El Casmu realizó este martes su asamblea general ordinaria anual, que habitualmente se lleva a cabo en marzo. “Hacía años que no había tanta concurrencia de médicos capitalizadores”, dijo Domingo Beltramelli, el presidente de la mutualista, este miércoles en conferencia de prensa. Asistieron unos 850 médicos, lo que para Beltramelli demuestra el interés del colectivo en avanzar en soluciones.

En la asamblea se presentaron el balance de la gestión desde 2024 al 30 de septiembre de 2025, la memoria anual, el informe de la comisión fiscal y el plan estratégico de la nueva directiva. El balance, el informe fiscal y el plan fueron aprobados, mientras que la memoria y la evaluación de la gestión anterior no obtuvieron respaldo.

Además, los socios capitalizadores solicitaron iniciar una investigación para determinar si existieron eventuales irregularidades o incumplimientos durante la gestión anterior. “Recibimos un mandato muy claro”, sostuvo el presidente.

Con respecto al balance, los informes muestran pérdidas superiores a los 1.000 millones de pesos, es decir, 26 millones de dólares, además de “gastos desordenados y un deterioro significativo de los resultados operativos. Encontramos a la institución con un desorden muy importante en todos los aspectos económicos, asistenciales y funcionales”, reafirmó.

Un nuevo plan, cuatro pilares

Sobre la gestión actual, Beltramelli explicó que, desde octubre de 2025, cuando asumió, comenzó un proceso de recuperación con un plan acordado por el nuevo equipo. En ese marco, transmitió “tranquilidad a los socios y a los médicos capitalizadores”. El presidente explicó que actualmente el Casmu cuenta con 175.000 socios y 6.500 funcionarios y que hasta ahora, y a pesar de los cambios, “no hubo dificultades para el pago de salarios ni habrá recortes de personal”. Como ejemplo, mencionó que tras la finalización de un contrato con la Administración de los Servicos de Salud del Estado (ASSE) por servicios de CTI en Montevideo no se realizaron despidos. Además, adelantó que la institución se presentó a una licitación de ASSE para camas de cuidados intensivos, por lo que seguramente el vínculo siga creciendo.

El plan se basa en cuatro pilares. El primero es la calidad asistencial, con foco en fortalecer el primer nivel de atención y evitar la sobrecarga del sistema. Para ello, se implementaron medidas que permitieron reducir los tiempos de espera: por ejemplo, las resonancias pasaron de cuatro meses y medio a entre 30 y 45 días. También se redujeron los costos de estudios, cirugías y procedimientos –especialmente los no incluidos en el Plan Integral de Atención en Salud– hasta en un 50%, y se priorizó el financiamiento de áreas críticas como oncología, maternidad y CTI, detalló Beltramelli.

El segundo pilar es el ordenamiento financiero, con el objetivo de “eliminar ineficiencias”. Según indicó, en cinco meses se logró reducir un 50% el déficit operativo mensual, mediante ajustes, sobre todo, en cargos gerenciales y de confianza.

El tercer eje apunta a la “paz social”, con acuerdos con sindicatos y sociedades médicas así como instancias periódicas de diálogo con funcionarios técnicos y no técnicos. Se identificaron áreas críticas como la emergencia, el servicio 1727 y el block quirúrgico.

El cuarto y último pilar es el crecimiento, que incluye propuestas para captar población joven, generar convenios con empresas y sindicatos y “recuperar el padrón corporativo”.

Consultado por la prensa sobre los compromisos financieros, Beltramelli aseguró que se trabaja en ordenar contratos y reducir costos. “La institución tiene que aprender a funcionar con sus ingresos genuinos y no depender de terceros”, afirmó.

Sobre la intervención del Ministerio de Salud Pública que está en curso, indicó que los interventores analizan la situación, pero no realizan auditorías. “La auditoría del balance fue realizada por una empresa contratada por la administración anterior, y a partir de lo resuelto en la asamblea se impulsará ahora una investigación más profunda”, dijo. El presidente señaló que, dependiendo de los resultados, podrían evaluarse eventuales acciones, incluso judiciales.