A mediados de diciembre, la gerencia de Cla Sienz les comunicó a sus trabajadores que esa industria metalúrgica cerraría la planta de operaciones que está ubicada en la zona franca de Colonia del Sacramento.
Allí se desempeñan 80 empleados dentro y fuera de la planta, que se especializa en el montaje de maquinarias que se utilizan en las plantas selectoras de frutas en distintas partes del mundo.
El lunes 29, en una tripartita convocada por la Dirección Nacional de Trabajo, la dirección de Cla Sienz, representada por los abogados Javier Ferragut y Daniel German, confirmaron la determinación de cerrar esa unidad productiva e informaron que la empresa había solicitado un concurso de acreedores, el cual aún no pudo ser decretado, ya que fue pedido poco antes de que iniciara la feria judicial. En ese encuentro participaron representantes de la Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos y Ramas Afines (Untmra).
Las reuniones y el intercambio de cómo seguir adelante continuaron durante el cierre del año y los primeros días de 2026. El martes 30, en una asamblea de trabajadores desarrollada en el parque Otto Wulff de Colonia del Sacramento, el presidente de la Untmra, Danilo Dárdano, y el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, entre otros, debatieron con los trabajadores los diferentes caminos a seguir en el marco del cierre de esa empresa, aquejada de fuertes deudas y de una deficiente capacidad financiera.
En ese encuentro se confirmó que la empresa no pagaría los créditos laborales, por lo tanto, “esa encrucijada se complica aún más”, dijo Dárdano a medios locales luego de finalizada la asamblea.
“El plazo de despidos de trabajadores será el viernes 30”
Este miércoles se llevó a cabo otra asamblea de trabajadores, en la que participó nuevamente Dárdano. En diálogo con la diaria, el presidente de la Untmra dijo que tuvieron “un extenso encuentro con los trabajadores” y posteriormente se reunieron “el comité de base de Cla Sienz y la empresa, para mantener un intercambio y lograr algunos acuerdos claros y precisos para los trabajadores”.
En ese sentido, Dárdano explicó: “Hoy estamos en esta encrucijada por una situación netamente empresarial; nada tiene que ver el gobierno nacional, la Intendencia de Colonia ni los trabajadores. Acá es una cuestión de responsabilidad empresarial”, recalcó.
En segundo lugar, dijo, “quedó establecido que el día máximo laboral de esta empresa será el viernes 30”, y añadió que “si todavía hay algún trabajador activo, ese será el plazo para que se lo despida”.
El sindicalista explicó que “aquellos trabajadores que estén dispuestos durante enero a trabajar cinco o diez días más para tratar de sacar algún trabajo que está trancado y recibir algún mango extra podrán hacerlo, sí y sólo sí, el día anterior a esos jornales estipulados les depositan la plata por adelantado por esos días que estará activo en la empresa”.
Si durante este mes “hay casos en los que algún trabajador así no lo requiera por diferentes cuestiones”, dado que son situaciones muy delicadas, porque ya se sabe que la empresa cerrará y muchas familias quedarán sin trabajo, “automáticamente la empresa despedirá ese mismo día al trabajador”, afirmó.
“Hablamos así de los despidos de los trabajadores porque es un hecho consumado”, explicó Dárdano, “y porque los trabajadores deben ser despedidos como máximo el viernes 30 para que puedan acogerse al Fondo de Insolvencia Patronal, que tiene que concretarse antes del concurso de acreedores” el cual solicitó la empresa.
“La empresa entendió esto, estuvo de acuerdo con nosotros, y en estos días además se pagarán algunos salarios vacacionales”, valoró Dárdano.
Con respecto a los salarios de diciembre, el dirigente indicó que “la empresa se encuentra al día con respecto a las retribuciones laborales” y que, a partir de ahora, solamente “queda consumar los despidos, que tienen como fecha límite el viernes 30”.