Por medio de un comunicado, la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) denunció “la actitud temeraria de la empresa láctea Coleme, que, en el marco de la compleja situación provocada por los despidos antisindicales, tercerizaciones, envíos al seguro de paro y amenazas de nuevos despidos, de manera insólita rompió el espacio de negociación que creó el Ministerio de Trabajo”.

Para la organización sindical, “es grave que la empresa haya anunciado en la tarde del jueves 3 que no concurriría a la convocatoria de la cartera al ámbito de negociación colectiva”.

La federación calificó también como “grave” que Coleme “haya elegido profundizar el conflicto y haya rechazado la mesa de la negociación, el espacio natural de diálogo para buscar soluciones a las controversias”. Además, señaló que “es extremadamente grave que Coleme haya cobrado recientemente –tal como lo dejó estipulado el gobierno anterior antes de irse– una nueva partida del Fondo de Reconversión de Industrias Lácteas [FRIL], que son recursos de la población que el gobierno de coalición propuso para el sector lácteo”.

En el texto, también recordó que el FRIL fue creado “con el fin de apuntalar a empresas que estuvieran atravesando dificultades, pero con el natural acuerdo básico de que al recibir dichos recursos las empresas no despedirían trabajadores”.

“Es insólito, incomprensible y peligroso si se llega a confirmar lo que ha trascendido de que la empresa estuvo a punto de quedar sin el servicio de agua potable que brinda OSE por falta de pagos. De confirmarse esto, sería una nueva demostración de la paupérrima gestión empresarial de Coleme. No sería de extrañar, ya que la empresa ha pretendido responsabilizar a los trabajadores de sus fracasos y pésima gestión, descargando su furia contra quienes sostenemos día a día la producción y distribución de leche”, afirmó la organización.

Por las razones antes explicadas, la FTIL analizará la situación en su asamblea general, que se realizará el miércoles en el departamento de Colonia, y allí resolverá cómo proceder “ante la profundización del conflicto como consecuencia de este desplante empresarial de Coleme”.