre al 90% de los niños del departamento, quedó instalada a partir de un acuerdo alcanzado en 2016 para dar solución al conflicto que ese año iniciaron los pediatras empleados en la privada, en reclamo por cambios en las condiciones de trabajo. El clímax de aquel conflicto se registró a principios de octubre de 2016, cuando más de 20 profesionales presentaron su renuncia a Comef, lo que llevó a que, en forma transitoria, ASSE tuviera que asumir la asistencia pediátrica de los usuarios de la institución privada.

Después de varias semanas de intensa negociación, Comef, ASSE, el Ministro de Salud Pública (MSP) –representado por la entonces subsecretaria Cristina Lustemberg– y el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) –que participó en las negociaciones junto a la Sociedad Uruguaya de Pediatría– rubricaron un acuerdo que puso fin al conflicto y a partir del cual, desde diciembre de 2016 hasta el presente, los niños del sistema público y privado comenzaron a acceder a un servicio único en puerta de emergencia e internación, que funciona en el sanatorio de Comef y que incluye unidad de traslados.

“Así nació, increíblemente a pesar de cómo surgió, una experiencia que es algo así como el cerno del Sistema Nacional Integrado de Salud, porque los pacientes del ámbito público y del privado tienen la misma calidad de asistencia, ingresando al mismo lugar, con las mismas prestaciones en iguales condiciones”, comentó a la diaria el director departamental del MSP, Ariel Pisano Sánchez.

Sin ser pediatra, en 2016 Pisano tuvo un rol protagónico durante el conflicto, al impulsar la creación de un núcleo local del SMU en un escenario en el que la representación de los profesionales estaba sufriendo un sismo por fracturas internas en el Sindicato Médico de Florida. Hoy, desde la Dirección Departamental de Salud, destaca que la pediatría única de Florida es, en los hechos, “el único ejemplo en Uruguay de complementariedad total de un servicio, si bien es en el segundo nivel de atención”.

Aunque entre noviembre y diciembre de 2016 fue alcanzado el acuerdo que creó el Departamento de Pediatría Única que ha funcionado durante más de nueve años, nunca fue rubricado un convenio, que es lo que las partes negocian actualmente.

Tanto desde el MSP como desde las prestadoras, en diferentes momentos se ha valorado como positiva la experiencia de complementación desde el punto de vista asistencial. Pisano entiende que una señal del éxito de la pediatría única es que ASSE y Comef hoy “están de acuerdo en que a esto hay que afirmarlo y mejorarlo”, sin plantear la posibilidad de retroceder.

Asistencia y precios

Con acuerdo pero sin convenio, la historia del funcionamiento del Departamento de Pediatría Única de Florida ha estado marcada fundamentalmente por dos dimensiones: mejoras en la asistencia para usuarios de las dos prestadoras y la discusión monetaria por lo que cada una de las partes aporta al servicio.

Pisano subraya que “cuando trabajan varios profesionales en un lugar, como pasa en la facultad, se generan ateneos, discusiones, aprendizajes, y además muchas veces quienes trabajan en el sistema privado acceden a problemáticas económicas y sociales que no siempre ven” cuando solo se desempeñan funciones en prestadoras privadas. “Por ahí también se generan habilidades y aprendizajes, y se desarrolla la empatía”, comentó.

Como médico diabetólogo, dice haber sido testigo directo de algunos de “los aprendizajes que se generan al trabajar en forma colectiva”. Los niños y sus familias “se van con la formación, la educación, sobre cómo utilizar los implementos. Hay, además, un aprendizaje de los pediatras. Antes, cuando existía alguna complicación con un niño diabético, todo se derivaba. Hoy no, porque se trabaja allí con el nutricionista y el psicólogo”.

La experiencia colectiva también ha generado la producción de conocimiento relacionada a las mejoras asistenciales experimentadas. En 2019, por ejemplo, los pediatras Mario Romero y Andrés Alzamendi presentaron en el Congreso Uruguayo de Pediatría los resultados emergidos de la incorporación de la cánula nasal de alto flujo (CNAF) para el tratamiento de infecciones respiratorias bajas. Con la implementación de la CNAF, desde mediados de 2017, el 65% de casos que antes habrían implicado traslados a CTI (a Canelones o a Montevideo), pudo ser tratado en Florida.

En cuanto a la dimensión monetaria, se ha caracterizado por las tensiones, llegando incluso a la Justicia. En junio de 2021, Comef presentó una demanda, reclamándole a ASSE una deuda de más de 50.589.000 de pesos, por entender que desde 2016 asumía algunos costos de la prestación que correspondían a ASSE. En aquel contexto, en agosto de 2021 el entonces presidente de la prestadora estatal, Leonardo Cipriani, calificó de “totalmente leonino y desigual para ASSE” el acuerdo de complementación. “No se priorizan los intereses de ASSE, que es el que paga la mayor parte. Paga 52.000.000 de pesos anuales por concepto de médicos y paga, aparte, a la institución privada, una cuota de más de 40.000.000 de pesos para la atención de los niños. El prestador privado ponía enfermería, que no cubre la atención domiciliaria al paciente de ASSE, pero sí cubre la del sector privado, por lo cual no es igualitario”, indicó. Incluso llegó a anunciar el retorno de la pediatría al hospital público Raúl Amorín.

Sin embargo, en febrero de 2022 ASSE resolvió negociar extrajudicialmente la deuda que estaba reclamando Comef. Cipriani seguía considerando entonces que el de la complementación fue un acuerdo “muy mal hecho, prácticamente contra ASSE”, pero informó que, además de la deuda, se estaba negociando cómo continuar con la experiencia. “La idea es que siga todo igual”, dijo Cipriani a la diaria en junio de 2022. Aunque un mes después, tanto desde ASSE como desde Comef se manifestó que habían “avanzado bastante” hacia un nuevo acuerdo y la posible firma de un convenio que contemplaría las responsabilidades de una y otra parte, eso no se concretó.

La negociación retomada en 2025 se plantea sumar licenciados y auxiliares en enfermería, explicó Pisano a la diaria. Actualmente, ASSE se hace cargo de las funciones de alta dedicación, aportando “la mayoría de los pediatras”. El servicio de enfermería, ambulancia, internación y demás, lo aporta Comef, en cuya sede funciona la pediatría única.

El MSP, como mediador, apunta a que la negociación no se enfoque tanto en “discutir un tema permanente en el sistema de salud, que es cuánto dinero pone uno y cuánto pone el otro, sino en hablar de lo que deberíamos hablar siempre: la calidad del servicio que se ofrece, cómo la medimos, si somos resolutivos, eficientes, y si realmente resolvemos los problemas de la población pediátrica”, indicó Pisano.

Ante la gestión de una entrevista para conocer la visión de la prestadora privada sobre la experiencia de nueve años de funcionamiento de la pediatría única, así como lo que pretende en la instancia de negociación, la directiva de Comef optó por emitir un breve comunicado en el que se limita a señalar que actualmente está “esperando respuesta de ASSE para continuar los caminos de acuerdos”.

También se procuró la voz de diferentes autoridades de ASSE, las que, de distintos modos, desistieron de dar declaraciones. No obstante, fuentes de la prestadora pública indicaron que se valora el avance que se ha logrado en la mesa de trabajo en la que las partes presentan sus propuestas y contrapropuestas. En el actual contexto, “son buenas las chances” de cristalizar la rúbrica de un convenio, destacó una de las fuentes, apuntando a que en ASSE no se considera que actualmente le estén debiendo una respuesta a Comef.

Lo que pretende ASSE es la firma de “un convenio que logre el servicio actual, con una realidad asistencial sin diferencias, más allá de lo que se pueda diferenciar hacia arriba con prestaciones”. El desafío, atendiendo lo que se considera una falencia de la anterior gestión, es “el ejercicio de control” en aspectos tales como la Dirección Técnica y la autorización de estudios, ya que se entiende que la propia ASSE descuidó el control, y los pediatras quedaron “supeditados a la lógica de trabajo de la prestadora privada”. Eso, “en ocasiones, puede incidir en decisiones técnicas”.

Maternidad única

Atento a que en la actualidad el departamento de Florida tiene en promedio un nacimiento por día aproximadamente, desde la Dirección Departamental del MSP uno de los objetivos trazados es el de avanzar, también, hacia una maternidad única. Hoy cada una de las dos prestadoras tiene instalado su propio equipo para atender partos, e incluso en ocasiones ocurre que en ASSE, ante la ausencia de uno de los profesionales del equipo, la madre sea sometida a un traslado a un centro asistencial en Montevideo. “Es algo que les hemos planteado a las dos instituciones”, dijo Pisano, para quien, en términos de eficiencia, así como en calidad de atención para los niños del departamento, “no hay nadie que pueda argumentar en contra”. De todos modos, no es algo que quepa esperar de la eventual rúbrica del convenio que hoy se negocia. Aunque una maternidad única es el objetivo y “sería lo ideal”, es una posibilidad “todavía lejana”, comentó.