Reservas o listas de espera, desinfección de las mesas entre comensales y alcohol en gel para el uso de los clientes. Estas son algunas de las normas incluidas en el nuevo protocolo que presentó este jueves la Intendencia de Montevideo para los locales de venta de comida al público.

Las reglas para los trabajadores de estos establecimientos serán más rígidas y corre por cuenta de los dueños que se lleven a cabo: toma de temperatura corporal al ingreso del local, uso constante de tapabocas, cambio de ropa para ingresar y salir del lugar de trabajo y baño exclusivo. Además, están prohibidos la manipulación del celular (“es una fuente natural de contaminación”, señala la comuna), el uso de caravanas, pulseras o similares, y no se recomienda el uso de guantes si no es estrictamente necesario. El lavado de manos deberá ser constante, así como el uso de alcohol en gel, que deberá estar disponible también “en todos los espacios de circulación y permanencia de público”.

Las mesas deberán estar distribuidas de forma tal que la distancia entre las sillas sea de un metro y, entre las mesas, de dos, y serán higienizadas cuando cambien los comensales. Las barras, mostradores y similares deberán contar con mampara si están habilitadas para el público y tener una disposición tal que permita una distancia de 1,5 metros entre los clientes. Para el cumplimiento de las distancias se insta a los establecimientos a trabajar con reserva previa.

También rigen limitaciones para el uso de condimentos y panes: los primeros dos deberán estar envasados individualmente, evitando el uso compartido entre varias mesas de un mismo recipiente, como saleros o pimenteros. Por otra parte, las cartas de menú deben ser reemplazadas por “otras herramientas de comunicación”, indica la IM, y sugiere: pizarrones, cartas virtuales o descartables. Lo importante es que sean “elementos que admitan su desinfección permanente”.

En todos los casos el objetivo es evitar la propagación del coronavirus a través de objetos que pasen de mano en mano o de incumplimientos con respecto a la distancia recomendada, que es de 1,5 metros. Esto se hace más complejo en las plazas de comida de, por ejemplo, los shoppings, y para ellas hay disposiciones especiales: se debe limitar el acceso para que se mantenga la distancia mínima, lo cual debe ser asegurado por un gestor que distribuya a las personas en los distintos espacios; los clientes deberán usar tapabocas mientras no estén comiendo y los mostradores han de tener sistemas de protección lavables -como mamparas u otros obstáculos físicos para el virus- para minimizar el contacto entre los comensales y el personal del establecimiento. En las plazas de comidas que no puedan cumplir con esta normativa los locales de venta podrán estar habilitados, pero únicamente para vender comida para consumo fuera del local.

Con idas y vueltas, los espectáculos públicos en Montevideo volvieron hace ya unos días, aunque el Ministerio de Salud Pública aprobó el protocolo recién esta semana. Cada espacio con este propósito deberá ser habilitado específicamente por las intendencias, que a su vez serán las responsables de monitorear el cumplimiento de las normas. En Montevideo fueron habilitadas tres salas: La Trastienda, Sala del Museo y Montevideo Music Box.

El primer espectáculo es esta noche, en La Trastienda, donde actuará Buenos Muchachos. El fin de semana próximo la Sala del Museo contará con Hugo Fattoruso.

Se deberá cumplir el protocolo elaborado por el colectivo Uruguay Es Música que, entre otras cosas, dispone que la gente deberá estar en mesas que tendrán hasta cuatro sillas y estarán a un mínimo de cinco metros del escenario, donde podrá haber hasta cuatro personas. La capacidad máxima dependerá de cada sala y será de una persona cada cinco metros cuadrados.

El ingreso será escalonado, con alfombra sanitaria y control de temperatura. El tapabocas será obligatorio tanto ahí como en la salida y la circulación dentro de las salas.