Hoy y ayer, el concepto de batalla cultural en el escenario político ha implicado la utilización intensa del odio, la ira y el miedo en el discurso político, enmarcado dentro de un fuerte conspiracionismo.
Aseguraron que el candidato del Partido Nacional perdió por razones estructurales y de coyuntura política que deberían analizarse antes que lo meramente ideológico
Que los episodios circunstanciales electorales no nos hagan olvidar que el fin último de lo que llaman batalla cultural y su tufillo militar es mucho más amplio y se dirige a una defensa del capitalismo y sus principios.
Nuestra fuerza política ha optado por una acción política propositiva, acuerdista y prudente destinada al cambio social en sentido progresista y en defensa de los intereses populares.
El asesor de Presidencia y ex número tres del Ministerio del Interior sostuvo que se debe “afrontar” la “pugna en el plano cultural dominado por la izquierda”; la diputada Bettiana Díaz dijo que “es un mito que se construye desde un pensamiento vetusto”.
El término de inspiración militar “batalla cultural” parece impropio, ya que la cultura es un terreno en el que los seres humanos deberíamos poder encontrar las herramientas necesarias para mejorar nuestras vidas.