El miércoles 25, el astrofotógrafo coloniense Federico Fefo Bouvier inauguró las exposiciones Mirá las estrellas y Astronomía en Chile en la fotogalería a cielo abierto ubicada en la plaza 25 de Agosto de Colonia del Sacramento.
Se trata de dos proyectos realizados recientemente por Bouvier y que están expuestos en láminas que contienen imágenes en reverso y anverso, colocadas a un lado y otro de la instalación.
De un lado de la galería se puede observar imágenes del viaje que el autor hizo a Chile como parte del programa de Embajadores y Educadores en la Astronomía de Chile, en el que pudo tomar imágenes de los principales observatorios chilenos.
En tanto, el lado que refleja Mirá las estrellas, que contó con el apoyo del Ministerio de Educación y Cultura, propone descubrir el cielo nocturno de Uruguay e incluye imágenes tomadas en distintos puntos del interior del país.
La muestra, que estará abierta por los próximos tres meses, cuenta con el apoyo de la Intendencia de Colonia.
A la espera del viaje a la NASA
A principios de este año, Bouvier comunicó que había sido seleccionado por la NASA para presenciar el lanzamiento del vuelo de Artemis II, misión que, después de 50 años, marcará el regreso de humanos al espacio profundo.
El programa tiene como objetivo volver a la Luna tras más de medio siglo; en ese marco, la agencia espacial trabaja desde hace varios años en el proyecto.
La primera oportunidad de despegue fue entre el 6 y el 11 de febrero, pero por distintos factores no se pudo hacer. La misión sigue en espera y las próximas ventanas de despegue están marcadas para marzo y abril, lo que abre la posibilidad de que en esas fechas concurra el astrofotógrafo coloniense.
En una entrevista con la diaria, Bouvier había detallado que “hay muchos factores que pueden hacer que se retrase la misión, entre ellos, los técnicos y climáticos”. Sobre lo primero, explicó que “la NASA continúa haciendo pruebas y seguramente lo haga hasta los días previos al despegue”.
En relación con el clima, dijo que siempre tiene que cooperar, y continuó: “El día que se lance la misión, que será de unos diez días aproximadamentes, debe estar previsto el regreso, dado que la nave Orión no aterriza y cae sobre el océano”, por lo que “el mar debe estar calmo para que la operación de rescate de los tripulantes pueda hacerse sin problemas”.