La fundación Cuatrogatos es una organización sin fines de lucro, con sede en Miami, Estados Unidos, creada por los escritores cubanos Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez, quienes llevan años trabajando en torno a los libros para niños y jóvenes, y antes trabajaron en Fundalectura, de Colombia, y en El Banco del Libro, de Venezuela. Desde 2014 la fundación otorga el premio Cuatrogatos a una selección de 20 libros de literatura infantil y juvenil (LIJ) del ámbito iberoamericano, en cuatro categorías: “para leer con los más pequeños”, “para los que empiezan a leer solos”, “para los que despegaron como lectores” y “para los que se atreven con libros retadores”; la selección 2019 se llevó a cabo tras la lectura de 1.500 libros de 175 editoriales, de 19 países. El premio no otorga una retribución económica, sino que funciona como una distinción que permite que los libros seleccionados circulen, y amplifica su presencia en todo el mundo hispanohablante, en especial en las Américas. El prestigio de este premio se sustenta en los años de trabajo que sus organizadores han dedicado a la LIJ, primero con la revista Cuatrogatos y luego con el blog homónimo, rico en información y muy participativo.

Entre los 20 seleccionados este año hay dos autores uruguayos, aunque ambos libros fueron publicados en editoriales argentinas. Se trata de Cuentos cansados, de Mario Levrero, ilustrado por Bianki para Pequeño Editor, seleccionado en la categoría cuento “para los que despegaron como lectores”, y La jaula, de Germán Machado y Cecilia Varela, publicado por Calibroscopio, seleccionado en la categoría libro-álbum “para los que empiezan a leer solos”.

El primero también integra la selección 2018 del catálogo The White Ravens, una de las más prestigiosas listas internacionales de LIJ, que cada año elabora la Internationale Jugendbibliothek (International Youth Library) de Múnich, Alemania. El equipo seleccionador de Cuatrogatos comentó acerca de Cuentos cansados: “Durante tres noches –que bien podrían ser mil y una, como las de Sherezada–, un niño reclama a su padre que le narre historias y este, que ha vuelto a casa agotado, sólo puede contarle ‘cuentos cansados’ o ‘muuuuuuy cansados’. Salpicados de bostezos, silencios y algún que otro ronquido, sus fantásticos relatos son un derroche de humor e imaginación surrealistas. Con un espléndido despliegue de grandes ilustraciones y de diminutas y divertidas viñetas, estos hilarantes diálogos constituyen una celebración de la fantasía y también de la complicidad y la comunicación afectiva entre padres e hijos”.

“‘Tenía una jaula, y el que tiene una jaula siempre encuentra un animal para encerrar adentro de ella’. Acertada integración de un texto conciso y efectivo con expresivas ilustraciones que hacen énfasis en los sentimientos de los personajes y las connotaciones de los espacios. Esta lograda historia habla de experiencias dolorosas y de emociones y aprendizajes comunes, y es capaz de tocar la sensibilidad de lectores de muy diversas edades. Alegoría sobre la libertad, el respeto a los seres vivos y la responsabilidad del individuo sobre sus decisiones”, dice Cuatrogatos como presentación del libro de Germán Machado, destacado escritor de la LIJ uruguaya que desde hace varios años reside en Vic, Cataluña. Con una obra sólida que incluye libros de poesía, novelas y cuentos, con La jaula volvió a una editorial que es una vieja conocida: “Para mí publicar con Calibroscopio es un lujo siempre. Ya me siento como parte de la casa. Me miman mucho, tanto Judith [Wilhelm] como Walter [Binder]. Y que ellos te publiquen es sinónimo de que el libro circulará mucho por mucho tiempo”, comentó a la diaria. “El premio, para mí, es esa cosa de que te hacen un mimo, e informan de la existencia del libro, y circula”, dice. Y cuenta sobre el libro premiado, al que define como “una alegoría sobre la libertad, pero puesta en un plano muy particular: en el vínculo entre generaciones, padres-hijos, mundo adulto-mundo joven”: “Este libro tiene para mí un significado muy especial. Me costó hacerlo. Me costó encontrar editorial para él en España, que es donde lo quise publicar originalmente. Lo había vendido para una editorial ecuatoriana y se frustró la publicación, porque se fundió en el camino. Estuve a punto de abandonarlo. Pero cuando surgió la idea de hacerlo con ilustraciones de Cecilia Varela fui a Calibroscopio, hablé con Judith y ella me dijo que sí de primera. Le gustó. Lo entendió. Lo quiso. Y salió”.

Quien dice 20, dice 100

Además de los 20 seleccionados, Cuatrogatos propone una lista más extensa, de 100 títulos de libros recomendados, entre los cuales hay dos publicados en Uruguay, por la editorial Amanuense, que tiene su sede en Colonia del Sacramento, ambos incluidos en la categoría poesía “para los que ya despegaron como lectores”: Balam, lluvia y la casa, de Julio Serrano y Yolanda Mosquera; y Las ONOMATObellas, de Ruth Kaufman y Roger Ycaza (ver reseña en https://ladiaria.com.uy/ANIn), que antes había sido galardonado con el premio de poesía Sor Juana Inés de la Cruz en México, en 2015. Rodolfo Bolaños, director editorial de Amanuense, expresó: “Integrar la selección realizada por la fundación Cuatrogatos es motivo de orgullo para Uruguay y, por supuesto, para nuestro equipo editorial. Esta distinción refuerza nuestro compromiso de mantener la calidad en las propuestas literarias que hacemos”.

A los anteriores se suman dos libros ilustrados por el compatriota Dani Scharf. En ambos casos se trató de publicaciones mexicanas: Cuentos por estatura, de Jorge A Estrada (Uranito Editores, 2017), y Cada cuatro años, de Javier Malpica (Ediciones Castillo, 2018).