(Hoy es 27 de septiembre. Faltan 31 días para las elecciones nacionales)

Buenos días. Hoy no les escribe Marcelo Pereira, pero de todos modos comentamos algunas noticias de la campaña electoral que pueden leer hoy en la diaria.

Aunque en este tramo de la campaña la disputa por el centro del electorado haya sido desplazada por otros recursos de captación de simpatías, la búsqueda del centro de atención mediática se vuelve más intensa para algunos dirigentes y sectores. Es claro, por ejemplo, que Ernesto Talvi, el candidato presidencial colorado, intenta desde hace varios días compensar la falta de protagonismo que implica su exclusión del próximo debate presidencial entre Daniel Martínez y Luis Lacalle Pou. Para colmo, su ausencia del debate que tendrá lugar el martes viene acompañada de un descenso en las encuestas, que en algunos casos miden las intenciones de voto al Partido Colorado (PC) en un porcentaje similar a la del novel Cabildo Abierto; de concretarse en las urnas, esa tendencia podría relegar, por primera vez en la historia, al PC en el cuarto lugar entre las fuerzas más votadas.

En ese plan de recuperar centralidad mediática, Talvi se reunió con la dirigencia del PIT-CNT. El candidato despejó dudas sobre su posición acerca de los Consejos de Salarios, aunque mantuvo sus declaraciones acerca de lo que considera un exceso de funcionarios públicos, que planea remediar mediante la no reposición de puestos vacantes. Al mantener esa postura, con la que, en el mejor de los casos, busca colocarse en el centro de una discusión sobre el rol del Estado, Talvi se aleja (hacia la derecha) del “centro político” construido sobre el tema a partir de hitos como la derrota de la iniciativa privatizadora en el plebiscito de 1992.

Quizás advirtiendo que el paro que se estaba planeando para protestar contra esta deriva contraria a lo público del candidato colorado les devolvería centralidad mediática a sus iniciativas, el presidente del PIT-CNT expresó, al final del encuentro, que la central sindical suspendería la movilización.

Quien ha conseguido atención mediática con mucho menos esfuerzo que Talvi, aunque con consecuencias quizá poco favorables, es la senadora nacionalista Verónica Alonso. Mediante un comunicado, la dirigente se desligó de la confección de las “listas copiadas” que estuvieron a punto de valerle un conflicto con el sector de Juan Sartori, su socio en la carrera al Senado. Los problemas con las listas, en la acepción más material del término, parecen perseguir a Alonso, aunque según el candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, el episodio de esta semana “está saldado”. El tiempo urgía, porque el plazo para cerrar las listas, ahora en el sentido más conceptual de la palabra, vence hoy.

El Partido Socialista salió al ruedo mediático, tras unas semanas en las que parecía más bien dedicado a recomponer su organización interna. La manera elegida por los liderados por el diputado Gonzalo Civila es la denuncia, por inconstitucional, del “paquete emergencia” que Luis Lacalle Pou planea enviar al Parlamento. El costo de la centralidad mediática que pueda otorgar esta maniobra es incierto, no sólo porque asienta en la agenda una iniciativa de un adversario, sino porque siembra la duda acerca de la inevitabilidad de tal iniciativa.