3/6/2015

Querido diario: ¿por qué es tan difícil encontrar mi media naranja? Me dicen que no tengo que ser muy exigente, pero, ¿tan raro es querer encontrar un presidente que me apoye, que me complemente y, sobre todo, que entienda mis necesidades y las de mi amada Israel? Me siento cada vez más solo. ¿Qué será de mí?

7/8/2015

¡Ayer salió el sol de la esperanza! Todos me dicen que mi media naranja está en Estados Unidos, por eso ayer vi el debate de los precandidatos republicanos. Al principio sólo hubo desolación en mi alma: pasaban los candidatos y era lo mismo de siempre: tibieza, ponderación, el equilibrio, la paz en Medio Oriente, la solución de los dos estados... ¡Son tan aburridos! Pero de pronto apareció él: Donald. ¡Cuánta energía! ¡Cuánta personalidad! ¡Ay, corazón mío, no lo hagas, no latas desbocadamente, porque no soportaría una nueva decepción!

8/6/2016

Querido diario: ¡soy tan dichoso y, al mismo tiempo, tan infeliz! Donald finalmente será el candidato del Partido Republicano. Cuanto más lo escucho hablar, más me parece que finalmente estoy ante alguien capaz de darme lo que quiero. ¡Siento que miles de mariposas se agitan en mi estómago cuando imagino lo que podría hacerle a los palestinos con toda esa virilidad y ese cabello reluciente! Pero, ¡ay!, ¿y si no le gana a Hillary? ¿Y si lo eligen pero estando en el gobierno se vuelve un monigote timorato igual a sus antecesores? Oh, mi diario, mi amado diario, mi confidente, ¿qué tendrá deparado el futuro para mí?

9/11/2016

Donald ganó. Tiemblo de alegría. Y de miedo. Felicidad, ¿estás ahí?

17/2/2017

Ayer estuve con él. ¡Es mejor de lo que imaginaba! Él no es como los otros, él sí entiende que los palestinos están de más en este mundo. Cuando lo escucho hablar, es como si me escuchara hablar a mí mismo. ¿Será él el indicado? “¡Sí!”, dice mi corazón. “¡Cuidado!”, dice mi cerebro.

13/8/2017

¡Lo sabía! Las dudas, la incertidumbre, las sombras aparecieron en escena y quieren interponerse entre Donald y yo. Ayer hubo un atentado de unos neonazis en su país y él casi que los apoyó. ¿Por qué el destino me hace esto? Después de tantas decepciones, de tantos años de soledad, por fin encuentro alguien que entiende mis necesidades y las de mi amada Israel, alguien dispuesto a hacer lo que sea por nosotros... pero también defiende a neonazis. ¿Qué hago? Lo sé, debería alejarme de él, olvidarlo para siempre, hacer como que nunca nos conocimos... pero por otro lado, ¡la soledad es tan mala compañera! ¿Estaré siendo demasiado exigente? ¿Acaso existe el humano perfecto? ¿Debo dejar que un detalle tan pequeño me aleje de la mejor oportunidad que se me ha presentado?

15/5/2018

Es oficial, ¡nos amamos! Sí, querido diario, las dudas quedaron en el pasado: Donald me ha demostrado que es todo lo que yo había estado esperando durante tanto tiempo. Hace pocos días rompió el pacto nuclear con Irán y ayer trasladó su embajada a Jerusalén. ¡Yo sabía que era el indicado! Ahora sí encontré mi media naranja. ¡Y pensar que sólo era cuestión de pasar por alto algunos pequeños detallecitos! ¡Me río solo cuando lo pienso! Ahora lo único que puedo ver en el futuro juntos que nos espera es felicidad. ¡Sí, felicidad!