El presidente de OSE, Pablo Ferreri, visitó este martes las obras de emplazamiento de tuberías de trasvase de agua que el ente lleva adelante en el departamento de Lavalleja, y que tienen por objetivo extender el suministro de agua potable ante la crisis hídrica. Una vez finalizada, la infraestructura permitirá enviar agua de una cantera de Ancap al embalse Maggiolo, principal fuente de abastecimiento de agua en el departamento, para su posterior potabilización.

Ferreri dijo en rueda de prensa que las obras, que insumieron dos millones de dólares, resultan fundamentales a la hora de garantizar el suministro de agua en el departamento. A principios de mes, OSE había alertado sobre una reducción significativa de las reservas en el departamento producto del déficit hídrico.

En esta línea, el presidente de OSE comparó la situación que atraviesa el sur de nuestro país con la de 2023. Dijo que, comparado con ese entonces, la cota de agua en la represa Maggiolo “alcanzó un nivel bajo histórico”, aunque destacó que no hubo interrupciones en el suministro de agua a pesar de todo. Explicó que las lluvias de este fin de semana fueron “un alivio importante”, en tanto permitieron recuperar un metro de agua en el embalse.

Empero, dijo que “el esquema de la emergencia hídrica” sigue vigente y que, por tanto, el ente aún no suspenderá ninguna de las medidas que tomó en las últimas semanas, entre las que se encuentra la disminución de la presión de bombeo de agua potable.

Ferreri destacó el trabajo “a brazo partido” que se llevó adelante junto a la Intendencia de Lavalleja y otras dependencias del Estado, así como también el Sindicato Único de la Construcción y Anexos (Sunca), que accedió a suspender la licencia de la construcción para llevar adelante las tareas de instalación.

Según explicó, 20% de las obras ya se han concretado y es de esperar que finalicen en los próximos 15 o 20 días. De todas formas, no descartó posibles demoras producto de la topografía del lugar. Consultado al respecto, Ferreri indicó que el volumen de agua esperado permitirá extender la disponibilidad de agua potable por unos 20 o 25 días, y que eso permite “seguir confiados”.

Asimismo, no descartó otras “obras a futuro”, como trasvases y pequeñas represas, que “permanezcan para siempre” y faciliten el manejo de nuevas crisis, que “cada vez más se dan con mayor frecuencia” producto del cambio climático. “Tenemos que adecuar la infraestructura para que podamos soportar mejor los eventos como este”, conjeturó.

Por su parte, y en lo que respecta al suministro de agua potable en Solís de Mataojo, que también se había visto afectado por la sequía, Ferreri dijo que las últimas lluvias “restituyeron totalmente” la capacidad del embalse local, que fue “mejorado”. “Podemos decir hoy que en Solís de Mataojo estamos en una situación ya más de normalidad”, subrayó.