En la mañana del martes 2, los referentes de la Asociación Laboral de Trabajadores de Calcar (Altrac) fueron notificados por la dirección de esa cooperativa láctea de cerrar la producción industrial que se desarrollaba en Tarariras y convocar a un concurso de acreedores.

Si bien la crisis económica que atravesaba esa empresa era conocida por los trabajadores desde hace tiempo, ya que, incluso, habían aceptado propuestas de reestructura y hasta habían donado jornales, la forma en la cual se concretó el cierre “enojó” a los referentes de esa organización gremial.

En diálogo con medios locales, Washington Marzat y Luis Guigou, dirigentes de ese sindicato afiliado a la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL), expresaron que Calcar se mantuvo abierta en los últimos años gracias “a un esfuerzo muy grande de los trabajadores y de la sociedad toda”. “Estamos hablando de que el gobierno anterior y el gobierno actual han tenido una predisposición muy grande para que la cooperativa siga viva, no sólo por el trabajo, sino por todo lo que significa socialmente”, lo cual permitió a la empresa acceder a partidas económicas asignadas por el Fondo de Reconversión de la Industria Láctea (FRIL).

“La directiva de la cooperativa nos pidió y puso la cara en su momento para pedirnos a los trabajadores que llegáramos a un acuerdo, porque, de lo contrario, no salía ese fondo, no salían esos recursos. Y nosotros también pusimos la cara para que el gobierno y el pueblo dieran esos recursos, que no llegaron a buen fin”, expresaron.

Los dirigentes lamentaron esa situación, y recordaron que Calcar “es la única cooperativa láctea que quedaba viva en el departamento de Colonia”: “Estamos hablando de puestos de trabajo y, además, estamos hablando de pequeños productores que no van a tener una alternativa para salir de esta situación”, añadió.

Según los referentes de Altrac, el cierre de Calcar “es una decisión tomada” y “la retirada, la estocada final, la pegan nada más ni nada menos que los directivos”. “Los directivos son los productores, y son ellos quienes retiran la leche y la terminan haciendo inviable” a esa industria, ya que “se va un 60% de la remisión”, añadieron.

“Vemos que ahí los valores cooperativistas no están, que dejan en banda a los trabajadores, a pequeños productores colegas, a la sociedad en general. Y eso, la verdad, nos indigna bastante y tenemos que decirlo así”, subrayaron.

Los dirigentes también cuestionaron a los productores “que no han dado la cara a los trabajadores” tras la decisión de cerrar la empresa. “Hoy [por el miércoles 2] tuvimos la reunión con gerencia, porque ninguno de los directivos siquiera vino a dar la cara”, a pesar de que “hace un mes nos estaban pidiendo una nueva reestructura, para que compañeros que fueran al seguro de paro, para lograr una salida hacia adelante. Ya nos habían pedido otras reestructuras anteriores a las cuales los trabajadores accedimos. Incluso llegamos al punto de donar jornales”, recordó.

En las próximas horas, referentes de Altrac y de la FTIL se reunirán con autoridaes del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para definir los caminos a seguir tras el cierre de la empresa. Los trabajadores no descartan realizar una ocupación de la planta industrial para “cuidar los bienes muebles e inmuebles y para evitar cualquier tipo de desbarajuste que se pueda provocar”.

Asimismo, y a pesar de ya haber ingresado al régimen de seguro de paro, los trabajadores de la planta industrial procesaron la leche que ha ingresado a la planta en la jornada en que se anució su cierre.