(Hoy es 2 de julio. Faltan 117 días para las elecciones nacionales)

Buenos días. Les comento algunas noticias de la campaña electoral que pueden leer hoy en la diaria.

Con los resultados de las internas a la vista, los partidos encaran ajustes con miras a las elecciones nacionales, y lo primero para casi todos es definir las candidaturas a la vicepresidencia.

En el Frente Amplio (FA), la preocupación por haber convocado a cerca de 50.000 votantes menos que en las internas de 2014 estimula los esfuerzos por acertar con la fórmula, sin apresurarse como en aquella ocasión. Hace cinco años, los 63.676 votos logrados por la lista 711 de Raúl Sendic, con más de 25.000 de ventaja sobre la segunda (la 2121 de Asamblea Uruguay), lo llevaron a ser candidato a la vicepresidencia.

Esta vez ninguna de las listas frenteamplistas tuvo un predominio similar.

El Partido Independiente tuvo menos votos que el Verde Animalista, de Gustavo Salle, y que el Ecologista Radical Intransigente, de César Vega, pero el senador Pablo Mieres le restó importancia a esto y opinó que la periodista Mónica Botero sería una buena opción como candidata a la vicepresidencia. En marzo se había anunciado una fórmula integrada por Mieres y Selva Andreoli, en el marco de la coalición La Alternativa, pero en pocos días el proyecto se desbarató.

Muchos pensaban que la fórmula del Partido Colorado incluiría a Julio María Sanguinetti y Ernesto Talvi, en el orden que determinaran sus votaciones, pero la imprevista amplitud del triunfo de Talvi le dio espacio para reconsiderar el asunto, y parece que prefiere una candidatura a la vicepresidencia que enfatice la imagen de renovación. El problema es que los colorados repuntaron un poco, pero no están para darse el lujo de perder parte de su electorado.

El Partido Nacional ya definió su fórmula, pero Luis Lacalle Pou tiene algunos dilemas pendientes similares al de Talvi, en la relación con Juan Sartori y Jorge Larrañaga. Sartori quedó enfrentado a todo el resto de la dirigencia, pero ni a Lacalle Pou ni al partido les sirve que sus votantes se alejen. A Larrañaga le queda la campaña por la reforma constitucional, y si bien parece poco probable que los integrantes de la fórmula nacionalista la defiendan con mucho entusiasmo, tampoco les serviría ignorarla.

Lo que se les complicó a nacionalistas y colorados fue la disponibilidad del lema Partido de la Concertación (PdlC) para las departamentales del año que viene en Montevideo. Como hace cinco años, el PdlC debía realizar una elección interna con la participación de por lo menos 500 votantes, para lo cual era necesario comprometer a un número mayor de personas, pero algo falló, y en el escrutinio primario no se llegó a ese medio millar. Hasta que se cuenten los votos observados, estará en duda si la actual oposición dispondrá de esa herramienta para intentar que el FA no logre su séptimo gobierno departamental montevideano consecutivo (aunque ya se maneja la alternativa de buscar un socio menor que preste su lema).

Hasta mañana.