Intour intenta desde su nombre perfilar una propuesta de turismo inclusivo, para todos, sin barreras, ser una bocanada de autonomía, salir del ámbito en el que están inmersos habitualmente. “Surge con el fin de poder hacer el mundo más accesible”, explica Nicolás Rosa, quien integra un grupo de profesionales y técnicos de distintas áreas, como la educación y la recreación, que hace diez años perciben esta necesidad desde su rubro y desarrollan actividades turísticas. Este año decidieron unirse para cubrir “un debe que socialmente hay con el acceso al ocio y la cultura de las personas que están en una situación de discapacidad”. Este servicio, entonces, busca mediar entre ese público y la cultura, considerada en un amplio espectro.

Rosa, que tiene formación y experiencia como guía turístico, actualmente se dedica parcialmente a la gestión de productos turísticos en contacto con mayoristas, además de desempeñarse como educador social, profesión en la que desarrolla proyectos pedagógicos, de manera que en ese ámbito estableció vínculos con especialistas que desde la equinoterapia, el lenguaje de señas o la murga también abordaban la discapacidad física o mental.

“De ahí que pensamos en hacer esto, que sabemos que en términos de mercado no es lo más redituable, pero no nos importa en ese sentido, porque entendemos que es un proyecto a largo plazo y pretendemos ser pioneros en Uruguay”, dice. El equipo quiere ir de a poco generando una identidad “que permita que las familias se animen, porque si hay algo que opera de fondo es la confianza, básicamente quién sos”.

La primera excursión está programada para el sábado 19 de marzo, con destino a la reserva y ecoparque Talice, ubicada en el departamento de Flores. El tour partirá a las 9.00 y una vez allí, aparte de almorzar y recorrer, la intención es hacer un safari fotográfico en buses eléctricos amigables con el ambiente y un paseo por el lago de los cisnes. “Es un lugar perfecto para una primera excursión porque tiene varios atractivos en sí mismo, desde lo natural a lo tecnológico; hasta el almuerzo tenés resuelto allí adentro. Tenemos todo lo que necesitamos para pasar un buen rato”, indicó el organizador. Futuros itinerarios probablemente comprendan el Argentino Hotel de Piriápolis, las termas, chacras turísticas o cualquier tipo de programa cultural coordinado en Montevideo. “Tomando las precauciones correctas, teniendo los recursos humanos y la planificación, creo que se puede hacer cualquier tipo de destino”, asegura Rosa.

Hasta ahora se anotaron personas conocidas de la organización, que estima que lleva un tiempo ganarse esa confianza “y que la gente deposite a sus familiares con un grupo que a priori no conoce”. Esa es la clave del emprendimiento: promover la autonomía de las personas con alguna discapacidad, su derecho a la recreación y, por otra parte, “creemos que favorecerá el turismo, porque es un público que normalmente no viaja”, subraya Rosa. “Al salir de la pandemia queremos mitigar los efectos del encierro, el aislamiento y de no poder estar haciendo lo que a uno le gusta, como pasear, conocer, disfrutar”.

La metodología de trabajo implica adaptar el entorno favoreciendo la comunicación y en el proceso intentar eliminar la mayor cantidad de barreras posible. Eso se traduce en detectar y coordinar un transporte accesible, un alojamiento acorde y un atractivo turístico debidamente gestionado. Por otro lado, buscan trabajar con los establecimientos para mejorar esas condiciones. “Por ejemplo, el ecoparque de Durazno tiene un mayor grado de accesibilidad que el ecoparque Talice, porque cuando tienen placas con información están en braille, en formato de audio o en lengua de señas. En ese sentido, tratamos de interpretar ese patrimonio y favorecer diferentes vías de comunicación. De no haberlas en el lugar, las realizamos nosotros con diferentes materiales de apoyo”, adelanta.

Antes del paseo realizan entrevistas con los interesados para generar un vínculo responsable: “Nuestras propuestas pretenden ser con todo incluido, acompañadas por diferentes profesionales”.

Para que, justamente, quien pasea no necesite ir con un familiar o una persona a cargo, la relación entre el número de guías o acompañantes por viajero es mayor que en otro tipo de excursiones, siempre contando con referentes del área turística y de la discapacidad. “Eso no significa que tengan que ir solos, a nuestros paseos pueden ir todos, chicos y grandes, hacemos propuestas universales”, aclara Rosa.

“Nuestra intención es generar una red de turismo accesible como existe en otras partes del mundo”, agrega. “Hay lugares cada vez más accesibles y organizaciones que entienden que además de ser una cuestión humanitaria, también favorece el mercado, porque esta gente tiene las mismas necesidades que todos y quiere salir y disfrutar. Si no las hay, las vamos a generar. Queremos ir de menos a más: empezar con una excursión de un día y terminar con un crucero de una semana”.

Por informes, [email protected], 092 553 300 o en redes sociales @intour.uy


Talleres de emprendedurismo inclusivo

Para participar en una serie de microtalleres gratuitos, virtuales y complementarios dirigidos a personas con discapacidad hay que anotarse en ladiaria.com.uy/Uga. La capacitación ayudará a saber por qué, cómo y con qué apoyos emprender. Los microtalleres serán de 9.30 a 10.30 los martes 15 de marzo –“Emprender está en ti”, a cargo de Mercedes Viola, directora de 4D Lab–, 22 de marzo –“Pasos para comenzar un emprendimiento”, por Alejandra Rossi, project manager del Banco Interamericano de Desarrollo– y 29 de marzo –“Apoyos al emprendedurismo”, con Marcela González, coordinadora del Programa de Emprendimientos del Ministerio de Desarrollo Social–. El proyecto es apoyado por la Agencia Nacional de Desarrollo, la Organización de Mujeres Empresarias del Uruguay y Sistema B. Por consultas, escribir a [email protected]