El diario Última Hora de Paraguay publicó que el cura Edisson José Cazali, franciscano capuchino, luego de finalizar la misa del día, se colocó un poncho con los colores de la albirroja y saludó a los feligreses de la iglesia, que alentaban a la selección de fútbol del país con una canción. Pero esta es solo una más de las tantas manifestaciones de alegría que recorrieron Paraguay tras el triunfo de la albirroja por penales sobre Alemania, que le dio el pasaje a los octavos de final del Mundial 2026.
Miles de paraguayos salieron a las calles a celebrar durante horas. Además, ayer, el presidente Santiago Peña decretó feriado nacional por la victoria de la selección: “¡Paraguay nunca se rinde! ¡Feriado, carajo!”, fue la publicación del mandatario después del partido. Y hasta en la propia Cumbre del Mercosur, Peña bromeó con el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Johann Wadephul, antes de darle la mano.
