Hoy en el local del PIT-CNT, representantes del movimiento Más Unidos Que Nunca (MUQN) y de la directiva de la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales se reunirán por primera vez para comenzar a negociar la salida al conflicto que los tiene enfrentados y que motivó el paro de jugadores.

Ayer de noche la directiva de la Mutual anunció que levantará la denuncia penal presentada en febrero de este año contra cinco integrantes de MUQN, lo cual era un paso exigido por el movimiento para el inicio del diálogo. Fue clave para que esto sucediera la gestión de Fernando Pereira, presidente del Secretariado del PIT-CNT, quien en la tarde de ayer fue hasta la sede de la Mutual de la avenida Rivera para plantearle al presidente de la entidad, Enrique Saravia, la necesidad de retirar la denuncia.

“Vinimos a plantear que se levante la denuncia penal y que eso posibilite mañana [por hoy] convocar a una reunión con el grupo MUQN en busca de que salga la fórmula que levante el conflicto en el fútbol”, afirmó Pereira luego del encuentro. “Sería óptimo que, si se empezara un camino de negociación, se terminen todos los demás caminos, los vinculados a la vía judicial y a la penal, y se arreglen, con diálogo, los problemas entre la actual Comisión Directiva y los MUQN”, agregó. El dirigente sindical dijo, además, que la mediación fue posible porque las dos partes “aceptan que el PIT-CNT esté en la negociación”. “Tenemos una experiencia amplia en vínculos y relaciones laborales, que podemos llegar a poner a disposición para destrabar el conflicto", concluyó.

La decisión de la directiva de la Mutual de comenzar las negociaciones era previsible, porque hoy se cumple el plazo que le impuso la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) para que levante el paro. Este paso dado por la AUF colocó en una situación por demás incómoda a Saravia y su directiva, debido a que en caso de que el paro no se levantara y las negociaciones no se hubieran iniciado, la AUF podía comenzar a instrumentar algunas medidas. Una de ellas podía ser denunciar el convenio colectivo que la une con la Mutual y otra podía ser directamente dejar de reconocer como interlocutor válido a la actual directiva y pasar a negociar directamente las cuestiones laborales con el movimiento MUQN, sobre el entendido, a esta altura indiscutible, de que es esta entidad la que tiene la legitimidad y la verdadera representatividad de la enorme mayoría de los futbolistas profesionales.

Ahora el escenario de la negociación abre un nuevo camino en el conflicto.

Estaba claro que la asamblea fijada para el lunes 13 de noviembre, solicitada por MUQN al momento de decretar el paro de actividades, no iba a ser el mejor ámbito para resolver las diferencias entre las partes enfrentadas. Las alternativas que estarán arriba de la mesa a partir de hoy serán varias, pero una hoja de ruta posible para una solución sería el levantamiento del paro, condicionado a que se adelanten las elecciones en la Mutual, seguramente para los primeros meses del año que viene. En función de la celeridad con que se llegue a un acuerdo primario, la actividad del fútbol profesional de Primera División podría retornar a mediados de la semana que viene o el primer fin de semana de noviembre.

Paralelamente, esta tarde habrá una reunión de representantes de todos los clubes de Primera División en la sede de Fénix para evaluar los pasos a seguir, aunque el comienzo de las negociaciones entre los futbolistas seguramente descomprimirá el ambiente de este encuentro. El jueves, cuando los clubes se reunieron por primera vez en la sede del club del barrio Capurro para tomar una posición ante el conflicto, no fueron pocas las voces que pidieron, en forma más o menos directa, la salida de la presidencia de la AUF del presidente Wilmar Valdez, ya que el intento de desestabilización del actual Ejecutivo –pretendido en primer lugar por la empresa Tenfield– es otra de las aristas existentes en el complejo conflicto de intereses que estaba latente y que comenzó a emerger como consecuencia de la movilización inicial de MUQN.