En el Estadio Olímpico, en el Cerro de Montevideo, Rampla Juniors recibió a Defensor Sporting por la segunda etapa de la serie A del Torneo Intermedio.

El triunfo violeta 2-1 fue muy importante para el equipo dirigido por Eduardo Acevedo, que venía de sufrir un duro golpe entre semana, al haber quedado afuera de la Copa Sudamericana ante Liga de Quito. Ese partido, en el que los tuertos no pudieron concretar la clasificación a la segunda fase del torneo continental, dejó varios puntos a analizar. En primer lugar, el hecho en sí: era un objetivo y un sueño para Defensor pasar de fase, por la gloria deportiva, por lo económico y por extender el buen momento que coronó con la obtención del Torneo Apertura.

Esa derrota, sin dudas, pegó fuerte, pero ayer no había mañana para los violetas, porque el triunfo sabatino de Nacional los forzaba a ganar para no perder pie en la decisiva Tabla Anual. Pero todo cambió cuando apareció Gonzalo Carneiro. El joven delantero puso el 2-1 ante Rampla, y las tres unidades significaron seguir prendidos detrás de los tricolores y apuntar a ganar la serie del Intermedio.

La apertura del score la había marcado Nicolás Coto Correa de cabeza, a los 22 minutos, pero Adrián Leites, sobre los 42, puso el empate para los locales.

Un lugar difícil

A las dificultades que traía consigo, a Defensor se le sumaba el tener que ganar para no perder pisada. Sin Matías Zunino ni Mathías Cardacio, dos volantes determinantes dentro del equipo, y con la ausencia ya conocida de Maximiliano Gómez, transferido al fútbol español, los de Acevedo afrontaban lo que iba a ser un durísimo partido ante Rampla, club que llegaba convulsionado en el ámbito extradeportivo y que tenía que jugar como local, pero sin su gente, por la sanción que le aplicaron. Los socios de Defensor, en cambio, sí pudieron asistir a la cancha, y lo hicieron en buen número. Por el lado picapiedra, lo mejor llegó con Leites, el autor del gol, y con el delantero Matías Rigoletto, una de las promesas de la cantera rojiverde. Pablo Servetti, que entró a jugar bien temprano en el partido en reemplazo del atacante Alex Silva, que salió lesionado, también lo hizo muy bien. Una vez que consiguió ponerse en ventaja, Defensor no pasó mayores sobresaltos, más allá de que Rigoletto intentara con apiladas personales. Con Gonzalo Bueno y su velocidad, Carneiro y su zancada y lo que metieron Claudio Rivero y Mathías Suárez, les bastó a los violetas para quedarse con una victoria muy trabajada, desde el fondo hacia adelante.

Los puntos ganados fueron fundamentales para los de Punta Carretas, que hoy estarán atentos al partido entre Boston River y Peñarol para ver si mantienen el liderazgo en la serie. Lo que es seguro es que en la Tabla Anual seguirán prendidos, y vaya que es importante.