Según supo la diaria, este lunes, en Paysandú, en el marco de la inauguración de un nuevo tomógrafo en el hospital del departamento, la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, anunciará la reglamentación de la ley de endometriosis (20.374), aprobada por el Senado en setiembre de 2024. El proyecto, presentado por Endo Uruguay, un colectivo de personas que padecen la enfermedad, ingresó a la cámara alta en marzo de 2023.

Se estima que la endometriosis es una enfermedad que afecta a una de cada nueve personas y que se caracteriza por la presencia de tejido similar al endometrio que se aloja en cavidades extrauterinas y genera dolor, sangrados abundantes y otros síntomas que producen malestar general. A nivel mundial, son más de 190 millones de personas y es considerada una de las 20 enfermedades más dolorosas.

La ley aprobada en 2024 busca, en primer lugar, el reconocimiento de la enfermedad y, además, su inclusión en el Plan Integral de Atención en Salud, con prestaciones que aseguren el diagnóstico y el tratamiento.

La reglamentación de nueve artículos, a la que accedió la diaria, reconoce a la endometriosis como “una enfermedad inflamatoria crónica y sistémica que afecta a un número significativo de personas, impactando gravemente su calidad de vida física, emocional y mental, y que requiere un enfoque integral en su diagnóstico y tratamiento”.

Agrega que “existe una creciente necesidad de sensibilizar a la población y a los profesionales de la salud sobre síntomas, diagnóstico y tratamiento” para lograr una detección temprana y evitar complicaciones a largo plazo.

Además, señala que es “necesario establecer procedimientos que garanticen el acceso” a una atención adecuada con especialistas, así como ampliar la investigación sobre la enfermedad y la capacitación de los profesionales.

Para asegurar estos objetivos, el MSP fija plazos a través de la reglamentación que no excedan los 180 días para generar guías y protocolos, campañas de concientización y el inicio de la capacitación del personal de salud.

Esto último es clave, ya que uno de los artículos establece que los prestadores que conforman el Sistema Nacional de Salud, tanto públicos como privados, “deberán optimizar los procedimientos que aseguren una evaluación integral de la paciente, garantizando un diagnóstico oportuno, un adecuado seguimiento y, cuando sea necesario, la rehabilitación correspondiente”.

Para ello se deberán considerar especialistas en ginecología, terapia del dolor, salud mental, fisioterapia y nutrición, y, en los casos que sea necesario, cirujanos, urólogos y especialistas en reproducción humana, según establece la reglamentación.

El proceso de quienes impulsaron esta ley no comenzó con el proyecto aprobado en 2023. Antes ingresaron al Parlamento dos iniciativas: una presentada por el nacionalista Pablo Abdala en 2019 y otra por la cabildante Silvana Pérez Bonavita en 2022.

Cada propuesta retomó elementos de la anterior y sumó nuevas pautas, pero en 2023 Lucía Botta, integrante de Endo, dijo a la diaria que, a entender de la organización, esas iniciativas no prosperaron porque definían la endometriosis como “una enfermedad menstrual y de mujeres” y estaban centradas en la infertilidad y la fecundación, sin contemplar la enfermedad en su integralidad. En cambio, el proyecto presentado por el colectivo fue, según definió, “de pacientes para pacientes”.

En entrevistas con la diaria, personas que padecen la enfermedad señalaron que “la endometriosis se desarrolla dentro de una cultura que normaliza el dolor femenino” y que muchas veces el sistema de salud las envía a sus casas con “un ibuprofeno y nada más”, pese a consultar por dolores que les impiden trabajar, estudiar o realizar actividades cotidianas.

El diagnóstico suele ser tardío, y allí no termina el problema. Luego surgen interrogantes en torno a los tratamientos y al grado de afectación de la enfermedad, vinculado, por ejemplo, a las posibilidades de embarazo, que muchas veces se ven reducidas.