La periodista estadounidense Hannah Natanson tiene un mensaje fijado en su cuenta de X desde el 21 de enero: “Necesito que me devuelvan mis dispositivos para hacer mi trabajo”. A comienzos de este año, el FBI allanó su casa para investigarla por su cobertura para The Washington Post sobre los recortes de Donald Trump y su Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). Le incautaron el celular, dos computadoras y un reloj inteligente.

Por esas mismas investigaciones, con las que Natanson expuso planes para recortar programas y dejar sin empleo a trabajadores estatales, el periódico ganó el martes el principal de los premios Pulitzer, el que se entrega por la categoría Servicio Público.

Según The Washington Post, los recortes que investigó Natanson alteraron desde la ayuda alimentaria en otros países hasta el funcionamiento de los parques nacionales. La cobertura que hizo la periodista, además, mostró la influencia que tienen empresarios como Elon Musk, en ese momento a cargo del DOGE, en el gobierno estadounidense.

También The Washington Post atraviesa una época de despidos de trabajadores y cambios editoriales desde que fue comprado por una de las empresas de otro millonario, Jeff Bezos, aunque mantiene su lema: “La democracia muere en la oscuridad”.