La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) emitió un comunicado el jueves para denunciar que un trabajador “sufrió en la noche del miércoles” un “ataque cuando se encontraba participando de las actividades de militancia sindical en la carpa ubicada en la entrada de Claldy”, en la ciudad de Young, Río Negro. Por este tema, una delegación de la FTIL viaja el jueves hacia ese departamento, para hablar de la situación que atraviesan en general los empleados de la empresa con causal de despido y en seguro de paro, y sobre el hecho acontecido.

El texto expresa que “según denuncian algunos compañeros de Young, un automóvil de marca Volkswagen, de color rojo, atropelló al trabajador y posteriormente, el vehículo se dio a la fuga”, y que “varios de testigos presenciales dan cuenta de que ese mismo automóvil ya había circulado cerca de la carpa en reiteradas ocasiones, y desde el mismo se vociferaron insultos y agresiones verbales, generando un peligroso clima de hostilidad” hacia una medida de carácter sindical.

Según pudo saber la diaria con fuentes de la FTIL, el trabajador sufrió heridas en su brazo derecho que no revistieron gravedad. Fue atendido en un centro asistencial, pero no quedó internado. Al momento del suceso, el hombre conducía una moto, a escasa distancia de la planta de la empresa. Quien conducía el vehículo, también según testigos, es un hombre, el cual no pudo ser identificado plenamente.

La directiva de la FTIL considera que lo sucedido “es un hecho peligroso para la democracia, que los discursos de odio se mantengan impunes, pero es aún más grave que de los insultos se haya pasado a una acción violenta que causó daños físicos a un trabajador, lo que pudo costarle su vida”.

El mensaje agrega que la organización confía “en que las autoridades del Ministerio del Interior actuarán con celeridad, apelando a las cámaras de seguridad para identificar a él o los violentos agresores, y que los responsables de este atentado serán juzgados con todo el peso de la ley por la Justicia en el país”.

“Transmitimos toda la solidaridad con el trabajador agredido, con su familia y compañeros de militancia, y reiteramos el compromiso en defensa de los puestos de trabajo y de todos los derechos constitucionales que protegen la actividad sindical en Uruguay y a nivel internacional”, concluye el comunicado.