La Sociedad Uruguaya de Medicina y Cuidados Paliativos emitió un comunicado en el que manifestó su “profundo rechazo a la desarticulación de la Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos de la Asociación Española”.
La organización sostuvo que la mutualista decidió “desmantelar un equipo interdisciplinario especializado, reconocido por su calidad”, por razones económicas, una medida que consideró “grave, inaceptable y contraria a los principios básicos de la atención en salud”. Asimismo, señaló que los cuidados paliativos pediátricos “no son opcionales”, ya que constituyen un derecho de niños, niñas y adolescentes respaldado por la Ley 20.179, aprobada en 2023.
“Desconocer esto implica poner en riesgo a los pacientes más vulnerables y retroceder en políticas públicas que Uruguay ha construido durante años. Exhortamos a la Asociación Española a revertir de forma urgente estas medidas y garantizar la continuidad de la atención paliativa pediátrica especializada conforme a los estándares establecidos, así como respetar las condiciones laborales de todos los integrantes del equipo”, concluye el comunicado firmado por el presidente de la sociedad, Fernando Elhordoy Arregui.
Consultadas por la diaria, fuentes de la mutualista rechazaron que se haya desmantelado el servicio y afirmaron que la institución había desarrollado una “superestructura” de atención que no se justificaba por la cantidad de pacientes atendidos. Según indicaron, el programa contaba con 90 horas semanales de internación, 30,5 horas de visitas en sanatorio y tres cargos de alta dedicación, por lo que se resolvió realizar una reestructura.
Las fuentes aseguraron que el equipo no fue desarmado y que el servicio continuará funcionando. También señalaron que, de los 165 pacientes identificados inicialmente en el programa, solo 48 eran socios “directos” de la mutualista, mientras que el resto correspondía a familiares o allegados de esos pacientes que por distintos motivos llegaban a ser atendidas en el servicio. Agregaron que parte de las horas reasignadas fueron destinadas al área de pediatría, donde existe una demanda asistencial importante. Además, indicaron que se detectaron dos niños que recibían atención sin estar afiliados a la institución.
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A raíz de los cambios, la mutualista remitió al Ministerio de Salud Pública (MSP) un informe con la nueva estructura del servicio. El documento, al que accedió la diaria, señala que durante los últimos meses analizados la utilización promedio de la policlínica de cuidados paliativos pediátricos se ubicó en torno al 60%, indicador que fue considerado junto con otros parámetros asistenciales para evaluar la adecuación de los recursos humanos asignados.
Por otra parte, del análisis de la actividad del retén telefónico surge una utilización acotada: entre el 1° de enero y el 8 de junio de 2026 se registraron 18 comunicaciones.
El informe también constató la existencia de actividades de visita y seguimiento sanatorial desarrolladas en simultáneo por dos médicos del equipo, con superposición de tareas los lunes y jueves. Según la institución, se destinaban 27 horas semanales a visitas en sanatorio para atender, en promedio, a tres niños internados, mientras que las visitas domiciliarias contaban con tres horas semanales.
La nueva organización asistencial prevé la supervisión y coordinación del área por parte del médico Edgardo González, encargado del programa de cuidados paliativos desde 2019 y con diplomatura en cuidados paliativos pediátricos, junto con Alicia Fernández, jefa del servicio de pediatría.
La actividad quedó integrada por María Uría y Leticia Fuentes, ambas con cargos de alta dedicación, de acuerdo con las necesidades asistenciales de los pacientes en seguimiento. La propuesta también contempla la participación de la licenciada Laura Mastropierro en las tareas de apoyo psicológico y la continuidad de las actividades de enfermería a cargo de la licenciada Yliana Córdoba.
La nota enviada al MSP agrega que el servicio “se vio afectado” por alguna instrucción o inducción realizada por “alguien del equipo” (una vez trascendida la reestructura) a las dos pediatras con cargos de alta dedicación que trabajaban en el área y que posteriormente abandonaron sus cargos.
“Se está investigando, y de comprobarse algún hecho o algún tipo de amenaza a profesionales de la institución o a las pediatras que haya precipitado esta decisión no dudaremos en tomar acciones legales, para lo cual ya fue instruida nuestra asesoría jurídica”, señala el documento.
Según supo este medio, esa referencia apunta a Mercedes Bernadá, quien se desempeñaba como jefa de la unidad de cuidados paliativos pediátricos de la Asociación Española.
La Ley de Cuidados Paliativos establece el derecho universal a recibir esta atención para las personas que padecen enfermedades graves, progresivas y avanzadas que afectan la calidad de vida de forma significativa. La reglamentación aún está en proceso y buena parte de los prestadores de salud, tanto públicos como privados, no cuentan con áreas específicas de cuidados paliativos.
En este contexto, la Asociación Española ha sido considerada una referencia por contar con un servicio especializado. En el sector público, uno de los referentes es el hospital Pereira Rossell, donde funciona una unidad coordinada por Bernadá.
