Apenas terminó la luna de miel (o mejor dicho el período de luto) después de Boda sangrienta 2 y ya tenemos una nueva scream queen corriendo dentro de un edificio maldito mientras huye de las clases acomodadas. Es que acaba de llegar a los alquileres digitales la película Te van a matar (They Will Kill You), que recalca quiénes son los “monstruos” preferidos de las audiencias de hoy en día.
Y si bien Samara Weaving terminaba con el traje de novia bien ensangrentado, lo de Zazie Beetz en el papel de Asia Reaves va algunos pasos más allá, porque esta película sigue una tradición cinematográfica de cuerpos cercenados, hectolitros de sangre y zooms rabiosos a la cara de los protagonistas. Si vieron Kill Bill, esperen algo por el estilo, aunque el director Kirill Sokolov (todavía) no sea ningún Quentin Tarantino. Si no tiene ni siquiera página de Wikipedia.
Asia llegó hasta un lujoso y misterioso hotel de Nueva York en busca de su hermana, a quien no ve desde las circunstancias narradas en los primeros minutos. Finge estar ahí para aceptar una oferta laboral y esa primera noche debe pelear por su vida frente a un grupo de enmascarados que se mete en su habitación con las peores intenciones. Ella demuestra haber aprendido a defenderse en prisión y los despacha de manera cruel e inusual, dejando su cuarto mucho peor que como lo encontró.
El problema es que rápidamente (todo en esta película transcurre a alta velocidad) descubre que sus perseguidores no se rendirán ni morirán con tanta facilidad, debido a las fuerzas sobrenaturales que controlan el edificio. Así que tendremos a un puñado de villanos que pueden ser abatidos una y otra y otra vez, como un grupo de Deadpools mucho menos propenso al humor.
Actores como Tom Felton o Heather Graham reciben toda clase de daño y no se dan por vencidos; tanto, que en una delirante secuencia el ojo de uno de ellos persigue a Asia como si fuera renacuajo con resorte. El humor está a la orden de la violencia y viceversa, mientras se nos revelan detalles acerca de lo que realmente sucede en el hotel. Para entonces ya deberíamos haber comprado lo que nos quiere vender Sokolov, a medio camino entre el primer Peter Jackson y Wes Anderson (lo digo solamente por su Hotel Budapest).
Patricia Arquette es la líder de los malísimos en un papel que por momentos recuerda a Severance, serie que, por supuesto, jamás vi porque no está disponible en nuestro país de forma legal. Es solamente una suposición. Y Myha’la, a quien conocemos de la serie de HBO Industry, es el objetivo del plan de rescate.
Poco importaría si el elenco estuviera repleto de perfectos desconocidos, ya que lo que estamos esperando son escenas como el ataque con un hacha prendida fuego, la persecución por los ductos de ventilación (con unos cortes transversales muy simpáticos) y otras coreografías que nos mantendrán en vilo hasta el enfrentamiento final, tan digno de una matiné como el resto. Y todo musicalizado con intensidad.
No sé si a John Wick le iría tan bien en este hotel como le fue en el Continental, sobre todo considerando que a sus enemigos los baja de un tiro y se acabó el problema. Asia (Zazie) se recibe de heroína de acción y de comedia, porque acá las dos cosas van de la mano. Una mano que puede perderse de un machetazo en cualquier momento.
Te van a matar. 94 minutos. Alquiler digital.