De acuerdo a la encuesta realizada por KPMG, el 58% de las empresas espera que la situación económica del país en este año se mantenga igual que en 2025. En materia tecnológica, el 98% considera que la inteligencia artificial tendrá algún impacto en su negocio en los próximos años, y el 76% prevé realizar inversiones en transformación digital en los próximos 12 meses.

Además de esa estabilidad, la competitividad es observada como la principal preocupación. Eso se desprende de los resultados que KPMG Uruguay presentó de su 30ª edición de la encuesta de Perspectivas Empresariales, relevamiento que recopila la visión de directores, gerentes generales y gerentes financieros sobre la economía nacional y el desempeño esperado para 2026.

La encuesta se realizó entre el 17 de noviembre y el 19 de diciembre de 2025, e incluyó a 104 empresas de diversos sectores. “Del total, el 50% corresponde a empresas grandes (100 o más empleados), el 32% a medianas (20 a 99), el 18% a pequeñas (5 a 19). Por actividad, el 63% pertenece a servicios, 17% al sector industrial, 10% al sector primario y 10% a construcción y afines”, detalla la consultora.

“En términos generales, se percibe un cierto deterioro en las expectativas de los empresarios sobre la marcha de la economía con relación a los registros de un año atrás, lo cual es consistente con la evolución del nivel de actividad que se ha venido enfriando en el transcurso de 2025, complementado por un contexto externo de eventos geopolíticos que generaron mayor incertidumbre en torno al comercio internacional”, dijo Marcelo Sibille, gerente senior del área de Asesoramiento Económico y Financiero de KPMG Uruguay.

El directivo acotó que “la percepción sobre el clima de negocios, si bien es favorable en términos netos, lo es menos que un año atrás, siendo la competitividad el factor de mayor preocupación entre los empresarios, fundamentalmente por el lado de los costos salariales y de un nivel de tipo de cambio que consideran atrasado. El aspecto positivo más saliente fue la inflación, donde se destaca una convergencia de las expectativas empresariales a la meta del BCU”.

Situación económica y crecimiento

Al consultar por la situación económica del país en 2026 respecto a 2025, el 58% respondió que espera un escenario igual, frente a un 29% que anticipa un deterioro (27% “moderadamente peores” y 2% “mucho peores”) y un 13% que prevé mejoras moderadas. En términos de crecimiento, el documento señala que las perspectivas domésticas para 2026 son “positivas” en el 13% de los casos y “negativas” en el 30%. Además, el 69% espera que la economía crezca a lo sumo 2% promedio anual en los próximos tres años.

Clima de negocios

Con referencia a la evaluación general del clima de negocios, el 38,5% lo describe como “bueno”, el 46,2% lo considera “neutro” y el 15,4% lo define como “malo”.

Entre los aspectos con mejor evaluación se mencionan la seguridad jurídica, el régimen de promoción de inversiones, la disponibilidad de financiamiento y la estabilidad macroeconómica. En sentido contrario, el informe indica una peor valoración relativa en elementos vinculados a la calidad de la clase política, relaciones laborales, régimen tributario, promoción de la competencia interna y política comercial y acceso a mercados.

Por su parte, en materia de empleo, respecto a la dotación de personal, el 62,5% prevé mantenerla sin cambios en 2026. El 18,3% proyecta aumentarla y el 19,2% disminuirla.

En referencia a la inflación y el tipo de cambio, las expectativas empresariales “se alinean a la meta de inflación definida por el BCU (4,5% con margen de tolerancia de 1,5%)”. En particular, el 95% espera que la inflación este año sea inferior al 6%, y el 64,4% prevé que se ubique entre 4% y 5%. Sobre el tipo de cambio al cierre de 2026, el 34,6% espera un valor entre 41 y 42 pesos. En conjunto, más del 60% proyecta que se ubicará entre 40 y 42 pesos.

Inversión y foco tecnológico

El 48,1% de las empresas, según la encuesta, planea invertir en activo fijo en 2026, frente a un 51,9% que no prevé hacerlo. Entre quienes planean invertir, el 40% señala que lo hará con la finalidad de reponer el capital existente, el 24% para incrementar la dotación de capital fijo y el 36% declara que invertirá con ambos objetivos.

En tecnología y transformación digital, el 76% manifiesta intención de invertir: 17% lo hará “significativamente” y 59% “de forma moderada”, mientras que el 24% no tiene previsto invertir.

Competitividad y principales debilidades señaladas

La competitividad vuelve a ubicarse como la principal preocupación: el 49% la coloca como primera debilidad/amenaza y el 33% como segunda. En el orden de preocupaciones le sigue el déficit fiscal (35% como primera y 34% como segunda). KPMG explica que en la encuesta, al profundizar en los aspectos que inciden en la competitividad, los costos salariales figuran como el factor de mayor peso (30% lo ubica en primer lugar), seguido por el atraso del tipo de cambio (25% en primer lugar) y la presión fiscal elevada (18% en primer lugar).