En setiembre de 2019, con el apoyo de todos los partidos, se votó la ley de teatro independiente, que declaraba de interés general esa actividad y tenía como objetivo amparar su ejercicio. Desde entonces la situación cambió, entre otras razones, por una pandemia que mantuvo durante mucho tiempo las salas cerradas.
“En un Estado de derecho, cuando hay una ley que aprueba el Legislativo y pasa al Ejecutivo, no es para que discuta si le gusta o no le gusta. O la cumple o la deroga o la veta. Acá sucede que la ley simplemente quedó muerta en un cajón”, decía Héctor Guido a la diaria en 2023, mientras la ley seguía sin reglamentarse.
Ya en la actual administración frenteamplista, durante la última votación de la ley de Presupuesto, se previó una asignación de 30 millones de pesos para avanzar en la implementación de la ley. Entre otras cosas, la norma creaba el Consejo Nacional Honorario del Teatro Independiente, que administra los recursos volcados al fondo.
El 27 de abril, ese consejo se presentó en el teatro La Gaviota, en un evento que contó con la participación de autoridades nacionales, departamentales y figuras del ámbito teatral. El ámbito está integrado por dos representantes de la Asociación de Teatros del Interior (ATI), dos de la Federación Uruguaya de Teatros Independientes (FUTI), dos de la Sociedad Uruguaya de Actores (SUA), y presidido por Gustavo Zidán en representación de la Dirección Nacional de Cultura (DNC).
“La constitución del consejo es un avance importante para poner en marcha la ley, era un paso fundamental. Además de que la ley tuviera presupuesto, que era algo más que necesario. Sin eso, la ley era un adorno, nada más”, explicó a la diaria Zidán, quien además es el coordinador del Instituto Nacional de Artes Escénicas. “Ya estamos reuniéndonos desde hace casi dos meses. Lo que pasa es que había quedado pendiente la presentación pública y nos parecía que era importante que se hiciera”, agregó.
Zidán aclaró que la constitución del organismo no solamente tiene un objetivo fiscal: “En el seno del consejo se discute la forma en que se van a distribuir los recursos y el destino de los recursos. A partir de esos recursos el movimiento teatral independiente en sus diferentes formas va a tener más certezas para su funcionamiento que las que tenía antes, cuando no había recursos adjudicados de forma directa y sistemática a través de una ley”.
“Es un buen punto de partida para generar ciertas seguridades en el funcionamiento: los recursos van a afectar a las salas y a los grupos que integran la FUTI, a los teatros que forman la ATI y a los asociados de SUA. O sea que el universo de impacto de los recursos de la ley es bastante amplio y abarcativo”, agregó Zidán.
La directora nacional de Cultura, Maru Vidal, también celebra la puesta en marcha del consejo. “El teatro independiente en Uruguay tiene una trayectoria sólida y forma parte de la infraestructura cultural que promueve la vida democrática en nuestro país. Ahora, a través de esta ley, tienen un dinero establecido, una base que es muy importante. El compromiso desde la DNC es avanzar con responsabilidad para activar el fondo, para asegurar su funcionamiento y, a medida que esto inicie, qué otros pasos podemos dar para seguir fortaleciendo este sector clave de la política cultural”, dijo a la diaria.
El modelo de gestión, señaló Vidal, “tiene antecedentes similares, no iguales, como el Consejo Nacional de Evaluación y Fomento de Proyectos Artísticos Culturales o el Fondo Nacional de la Música. Son distintos ejemplos que integran el conocimiento técnico, la participación y la responsabilidad del Estado. Ahí tenemos un equilibrio que fortalece la calidad y les da legitimidad a las políticas culturales y a la distribución de los fondos”.
“El consejo tiene supervisión técnica y control del Tribunal de Cuentas, lo que genera garantías para todas las partes y no deja espacio para decisiones discrecionales. Se tendrán que ver mecanismos de responsabilidad pública, de participación equilibrada... Todo esto está en las manos del consejo”, finaliza Vidal.
Washington Sassi, presidente de la FUTI, puso el hito en perspectiva: “Hemos vivido un momento muy importante dado que se formó este consejo, que es el puntapié inicial para poner en marcha la ley”, dijo a la diaria. “Tenemos muchas cosas todavía pendientes para poder avanzar. Entre ellas, arreglar la reglamentación interna de la ley y ver de qué manera logramos acuerdos con el Ministerio de Educación y Cultura para buscar beneficios reales para sus destinatarios”, dijo.
“Sabemos perfectamente que lo que hemos obtenido es muy escaso, pero seguiremos trabajando para conseguir más dinero en la medida en que se pueda”, agregó Sassi, quien fue tajante al definir la situación actual del teatro independiente: “En la ruina, realmente. Con grandes problemas económicos, partiendo nomás de la dirección general, que es la federación, y todos sus integrantes tienen grandes problemas”.