Julio María Sanguinetti, Jorge Larrañaga y Luis Lacalle Pou se reunieron ayer para analizar la situación del país y “sembrar la semilla de un eventual gobierno de coalición”. El ex presidente, quien fue el impulsor del encuentro, aseguró a la salida que los partidos Colorado y Nacional deberían trabajar en buscar sus coincidencias a pesar de las diferencias. “No es una tarea fácil, ya que encontrar coincidencias entre blancos y colorados es bastante fácil, pero identificar las diferencias es bastante difícil. Pero con perseverancia e imaginación estamos seguros de que va a ser posible”, declaró Sanguinetti. La reunión se produjo a pocas horas de que el líder colorado anunciara la creación de un nuevo sector dentro de su partido, llamado Batllistas, liderado por él, y del que también forman parte Tabaré Viera, Germán Cardoso y Marne Osorio. “Estamos muy contentos de que Sanguinetti haya aceptado volver a la política, 55 años después de haber sido electo diputado por primera vez. Además, es una ocasión especial, porque está celebrando los 33 años de su discurso basado en que no hay que mirar al pasado”, declaró Viera. Cardoso destacó la “coherencia” del ex presidente, quien “desde hace más de tres décadas viene repitiendo que no podemos estancarnos en los discursos de hace más de tres décadas. Es claramente una apuesta al futuro. Es un hombre que mira al futuro, y seguro que ya tiene planeado que dentro de dos décadas va a seguir diciendo lo mismo”.