Dos nombres con una vasta experiencia en el mundo del arte secuencial se unen para compartir su conocimiento en forma de un taller de historietas que funcionará todos los jueves de mayo y junio en Patio Sur (Carlos Quijano 1072). Tunda Prada y Renzo Vayra conversan con la diaria acerca de su experiencia enseñando a dibujar y sobre las características de este curso que los llena de entusiasmo.

Pasaron 35 años desde que Tunda comenzó con su taller, que se lleva a cabo durante todo el año en ese mismo espacio. “Dar clase era un desafío, pero también confieso que era una manera de vivir. Primero lo hice con Miguel Casalás, después me fui a España todo el año 1992, y cuando volví seguimos con Fermín”. Se refiere al dibujante Fermín Hountou, conocido como Ombú, fallecido en 2022. “Pasaron no solo un montón de años; hay un montón de alumnos que hoy día son dibujantes profesionales. De una manera u otra hicimos cabeza con esa gente”.

El caso de Renzo es más “académico”, por decirlo de alguna manera. “Tuve un taller en 2004 y después apareció la posibilidad de una capacitación en historietas en la Figari, en la que trabajé mucho tiempo”, explica. “Empecé en 2013 como docente de dibujo en la UTU en general, pero sobre todo en la Figari. Ahí trabajé con talleres de violería, de cerámica, etcétera. Y desde ese momento empecé a dedicarme a la docencia”.

“Admiro el trabajo de Renzo y este año me proponía agregarle algunas materias técnicas o algunas cosas concretas al taller, entonces se nos ocurrió que podíamos hacer un curso bien concreto de historieta. Del inicio al final, cosas que yo hago en el taller con los alumnos que les interesa la historieta. Porque en el taller se ve anatomía humana, pintura, lo que sea... también la historieta, pero de repente hay uno que le gusta. Integrar a Renzo es un honor, y estamos elaborando una cosa muy interesante para que el alumno se vaya con lo concreto de cómo hacer una historieta. Desde nuestro punto de vista, que por supuesto coincide con el de muchos, pero es nuestra visión”, cuenta Tunda acerca de la formación de la dupla.

El taller está pensado incluso para aquellas personas que nunca hicieron una historieta, ya que comenzará desde el planteo de la página. “Esa narración por viñetas, como fotogramas de una película”, explica Renzo. “Y el abordaje de cómo caracterizar al personaje, los escenarios, la narración... Con la dinámica que se dé, porque no todo el mundo está interesado en una dinámica ágil. Depende de lo que cada uno quiera expresar”. Tunda agrega: “Es un desafío para nosotros, porque puede haber cosas muy distintas, pero el proceso es más o menos el mismo. Vamos a empezar desde una idea, y al que no tenga le vamos a ofrecer una para poder trabajar. A partir de ahí empezamos a hacer una storyline, una sinopsis, llegamos hasta un guion, y después de armar el guion empezamos a trabajar con los dibujos”.

La idea es que al finalizar el taller cada asistente tenga pronta una historieta. “De entre una y cuatro páginas, para que sea bien real. Y terminar con una especie de muestra, y un brindis, que siempre es fundamental”, añade Tunda.

Se hace historieta al andar

El experimentado artista de El dedo y Guambia cita a Antonio Machado para hablar sobre la creación y la comercialización. “La frase dice: ‘El arte es largo y, además, no importa’. Para el sistema de mercado un poeta es alguien que está a contramano, y la poesía y la historieta tienen bastante que ver. Por supuesto que hay una industria y sabemos que hay dos tendencias bien claras: lo que sería industrial, y cómo entrar en el mecanismo de venta de todo esto, cosas que son importantísimas, y después todo lo que tiene que ver con el arte en sí. Nosotros no quisiéramos que los que salgan de acá escondan sus historietas; que las vea todo el mundo. Pero capaz que no es la base del taller. Más bien que les permita tener una noción bien clara de cómo hacer una historieta de principio a fin, y que puedan poner ahí el amor y la garra que les saga de su espíritu. Que es una necesidad fundamental en los humanos y a veces se pierde un poco”.

“Y que de algún modo sientas que lo disfrutaste, porque eso es importantísimo”, suma Renzo. “Estar sobre la mesa dibujando y disfrutando. Así sea digital, estás contando una historia, estás contando algo, y esa historia es parte tuya por más que no la hayas vivido. Por ese lado es una experiencia buenísima; después, de ahí se proyectará cada uno”. De todas maneras las últimas clases abordarán temas como la impresión y la distribución.

El taller está pensado para adolescentes a partir de los 13 años y adultos de cualquier edad, explica Tunda. “Lo principal es tener ganas, que le nazca la necesidad. Si alguien tiene esa necesidad, con eso alcanza”.

Taller de historietas, con Tunda Prada y Renzo Vayra. Desde el 7 de mayo, todos los jueves de mayo y junio de 18.00 a 21.00 en Patio Sur (Quijano 1072). Costo mensual: $ 4.500. Información al 098 664 573 o microweb.me/patiosurtaller.