Vecinos de la zona de La Paz Colonia Piamontesa (CP) manifestaron su preocupación por el avanzado deterioro del conocido Puente Negro, una estructura histórica ubicada sobre el río Rosario, que desde hace años permanece cerrada al tránsito por razones de seguridad.

El puente, inaugurado en 1902, es considerado el primer puente carretero de hierro del país y durante décadas fue una infraestructura clave para la conectividad regional. Sin embargo, el paso del tiempo y la falta de mantenimiento provocaron un deterioro progresivo que derivó en su clausura para evitar riesgos tanto para peatones como para vehículos.

En los últimos días, a través de las redes sociales, se viralizaron imágenes de un vecino de la zona remendando el piso del puente para que pueda ser atravesado, entre otros, por niños que concurren a una escuela ubicada en las inmediaciones.

Ante la preocupación planteada por vecinos y actores locales, el intendente de Colonia, Guillermo Rodríguez, señaló a medios locales que la comuna prevé avanzar en un estudio técnico para evaluar posibles intervenciones en la estructura.

En paralelo, el tema también comenzó a ser abordado a nivel nacional. El senador frenteamplista Nicolás Viera contó a la diaria que hace un par de semanas mantuvo un encuentro con la ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Echeverry, junto al jefe comunal coloniense, donde fue abordada esa situación, entre otros temas vinculados a la infraestructura de ese departamento.

“Para empezar, la jurisdicción del Puente Negro es de la Intendencia de Colonia”, advirtió Viera, aunque “el MTOP quiere aportar recursos, así como la intendencia tiene previsto en el presupuesto, que está a consideración de la junta, recursos destinados a patrimonio cultural que serían volcados a la reparación del puente”.

Según indicó el legislador, técnicos del MTOP y de la intendencia están realizando una evaluación conjunta para determinar el estado de la estructura y el tipo de obras necesarias. “Ahora, los técnicos de la intendencia y el ministerio están trabajando juntos para hacer una evaluación técnica del puente y entender qué es lo que se necesita y cuánto cuesta”, señaló.

Viera agregó que, dependiendo del monto total de la inversión, también podría existir la posibilidad de que intervenga la Oficina de Planeamiento y Presupuesto para colaborar con el financiamiento de las obras. De acuerdo con el legislador, la idea que se maneja en principio es que el puente pueda recuperarse principalmente como un espacio de circulación peatonal y atractivo turístico. “Siempre pensando en que sea de tránsito de bicicletas y de motos a lo sumo, pero más que nada como atractivo turístico y pasaje de personas”, sostuvo.

Uno de los aspectos centrales del análisis técnico está vinculado al estado de la estructura metálica del puente, considerada la parte más compleja de la eventual restauración. “Lo más complejo de evaluar es la infraestructura metálica, los hierros. La madera es lo más fácil de conseguir y se puede sustituir fácilmente”, explicó Viera.

El legislador señaló, además, que uno de los puntos más deteriorados es el tramo de madera que conecta el acceso con el sector central del puente, del lado de la ciudad de Rosario. “El principal problema que se ve, por lo menos en un primer paneo, es el puente de madera de acceso al puente central hacia el lado de Rosario. Ese puente está devastado”, afirmó. En ese sentido, señaló que incluso podría resultar más sencillo reconstruir esa parte desde cero que intentar repararla.

Además, indicó que mantuvo conversaciones con el presidente de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, Marcel Suárez, con el objetivo de involucrar a distintos organismos en la búsqueda de soluciones. “Estamos tratando de involucrar a todas las instituciones que puedan tener algo que ver y que puedan ayudar, sobre todo que puedan aportar recursos”, afirmó.

Un puente con historia

El Puente Negro fue construido a comienzos del siglo XX sobre el río Rosario, luego de que sucesivas crecidas y sudestadas destruyeran los puentes de madera existentes en la zona. La iniciativa fue impulsada por el pastor valdense Daniel Armand Ugón, quien gestionó la obra ante el gobierno nacional con el objetivo de mejorar la conectividad regional. El proyecto contó con el respaldo del entonces presidente Máximo Santos.

La estructura fue construida con piezas de hierro provenientes de la empresa estadounidense Boston Work y una base de madera de quebracho. Tiene una longitud total de 137 metros: 50 metros de estructura metálica y 87 metros de madera, con un ancho de piso de 4,8 metros.

Durante décadas, el puente fue una vía fundamental para el traslado de personas y mercancías, especialmente para la producción de las colonias de inmigrantes piamonteses instaladas en la zona. Fue declarado Monumento Histórico Nacional y constituye un punto de referencia histórico y turístico de La Paz CP.